"La hermandad", una película que retrata lo que se vive en el campamento del Gymnasium

Benjamín Ávila es el productor del filme que dirige Martín Falci. "Es para contar cómo se gesta una gran amistad".

12 Nov 2017


› benjamín ávila
Es el productor general de la película. Dirigió “Infancia clandestina” (2011), elogiado filme protagonizado por Natalia Oreiro, y “Nietos (Identidad y memoria)”. Produjo “Gilda: no me arrepiento de este amor”, “El jugador”, “El otro Maradona” y “Güelcom”, entre otras.
 
› martín falci
El director de “La Hermandad” tiene 25 años. Está haciendo la tesis final de la carrera de Cine de la UNT. Fue productor de “Tazas”, filme elaborado por la UNT, y de la serie “El familiar”. Su tesis se titula “La ausencia de Juana”, sobre la historia de una desaparición durante la dictadura.


El escenario está ubicado en una llanura verde, del tamaño de dos estadios de fútbol, rodeada de árboles y justo al borde del río Las Tablas. En todo su esplendor, la naturaleza domina el terreno, muy cerca de las montañas. Durante los días de sol, el cielo muestra un azul diáfano al mediodía. Allí, en ese espacio de césped hay 50 carpas de lona verde. Instaladas una al lado de la otra, forman una herradura sobre la planicie. En el medio construyeron una suerte de mástil. En un extremo hay una red con el dibujo de una cancha de voley y otros espacios delimitados para esparcimiento y actividades comunitarias.

El humo se eleva lentamente sobre las brasas a un costado de las carpas, mientras los estudiantes salen con los plato en la mano rumbo al río para lavar la vajilla que cada uno utilizó para el almuerzo. Es una de las tantas obligaciones que deben cumplir en el campamento.

De noche el silencio es atronador, a tal punto que puede escucharse el sonido del cauce de agua, cerca de las carpas. Durante 10 jornadas los estudiantes del Gymnasium comparten día y noche en medio de la nada. Con apenas lo mínimo e indispensable, un total de 420 alumnos de entre 10 y 18 años viven la experiencia de un campamento lejos del colegio y de los padres. Además no está permitido el uso de celulares, ni tablets, ni nada que los conecte con el mundo virtual.

El contacto con la naturaleza es pleno; el juego de roles que debe cumplir cada uno, como por ejemplo saber resolver diferentes consignas con obstáculos, y experimentar la amistad a un nivel supremo de convivencia, son algunos de los objetivos del tradicional campamento del Gymnasium.

En medio de toda esa movida estudiantil, Martín Falci comenzó a dirigir una película titulada “La hermandad”. Se trata de un ambicioso largometraje documental (como dice la portada del guión que lleva en sus manos cada integrante de la producción).

El equipo de producción se completa con 12 personas, entre técnicos, sonidistas, camarógrafos, productores y asistentes de dirección, entre otros. Detrás de cámara, esta producción audiovisual tiene mayoría de integrantes locales. Nueve de los miembros del grupo son tucumanos.

Falci es egresado del Gymnasium. En 2002 participó en su primer campamento del colegio, casualmente en el mismo sitio donde ahora filma la película: en Potrero de las Tablas. “La construcción del sentido de pertenencia es muy fuerte -dice Falci en una entrevista con LA GACETA-; también esto que llamo la enseñanza no áulica; es decir lo que no deja el academicismo, que es esto de mandarse a convivir en el monte”. “Las tareas de cada uno, saber que dependés de vos mismo, y el entorno de la naturaleza ejercen una gran influencia en los chicos”, resalta.

El proyecto apunta a un largometraje de una hora y media de duración, según la estimación de Falci. “Queremos mostrar la construcción educativa fuera del aula”, sostiene. El primer campamento del Gymnasium se realizó en 1952. Aunque algunas veces fue interrumpido por razones ajenas al colegio, puede decirse que es una costumbre que lleva más de seis décadas.

Puro optimismo

El productor general es Benjamín Ávila, cuya extensa y rica carrera alcanzó uno de sus picos más altos con “Infancia clandestina”, película que dirigió y que obtuvo elogios de la crítica y premios internacionales. El año pasado disfrutó el éxito de la biopic sobre Gilda, filmes del que fue productor y uno de los pilares del proyecto.

“Desde los 13 años que vivo en Buenos Aires -dice Ávila-, pero soy tucumano y a esta película le veo una perspectiva internacional muy grande. Creo que tiene un potencial tan único, es una historia tan universal... Porque habla de los vínculos, de cómo se gesta una gran amistad y un lugar de pertenencia y eso lo va a entender cualquiera. Por más particular que sea el campamento, termina siendo universal”.

En una pausa del rodaje, Ávila se sienta bajo la sombra generosa de un árbol. Revisa el guión, recién impreso y distribuido entre el equipo. “A veces empezamos a filmar a las 5 de la mañana, porque hay ciertas actividades que tienen programadas los chicos y nosotros tenemos que estar en pie mucho tiempo antes para ajustar todo”, explica. A su lado, Falci remarca que la idea no es invadir el campamento de los estudiantes. “Queremos que esta puesta en escena sea lo más real posible, lo menos interrumpida. Yo prefiero no llamarle documental, sino película”, afirma.

De hecho, el equipo de producción montó las carpas en un espacio propio y alejado del núcleo que eligieron los estudiantes. Cada vez que llega el momento de grabar levantan las cámaras, ajustan los micrófonos y se dirigen hacia el campo verde donde los chicos conviven con la naturaleza como hermanos.

Ávila reafirma el concepto del largometraje. “Hay algo que va a trascender al Gymnasium a través de la película -advierte-. Sobre todo esa cosa de reflexionar sobe lo que es la construcción educativa a partir de una experiencia humana y no a partir del aula solamente”.

> El grupo de trabajo, en su propio espacio

El equipo de producción del filme se instaló tres días antes de que llegaran los chicos del Gymnasium. En total son 12 integrantes, nueve de ellos tucumanos. Armaron sus carpas en un espacio aparte del ocupado por los más de 400 estudiantes secundarios. Los técnicos cuentan con dos equipos de cámaras y en una añeja camioneta montaron una especie de oficina de edición paralela y de producción general. “Tratamos de no intervenir en las actividades de los chicos, que ellos tengan su lugar”, explicó Martín Falci.

> Hubo puesta a punto y coordinación

El equipo técnico comparte los ratos libres bajo la sombra de tres frondosos árboles. Allí instalaron un gazebo, protección extra en caso de lluvias. En ese sector suelen compartir los desayunos, almuerzos y cenas. A veces se modifican los horarios en función del tiempo de grabación. Están perfectamente organizados para que la comida esté preparada. “Antes de venir al campamento hicimos una parada en Raco, de tres días, para coordinar todo y ajustar los equipos”, explicó Benjamín Ávila.

› Benjamín Ávila

Es el productor general de la película. Dirigió “Infancia clandestina” (2011), elogiado filme protagonizado por Natalia Oreiro, y “Nietos (Identidad y memoria)”. Produjo “Gilda: no me arrepiento de este amor”, “El jugador”, “El otro Maradona” y “Güelcom”, entre otras.

› Martín Falci

El director de “La Hermandad” tiene 25 años. Está haciendo la tesis final de la carrera de Cine de la UNT. Fue productor de “Tazas”, filme elaborado por la UNT, y de la serie “El familiar”. Su tesis se titula “La ausencia de Juana”, sobre la historia de una desaparición durante la dictadura.

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