09 Mayo 2004 Seguir en 
La muerte de un comerciante que, junto a su hijo, se resistió a ser asaltado, empezará a ventilarse mañana en un juicio que concitará el interés público. El tribunal, según se supo, dispuso el refuerzo de la guardia policial ante la aparente peligrosidad de algunos de los imputados.
El 14 de febrero de 1999 a las 21.40, tres hombres armados entraron en la casa de Luis Juan Gerardo Wuscowi, en Los Ralos, quien tenía allí un miniservice. El hombre, acompañado por su hijo Luis Ezequiel Wuscowi, salió al cruce de los delincuentes y recibió cinco balazos.
El joven, entonces, se abalanzó sobre el agresor y recibió un disparo en el abdomen que lo mantuvo en terapia intensiva varios días, aunque luego pudo recuperarse de las heridas. En el forcejeo resultó herido el asaltante Claudio Mogiliardi, quien murió días después en la casa de un tucumano que habría convertido su casa en "aguantadero".
El comerciante murió mientras era llevado al hospital. Los delincuentes usaron pistolas calibres 9 y 11.25 milímetros.La Policía logró, luego de varios de días, detener a los tucumanos José Fuentes y Domingo Mistreta, quienes habrían ayudado a los hampones a curar al herido y a esconderse. Ellos están imputados por encubrimiento.
Finalmente, fueron localizados y detenidos los cordobeses Rubén Gallardo Tapia, Alberto Orellano Vega y Angel Salas, de 30. Dos de ellos habrían entrado a la vivienda con el fallecido Mogiliardi, y el otro sería el conductor del Renault 19 blanco en el que huyeron.
El 14 de febrero de 1999 a las 21.40, tres hombres armados entraron en la casa de Luis Juan Gerardo Wuscowi, en Los Ralos, quien tenía allí un miniservice. El hombre, acompañado por su hijo Luis Ezequiel Wuscowi, salió al cruce de los delincuentes y recibió cinco balazos.
El joven, entonces, se abalanzó sobre el agresor y recibió un disparo en el abdomen que lo mantuvo en terapia intensiva varios días, aunque luego pudo recuperarse de las heridas. En el forcejeo resultó herido el asaltante Claudio Mogiliardi, quien murió días después en la casa de un tucumano que habría convertido su casa en "aguantadero".
El comerciante murió mientras era llevado al hospital. Los delincuentes usaron pistolas calibres 9 y 11.25 milímetros.La Policía logró, luego de varios de días, detener a los tucumanos José Fuentes y Domingo Mistreta, quienes habrían ayudado a los hampones a curar al herido y a esconderse. Ellos están imputados por encubrimiento.
Finalmente, fueron localizados y detenidos los cordobeses Rubén Gallardo Tapia, Alberto Orellano Vega y Angel Salas, de 30. Dos de ellos habrían entrado a la vivienda con el fallecido Mogiliardi, y el otro sería el conductor del Renault 19 blanco en el que huyeron.





