10 Mayo 2004 Seguir en 
La Corte Suprema tucumana, en un fallo sin precedentes, declaró nula una decisión que había adoptado hace un año.
Se trata del recurso de casación planteado por la defensa de Gustavo Sergio Selman, condenado a 13 años de prisión por el asesinato de quien era su pareja, quien apareció sepultada en el fondo de su casa.
La sala Penal III condenó a Selman en 2003, y luego rechazó la casación. El problema fue que el condenado se quedó sin defensor dos días antes de que se vencieran los plazos para apelar y, sin que él lo supiera, se designó a un defensor oficial para que lo asistiera. Este, sin haber podido conocer en detalle la causa, hizo una presentación. Pero paralelamente, Selman hizo otra presentación en el mismo sentido con su firma y con la de su anterior defensor, el letrado Leonel Fernández. Este escrito se extravió, por lo que no fue tenido en cuenta. La Corte, meses después, ratificó la decisión de la Sala III. El abogado Roberto Flores, al asumir la defensa de Selman, notó la ausencia de aquel escrito del condenado, y basó en ese error su recurso de revisión y planteo autónomo de nulidad.
Un paso atrás
El 30 de abril pasado, la Corte le dio la razón a Flores, aun en contra de su propia decisión anterior, y resolvió que el incidente de casación a la sentencia fuera restituido a la Cámara Penal, para que sea analizado nuevamente. De la decisión de la Cámara dependerá en consecuencia el futuro procesal del condenado, quien espera poder recuperar su libertad, ya que siempre afirmó haber sido ajeno al asesinato.
El 23 o el 24 de diciembre de 2000, Rosa Palmira Moyano de Sánchez, de 36 años, fue golpeada y estrangulada. Luego, su cuerpo fue enterrado en el fondo de la vivienda, y el 29 de diciembre los vecinos lo encontraron. Selman, quien tenía 24 años, fue el único acusado del caso porque había desaparecido misteriosamente en esos días, y se había llevado todos los muebles de la mujer a la casa de su padre.
Se trata del recurso de casación planteado por la defensa de Gustavo Sergio Selman, condenado a 13 años de prisión por el asesinato de quien era su pareja, quien apareció sepultada en el fondo de su casa.
La sala Penal III condenó a Selman en 2003, y luego rechazó la casación. El problema fue que el condenado se quedó sin defensor dos días antes de que se vencieran los plazos para apelar y, sin que él lo supiera, se designó a un defensor oficial para que lo asistiera. Este, sin haber podido conocer en detalle la causa, hizo una presentación. Pero paralelamente, Selman hizo otra presentación en el mismo sentido con su firma y con la de su anterior defensor, el letrado Leonel Fernández. Este escrito se extravió, por lo que no fue tenido en cuenta. La Corte, meses después, ratificó la decisión de la Sala III. El abogado Roberto Flores, al asumir la defensa de Selman, notó la ausencia de aquel escrito del condenado, y basó en ese error su recurso de revisión y planteo autónomo de nulidad.
Un paso atrás
El 30 de abril pasado, la Corte le dio la razón a Flores, aun en contra de su propia decisión anterior, y resolvió que el incidente de casación a la sentencia fuera restituido a la Cámara Penal, para que sea analizado nuevamente. De la decisión de la Cámara dependerá en consecuencia el futuro procesal del condenado, quien espera poder recuperar su libertad, ya que siempre afirmó haber sido ajeno al asesinato.
El 23 o el 24 de diciembre de 2000, Rosa Palmira Moyano de Sánchez, de 36 años, fue golpeada y estrangulada. Luego, su cuerpo fue enterrado en el fondo de la vivienda, y el 29 de diciembre los vecinos lo encontraron. Selman, quien tenía 24 años, fue el único acusado del caso porque había desaparecido misteriosamente en esos días, y se había llevado todos los muebles de la mujer a la casa de su padre.





