La selección de jueces y fiscales deja sensaciones encontradas

Dos candidatos hablan de una justicia débil y otro de una cuestión de suerte

12 Nov 2017

Dos de los aspirantes a magistrados del fuero penal con mayor número de vetos, Juan Carlos Nacul y Carlos López (acumulan respectivamente 13 y ocho exclusiones desde 2010), opinaron por separado que el Gobierno de Juan Manzur los desecha porque quiere una Justicia débil. Roberto Eduardo Flores, el candidato a juez que está tercero en la tabla de exclusiones “penales” (fue descartado cuatro veces), dijo que no iba a cuestionar la decisión política que lo dejó afuera. “El Poder Ejecutivo sabrá por qué hace lo que hace con las ternas que recibe del Consejo Asesor de la Magistratura (CAM). También creo que es una cuestión de suerte”, reflexionó el abogado litigante, que además está concursando en la órbita federal.

Es lo que hizo Nacul, quien asumirá como juez federal en Villa Mercedes (San Luis). Con esa certeza bajo el brazo, el letrado dijo: “esta telenovela circense que pone en escena el Poder Ejecutivo con la Justicia penal podría titularse ‘la causa de las valijas de la Legislatura no tiene quién la investigue’”. Nacul manifestó que el Gobierno se negaba a cubrir el Juzgado de Instrucción N°2 de esta capital, que lleva cinco años acéfalo, porque sabe que eso puede traerle problemas: “su titular tendrá que intervenir no sólo en la causa de los gastos sociales sino en muchos conflictos del poder que ninguno de los jueces subrogantes quiere resolver. La terna está parada porque Facundo Maggio quedó descartado, y porque ni la defensora oficial Carolina Ballesteros ni yo garantizamos impunidad a este Gobierno, que mantiene las mismas mañas del alperovichismo. Sigue tratando de autoblindarse”.

El futuro juez federal puntano dijo que el Poder Ejecutivo quería destruir el fuero encargado de investigar y sancionar el delito: “el oficialismo no ha logrado torcerme: ese es mi pecado y el crimen que cometí, y, por eso, nunca voy a ser juez provincial. Pero ya no me preocupa porque dejó de ser un honor integrar la Justicia penal”.

López, quien hace 18 años se desempeña en el mismo cargo de secretario judicial, dijo que los concursos del CAM habían generado esperanza respecto del sistema de designación “a dedo” que existió hasta 2009, pero que los vetos sistemáticos inmotivados a ciertos candidatos, entre ellos a él mismo, ponían en duda el mecanismo vigente. “El Gobierno que de un modo recurrente rechaza a un concursante no hace sino desnudar una debilidad: si los gobernantes son tan honestos y tan ajustados a Derecho y, por ello, no temen a la Justicia independiente, ¿por qué bloquean a los aspirantes a magistrado que demostraron repetidamente su capacidad?”, interrogó López, quien en 2012 judicializó su caso sin suerte: la Corte local dijo, con los votos de Gandur, Goane, Antonio Estofán y Claudia Sbdar, que el entonces gobernador José Alperovich no incurría en discriminación al descartarlo injustificadamente. “No sólo es grave el rechazo en sí mismo sino que, como consecuencia de él, se instala en la ciudadanía la duda sobre la capacidad de los que sí llegan. La situación se complica más por el malestar social existente con el Poder Judicial”, observó López.

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Juan Manzur
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