09 Mayo 2004 Seguir en 
CONCEPCION.- "Es verdad que el consumo de drogas comienza cada vez a más temprana edad, pero no es sólo un problema a nivel adictivo, sino que se da también en otras patologías sociales. No hay un compromiso de los adultos. Si todos pusiéramos algo desde nuestro lugar, la situación podría revertirse. Los chicos tienen padres, y ellos deben cumplir su rol". La opinión es de la oficial principal Mónica Balini, de la División Prevención Social de las Toxicomanías de la Policía Federal.
Junto a la auxiliar superior, licenciada en Trabajos Sociales Estela Rodríguez y el auxiliar superior, psicólogo, Hugo Córdoba, desarrollarán un programa preventivo en escuelas primarias y secundarias de esta ciudad y de Monteros. Las actividades fueron organizadas por la Municipalidad local, en coordinación con la Subdelegación de la Policía Federal, a cargo del subcomisario Juan José Ignacio Sanfeliú.
"La prevención social de las toxicomanías es una lucha sin tregua. Se previene, a fin de desestimar la demanda, concientizando a la población. No es tarea fácil, pues el fenómeno consumista es universal y en él se es por lo que se consume y no por el valor de la persona. Nuestro trabajo apunta a lo formativo y no a la información de las sustancias, porque es lo que hay en demasía en internet", explicó Balini.
"Si queremos una sociedad sana, todos podemos aportar algo desde nuestro lugar. Es un tema de educación, que debe iniciarse en el momento en que la criatura nace y es amamantada por su madre. En ese hecho de amor se da límites", añadió la mujer policía.
Junto a la auxiliar superior, licenciada en Trabajos Sociales Estela Rodríguez y el auxiliar superior, psicólogo, Hugo Córdoba, desarrollarán un programa preventivo en escuelas primarias y secundarias de esta ciudad y de Monteros. Las actividades fueron organizadas por la Municipalidad local, en coordinación con la Subdelegación de la Policía Federal, a cargo del subcomisario Juan José Ignacio Sanfeliú.
"La prevención social de las toxicomanías es una lucha sin tregua. Se previene, a fin de desestimar la demanda, concientizando a la población. No es tarea fácil, pues el fenómeno consumista es universal y en él se es por lo que se consume y no por el valor de la persona. Nuestro trabajo apunta a lo formativo y no a la información de las sustancias, porque es lo que hay en demasía en internet", explicó Balini.
"Si queremos una sociedad sana, todos podemos aportar algo desde nuestro lugar. Es un tema de educación, que debe iniciarse en el momento en que la criatura nace y es amamantada por su madre. En ese hecho de amor se da límites", añadió la mujer policía.





