Declararon nula otra pericia clave en el caso de Daiana

Los defensores de los acusados sostienen que la causa no tuvo ningún avance

18 Nov 2017
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LA VÍCTIMA. Daiana fue vista por última vez el 6 de mayo cuando fue a encontrarse con Darío Suárez.

La investigación de la desaparición de Daiana Garnica sufrió un nuevo revés procesal. La Cámara de Apelaciones resolvió declarar nula una pericia caligráfica realizada a los mensajes encontrados por la Policía. Pero una vez más, el tribunal recurrió a un fallo singular para salvar el trabajo que desarrolla el fiscal Claudio Bonari, ya que ordenó que se hiciera nuevamente el estudio.

La joven de 16 años fue vista por última vez el 6 de mayo. Salió de su casa de Alderetes para encontrarse con Darío Suárez, vecino de confianza de la familia. El fiscal Bonari pensó que fue víctima de un homicidio y por ese motivo ordenó su detención y la de otras 12 personas, que salvo Fabián Pacheco y Juan Matar (compañero y dueño de la ladrillera donde trabajaba), todos son parientes del principal sospechoso.

Sin embargo, a días de cumplirse los seis meses de la desaparición de Daiana, la Cámara, en un polémico fallo, consideró que no había pruebas suficientes para sostener la hipótesis del crimen que había elaborado, por lo que ordenó la libertad de todos los detenidos salvo Suárez. También le sugirió que debería profundizar dos pistas: la desaparición voluntaria y la de que haya sido víctima de una red de trata de personas. Y recomendó que enviara todas las actuaciones a la Justicia Federal.

En medio de la investigación, personal de la división Homicidios, al mando de los comisarios Hugo Cabezas y Daniel Cuellar, en la casa de los allegados a Suárez encontraron varios elementos con mensajes misteriosos como “No la van a ver más”, “No digan nada” y una carta de amor, entre otras.

Un equipo de técnicos de peritos de la Policía Federal viajó a la provincia para analizar si habían sido escritos por algunos de los acusados. Si bien es cierto que los resultados no trascendieron, la Cámara los declaró nulos, porque el fiscal Bonari no había notificado en tiempo y en forma a los defensores para que estuvieran en la medida y, si lo solicitaban, designar peritos de parte, tal como lo había pedido Julieta Jorrat, defensora de Suárez y de sus allegados.

El estudio de esos análisis es clave para el futuro de la investigación. Para los pesquisas, de allí se podrían obtener nuevos elementos para formular otra hipótesis del crimen o cosechar indicios sobre cuál puede ser el paradero de la adolescente.

Problemas

Hoy el caso parece estancado. Sólo Suárez sigue detenido y las otras 12 personas recuperaron su libertad más rápido de lo normal. Pacheco y Matar, para poder dejar la cárcel, debieron presentar un fiador por $10.000, monto que normalmente se le exige al autor de un robo simple, no de una persona que está acusada de haber tenido alguna participación en un crimen. “El juzgado, evidentemente, le quiso poner la menor cantidad de trabas posibles para que puedan quedar libres. Sabían que estaban en deuda con esa gente”, opinó Rodrigo Bilbao, defensor de Pacheco.

Jorrat, defensora de la mayoría de los acusadas, fue crítica. “La causa está en la mismísima nada. Pese a que la Cámara le sugirió al fiscal que investigue otras líneas, Bonari insiste con algunas medidas que no llegan a ningún lado. Y lo que es peor aún, el Poder Judicial está sumando gastos realizando pericias que son declaradas nulas o que se las hace para insistir con una teoría que no puede sostener”, explicó en una charla con LA GACETA.

“No descartamos ninguna hipótesis. Estamos atentos al trabajo que desarrolla el fiscal Bonari, pero hasta aquí hay algunas cuestiones que nos hacen sospechar que estamos ante un caso de trata de personas”, aseguró Carlos Garmendia, representante legal de la familia de la adolescente.

Bilbao también coincidió con su par. “Creo que lo más fuerte que tiene hasta el momento es la posibilidad de que sea víctima de una red de trata. Por ese motivo, Bonari debería declararse incompetente y dejar todo en mano de la Justicia federal”, opinó.

Garmendia no comparte esa opinión. “El caso debe seguir en la Justicia ordinaria porque todavía hay elementos que deben investigarse más, por ejemplos, si Suárez no entregó a Daiana a los contactos políticos que tiene en Alderetes. Y después, si se confirma que el sospechoso la entregó a una red, recién ahí enviarla a la Justicia Federal”, concluyó.

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