08 Mayo 2004 Seguir en 
El inspector Juan Carlos Coppa, miembro de la Policía Federal, recuperó ayer su libertad luego de haber estado detenido durante tres días por su presunta vinculación con el caso de las 4x4. El juez federal Nº 2, Felipe Terán, quien tiene en sus manos el caso, decidió que por el momento no había pruebas contra el policía, por lo que lo liberó. No sucedió lo mismo con el oficial principal Víctor Hugo Brito, quien sigue preso.
Fuentes judiciales indicaron a LA GACETA que la situación de Brito es más complicada de la de Coppa. Es que aparentemente las escuchas telefónicas que había ordenado Terán habrían demostrado que era el principal el que mantenía una estrecha relación con el también detenido empresario Pedro Tomas. Otro elemento que complica la situación de Brito es la declaración realizada por al menos uno de los propietarios de los vehículos que secuestró Gendarmería. Este hombre declaró ante Terán que -días antes del operativo de Gendarmería- Brito le había secuestrado el vehículo y que lo había hecho concurrir a la delegación de la Policía Federal, donde le habrían dicho que tenía que arreglar la situación del rodado. Agregó el denunciante que Brito -luego de esto- fue a cobrarle en persona al menos tres de los documentos por $ 500 que le había entregado a Tomas como parte de pago del vehículo.
Lo que viene
Ambos policías son defendidos por el abogado Roberto Blasco. El letrado afirmó desde un principio que ninguno de sus clientes tiene vinculación con el escandaloso caso.
Terán tiene 10 días hábiles para decidir el futuro procesal tanto de Brito como de Coppa. En el caso de este último, el hecho de que haya sido liberado no va en perjuicio de que al final pueda ser procesado, dijeron las fuentes en el Juzgado Federal. Los dos policías, al declarar ante Terán, aseguraron que estaban trabajando encubiertos, infiltrados "en la banda de Tomas" en medio de la investigación de varios delitos.
Mientras tanto, la pista sobre la Federal aún no se agotó. Según trascendió, el juez Terán pasará el fin de semana analizando otras pruebas que tiene en la causa y hasta el momento nadie descartó que vaya a ordenar nuevas detenciones. La mira estaría puesta sobre todo en un alto funcionario de la fuerza federal, que también fue nombrado por uno de los denunciantes como la persona que le habría dicho que el problema del vehículo podría arreglarse, previo pago de una suma de dinero. Esa declaración fue ratificada por algunos testigos.
Los investigadores, además, deben terminar de analizar las decenas de casetes en los que se grabaron las escuchas telefónicas. En el caso, además, están detenidos los ex empleados judiciales Héctor Abraham Musi, Hugo Tarifa y Alejandro Martoni.
Fuentes judiciales indicaron a LA GACETA que la situación de Brito es más complicada de la de Coppa. Es que aparentemente las escuchas telefónicas que había ordenado Terán habrían demostrado que era el principal el que mantenía una estrecha relación con el también detenido empresario Pedro Tomas. Otro elemento que complica la situación de Brito es la declaración realizada por al menos uno de los propietarios de los vehículos que secuestró Gendarmería. Este hombre declaró ante Terán que -días antes del operativo de Gendarmería- Brito le había secuestrado el vehículo y que lo había hecho concurrir a la delegación de la Policía Federal, donde le habrían dicho que tenía que arreglar la situación del rodado. Agregó el denunciante que Brito -luego de esto- fue a cobrarle en persona al menos tres de los documentos por $ 500 que le había entregado a Tomas como parte de pago del vehículo.
Lo que viene
Ambos policías son defendidos por el abogado Roberto Blasco. El letrado afirmó desde un principio que ninguno de sus clientes tiene vinculación con el escandaloso caso.
Terán tiene 10 días hábiles para decidir el futuro procesal tanto de Brito como de Coppa. En el caso de este último, el hecho de que haya sido liberado no va en perjuicio de que al final pueda ser procesado, dijeron las fuentes en el Juzgado Federal. Los dos policías, al declarar ante Terán, aseguraron que estaban trabajando encubiertos, infiltrados "en la banda de Tomas" en medio de la investigación de varios delitos.
Mientras tanto, la pista sobre la Federal aún no se agotó. Según trascendió, el juez Terán pasará el fin de semana analizando otras pruebas que tiene en la causa y hasta el momento nadie descartó que vaya a ordenar nuevas detenciones. La mira estaría puesta sobre todo en un alto funcionario de la fuerza federal, que también fue nombrado por uno de los denunciantes como la persona que le habría dicho que el problema del vehículo podría arreglarse, previo pago de una suma de dinero. Esa declaración fue ratificada por algunos testigos.
Los investigadores, además, deben terminar de analizar las decenas de casetes en los que se grabaron las escuchas telefónicas. En el caso, además, están detenidos los ex empleados judiciales Héctor Abraham Musi, Hugo Tarifa y Alejandro Martoni.





