Los policías dicen que estaban infiltrados

Ambos hombres habrían mantenido conversaciones telefónicas con el empresario Pedro Tomas y habrían sido grabados por los investigadores.

07 Mayo 2004
Los oficiales de la Policía Federal acusados por el escándalo de las 4x4 habrían argumentado que tuvieron contacto con el detenido empresario Pedro Tomas porque se habían infiltrado en su organización en el marco de una investigación que estaban llevando adelante.
En ese sentido, el oficial principal Víctor Hugo Brito y el inspector Juan Carlos Coppa habrían dado como ejemplos los dos allanamientos que condujeron en junio del año pasado a dos desarmaderos de la zona del barrio Ejército Argentino. En esa fecha, el caso de los costosos vehículos robados y "blanqueados" estaba empezando a cobrar fuerza, aunque no se había hecho público aún.
Ambos habrían señalado que la información sobre las actividades supuestamente ilegales de esos locales surgieron del taller de Tomas.
El defensor de los federales, Roberto Blasco, destacó que de las grabaciones de las escuchas telefónicas no surge nada que los incrimine, sino que se deja entrever el juego policial de investigación encubierta. Blasco, además, sugirió que sería importante que se profundice la investigación en el mundillo político.

Las escuchas
Hasta octubre del año pasado, Brito estaba al frente de la sección Delitos Especiales. El y Coppa fueron detenidos a raíz de las escuchas telefónicas en las que aparecen hablando con Tomas sobre la compra y venta de autos.
El juez federal Felipe Terán sospecha que los dos policías podrían formar parte de la última etapa del blanqueo de los vehículos robados que luego habría vendido Tomas.

Certificaciones
Según el esquema que maneja el juez Terán, en el Poder Judicial se hacían certificaciones truchas para que los vehículos pudieran circular libremente. Por ello están detenidos el ex fiscal Héctor Abraham Musi, el ex prosecretario Hugo Tarifa y el empleado judicial Alejandro Martoni.
Luego, los rodados habrían sido "blanqueados" usando tarjetas verdes y títulos del automotor originales, pero con datos falsos. Esa habría sido, a criterio del juez, la tarea de los policías. Sin embargo, no se conocieron en detalle las pruebas que tendría al respecto.

"No cometí ningún delito", afirmó Chimale
El empresario Víctor Chimale, quien está procesado aunque no detenido en el marco de la investigación del caso de las 4x4, pidió que se aclare que a él no se le secuestró una Citroën Berlingo, tal como se publicó ayer, sino un automóvil BMW cabriolé.
Chimale, en una carta dirigida a LA GACETA, indica que él no tiene relación con los detenidos policías federales Víctor Hugo Brito y Juan Carlos Coppa. En relación con el también detenido Pedro Tomas, afirmó: "no tengo ningún tipo de relación; fueron interrumpidas hace más de 5 años por razones personales". "El auto fue comprado de buena fe, verificando toda la documentación con un informe del centro de verificación de la Policía de Tucumán, en el cual aparecen todos los datos, el número de tarjeta de identificación del automotor, y que coincidían con los recibidos por mí", especificó. Chimale indicó que el vehículo fue secuestrado en la vereda de su negocio y que la documentación fue entregada por su persona. "Estoy convencido de que no cometí ningún delito, y voy a pelear por lo mío", aseguró. "Aclaro también -agregó- que soy la única persona a la que se le secuestró un vehículo que pudo justificar solvencia económica y que pude pagar mi fianza en efectivo".

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