Una pelea en una fiesta terminó con el crimen de un vecino

Le dispararon seis veces desde un auto

23 Oct 2017

“Mi hijo me pegó un grito: ‘¡Vieja! ¡Vieja!’. Cuando llegué hasta él ya se venía cayendo por la vereda”, recordó Magdalena Isla. Su hijo, Rodrigo Emmanuel Isla, se desplomó sobre la vereda de su casa en Barrio Galicia -Villa Mariano Moreno- porque le habían perforado el pecho de un tiro. Los familiares lo subieron a un auto y lo llevaron hasta la guardia del hospital Avellaneda. Llegó a las 6, muerto. Al parecer, un disturbio en una fiesta terminó con su homicidio.

Según la familia de la víctima, todo comenzó cuando en la fiesta -que se hacía a 30 metros de su casa, en una vivienda que ayer estaba protegida por efectivos de la Regional Norte-, un grupo de jóvenes interceptó a un sobrino de Isla. Allí se bifurcan las versiones: la madre del fallecido dice que lo estaban molestando. La hermana, Verónica Isla, afirmó que le habían querido robar. De cualquier manera, las versiones se vuelven a unir con lo que ocurrió luego: el muchacho fue a buscar a dos tíos para decirles lo que le había ocurrido.

“Hubo una pelea pero se tranquilizó todo después. Pero alguien sacó un revólver, hizo los disparos y lo mató. Mi hermano tuvo que arrastrarse hasta la casa de mi mamá, agonizando. Dos nenes de seis y tres años se quedaron sin padre”, informó Verónica.

“Mis hijos no fueron a agredir a nadie. No son delincuentes, ni choros, ni drogadictos. Rodrigo trabajaba como sereno en un comedor de acá cerca. Todavía no le pudimos decir a sus hijos de esto que pasó. Creemos que, cuando volvía solo a la casa, le dispararon desde un Chevrolet Corsa blanco en el que iban tres hombres”, agregó su madre.

La investigación

Los peritos que fueron hasta el lugar encontraron seis vainas en la vereda de una casa que se encuentra en una esquina, a pocos metros de la vivienda de Isla. Solamente le acertaron un tiro, que ingresó por el pecho y salió por la espalda. El resto, dio contra una pared de ladrillos.

La Policía logró encontrar a tres personas que estuvieron en la fiesta y logró individualizar a otros nueve. Si bien en el barrio se barajaba la posibilidad de que los agresores fueran del barrio Congreso, fuentes del caso indicaron que ya hay un sospechoso por el crimen, un tal “Cuchi”, y que no sería de ese lugar.

El caso quedó en manos de la división Homicidios, a cargo de Hugo Cabezas y Daniel Cuellar, y hasta el cierre de esta edición no tenía aprehendidos por el crimen. Para evitar nuevos enfrentamientos u venganzas, la fiscala Adriana Reinoso Cuello ordenó que se custodiara la casa donde ocurrió la fiesta, aunque se cree que los dueños no habrían tenido nada que ver con el ataque.

Dos hechos en pocos días

Diez días antes de este homicidio, hubo otro crimen en Villa Mariano Moreno. En 25 y 2, Jesús Ángel Ramírez (45) asesinó de un garrotazo su sobrino Roberto Cecilio Vera (38). El fiscal Washington Navarro Dávila pidió una prisión preventiva en su contra.

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