La clave de las 4x4 está en las escuchas

Conversaciones comprometedoras. Los efectivos habrían mantenido un fluido contacto con el empresario Tomas, uno de los presos en la causa. Habría más pruebas contra Musi y Martoni.

06 Mayo 2004
Las escuchas telefónicas que ordenó el juez federal Felipe Terán hicieron tambalear las estructuras de la Policía Federal. La detención de dos oficiales de la fuerza de seguridad, que tuvo lugar el martes, luego de que declararon como testigos en un juicio por tráfico de drogas, fue el primer paso dado por Terán a partir de las extensas escuchas. Según pudo saberse, el inspector Juan Carlos Coppa y el oficial principal Víctor Hugo Brito habrían mantenido conversaciones con el detenido empresario Pedro Tomas sobre supuestos "arreglos" de papeles para costosos vehículos robados.
Esta sería otra de las vías de la investigación del caso de las 4x4. Según precisaron fuentes judiciales, algunos vehículos secuestrados tenían como amparo los oficios y certificados judiciales que habrían firmado el ex fiscal Héctor Abraham Musi, quien se encuentra detenido, y el ex prosecretario Hugo Tarifa.Por otra parte, en los allanamientos se encontró documentación falsa de muy buena confección. Hasta que empezaron a escucharse las cintas que grabaron los servicios de Inteligencia se desconocía el origen de esos papeles. Las escuchas habrían revelado que los policías federales detenidos habrían tenido un fluido contacto con Tomas. Según pudo saberse, uno de los vehículos que habrían "negociado" sería un Citröen Berlingo que se le secuestró a Víctor Chimale -quien se encuentra procesado pero en libertad-, en octubre de 2003. Un dato que no pudo confirmarse indicaría que también Musi habría conversado en algunas oportunidades con el oficial Brito. Además, trascendió que podrían producirse nuevas detenciones o citaciones en base a los resultados de las escuchas. Durante más de seis meses se estuvo practicando esta medida. Cuando empezaron a desgrabarse las cintas, se modificó el panorama en la investigación, y se llegó inclusive a obtener más pruebas que comprometerían a quienes ya están detenidos, como Musi y el empelado judicial Alejandro Martoni.Ayer, los dos policías, asistidos por el abogado Roberto Blasco, declararon ante Terán y negaron haber "fabricado" documentación para vehículos robados.
Personal de Gendarmería detuvo a Brito y a Coppa cuando salían del Tribunal Oral Federal de Chacabuco y Crisóstomo Alvarez. Ambos declararon en el juicio en el que terminó condenado Juan Infante por posesión de drogas para su venta. Ellos habían participado en aquel procedimiento.

La causa seguiría en la Justicia Federal

Los rumores que corren de manera insistente en los tribunales Federales y provinciales indican que la causa de las 4x4 se "caería" y terminaría siendo una simple investigación por estafas y delitos menores, con lo que los detenidos recuperarían la libertad.
Sin embargo, la actitud de la Cámara Federal echaría por tierra esos rumores, y la causa seguiría en manos de la Justicia Federal. Según lo que altas fuentes le confiaron a LA GACETA, la acusación por el delito de lavado de activos sigue firme. Esa es la principal acusación que el juez federal Felipe Terán les hace a los detenidos Héctor Abraham Musi, Pedro Tomas, Hugo Tarifa y Alejandro Martoni.
Este delito, bastante nuevo en la legislación argentina, establece severas penas para quienes "blanquean" un bien obtenido ilegalmente. En este caso, se trata de determinar el mecanismo por el que lujosos vehículos robados fueron reinsertados en el mercado legal de compraventas.

Circuito
Según la investigación, los vehículos eran robados en Buenos Aires y en Córdoba, adonde viajaban tucumanos para traerlos a esta provincia. Luego se obtenían certificados u oficios truchos, en los cuales se designaba a particulares como depositarios judiciales, para ser vendidos a precios inferiores a los del mercado.
Los defensores de los detenidos cuestionaron esta acusación al sostener que no se constituye el delito de "blanqueo" porque no hay constancias de que el dinero obtenido con la maniobra haya ingresado al circuito financiero legal. Fuentes judiciales indicaron que el solo hecho de "blanquear" los vehículos constituye lavado de activos, más allá de lo que los presuntos responsables hayan hecho con las ganancias.
Las apelaciones vienen siendo rechazadas por la Cámara, pero queda una por resolver: la que presentó el defensor de Martoni, Ricardo Scheuermann.
Además, hay otros delitos federales, como la falsificación de instrumentos públicos del ámbito nacional (tarjetas verdes y títulos de propiedad del automotor), situación por la que hay registros de la Propiedad Automotor bajo la lupa de los investigadores.

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