Cartas de lectores

14 Oct 2017
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La Argentina que ya fue

Todas las mañanas cuando voy a leer o a escuchar las noticias siento un extraño miedo. Un miedo por el futuro de mi querido país sumido en una crisis sin precedentes en lo moral, lo social y lo económico. Pienso en los años de mis mocedades -ya pasé la barrera de los 80- cuando éramos la envidia y la codicia de países enfrentados en una guerra nacida en la mente de un nefasto personaje que soñaba ser el dueño del mundo y crear la raza única. Argentina era el país de la abundancia que la naturaleza le dio, todo para no depender de nadie. Un país confiable y rico. Éramos exportadores de productos que otros países no los tenían. Hoy somos importadores hasta de chatarra, y esos negocios tienen nombres y apellidos: De Vido, Jaime... Esto causó el despedido de miles de trabajadores. El cierre de miles de negocios. Todo obra de gobernantes corruptos, muchos de los cuales se postulan hoy para importantes cargos, prometiendo mejor calidad de vida y trabajo para todos. Son las mismas mentiras que escucho desde hace 50 años. Sin temor a equivocarme, debo decir que este país fue saqueado por muchos “argentinos” que daban la vida por su patria: Menem, los K, “Pata” Medina, Lázaro Báez, Boudou y compañía, el mismo que dijo que nos iba a salvar de este saqueo.

Juan Carlos Monasterio

Pje. Luis Beltrán 1.452

San Miguel de Tucumán


Manejar ebrio

Es lamentable el accionar del presidente del Colegio de Martilleros Públicos de Tucumán, al protagonizar un accidente automovilístico supuestamente alcoholizado. Pero como lo catalogamos a quienes imponen Justicia, queda a criterio de la gente evaluar con qué tipo de vara se mide la infracción a las leyes.

Rodolfo Gutiérrez

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Candidatos sin propuestas

Llama la atención la campaña proselitista de los candidatos a ocupar bancas en el Congreso de la Nación. No tienen propuestas acordes a la realidad social que vivimos desde hace años. Sólo se les escuchan frases hechas y repetidas de otros tiempos electorales, y discursos sin fundamentos y palabras sin sentido. Todo se repite. Nada cambió. Tenemos los mismos candidatos que vienen ocupando sillones desde otros tiempos. La misma retórica; los mismos juegos electorales. Mientras, la desocupación continúa; los niños y jóvenes aumentan en su deserción escolar; la drogadicción crece y hace estragos en nuestra sociedad, y la corrupción permanece. Nada ha cambiado y nada han hecho los mismos de siempre, pero persisten en seguir jugando a la política. Todos tuvieron la oportunidad de hacer lo que no hicieron, y ahora pretenden seguir con los mismos argumentos. ¿Qué vamos a votar, si todo sigue como entonces? Son ya candidatos conocidos. La confusión en la desinformada y aletargada masa de votantes se extiende hoy como humo en un espacio vacío, donde la luz es opacada por la mediocridad. Y la continua farsa de jugar a ser políticos sin poseer altura y honestidad para ocupar funciones con ética e idoneidad, sólo lo hacen impulsados por la necesidad de resguardar -en fueros e inmunidades- su cuestionado pasado en la función política. Vivimos en esa forma de gobernar sin democracia y bajo injustas leyes que amparan la corrupción en el poder político. Es que ese relativismo político surgido de la deformación de la democracia, sostiene esta democracia deformada que promueve el relativismo político que destruye desde su vacía dialéctica la ley y la Justicia, transformando la Justicia en arbitrariedades y la ley en anomia. Es así como desaparece el orden constitucional y republicano, para dar espacio a la continuidad de la red de funcionarios políticos de siempre y a la enquistada corrupción. Amigos, esta vez votaré en blanco. Mi voto vale en una verdadera democracia representativa. Y es una forma democrática de expresar mi protesta ciudadana. La ley lo contempla. Conciudadanos, sepan que nuestro voto vale y debe ser determinante para que el sistema cambie antes de las elecciones generales de 2019. Nada cambiará si no cambian los hombres y las propuestas.

Marcelo Funes

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Yerba Buena


PARO GREMIAL DE AEROLíNEAS

Es mucho lo que se puede escribir referido a estos “grupos” detestables de gremialistas que se creen dueños de todo lo que le plazca. No tienen idea o poco les importa qué situación enfrentan los que deben viajar que no son todos “ricos” sino que los apremia alguna situación personal que deben cubrir de urgencia. Haciéndola cortita le diría al presidente, Mauricio Macri, que nos está cansando su “benevolencia” hacía tantos agresores y que no se actúe con firmeza para que cada uno pague las malas acciones. Por ejemplo la agresión hacía su persona cuando estuvo en La Pampa. Cada huevazo dirigido a su camioneta también estaba haciendo blanco en cada ciudadano amante de la democracia. Y a los políticos de baja catadura moral les decimos: los enfrentaremos con nuestro voto, por que el país que viene no es para corruptos; que vayan levantando “vuelo” o alguna celda los cobijará como se merecen.

Sarah Baxtell

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El hombre en su dimensión

El mundo bulle de tentaciones, es difícil abastecerse, todo el mundo hace lo mismo y la moda lo ordena; todo lo que cita la tendencia en boga para comerciar y satisfacer los caprichos más opulentos y los deleites de unos insaciables fama y aceptación, un auge que adorna a este orbe vertiginoso. Una marea esnobista gobierna a la sociedad, imponiéndole un patrón de pautas y modelos superficiales y baladí. También bulle de acontecimientos, prevaleciendo desmesurados conflictos. Parecieran estar encadenados entre si, disputándose protagonismo e inmersos en inquietantes rumbos y profundos cisma y aciagos renaceres, en una escalada global de reivindicaciones proclives a inminentes estallidos. La calma y sosiego y un ansiado y anhelante bálsamo, es un oasis lejano eclipsado por un vórtice alienante. Hoy podemos avizorar, como está reflejado fielmente y bien pintado el hombre contemporáneo, es decir, falto de moral, egocéntrico y frío, desenfrenado y de mente violenta. Su frenética búsqueda de poder, riquezas y conquistas y la más aberrante de la condición humana que es la guerra, diezmando miles de vida al amparo de funestas invenciones de armamentos destructivos. Una conjunción de colosales intereses se reúnen en portentosas asambleas, en una maratón de raídos discursos declamatorios para dirimir cuestiones climáticas, limítrofes, expansión territorial y ambiguos armisticios, en una vidriera internacional que augura de antemano un fracaso en un premeditado gatopardismo, donde la hipocresía y la simulación predomina configurando una “Comedia Humana”, digna de Balzac. La simiente esparcida en la tierra por el labriego, cobra vida con el calor de la primavera. Ahora, la simiente es una compleja fórmula letal para que su nociva radiación haga florecer un mortífero y dantesco hongo radiactivo. El hombre ha mutado de pelaje, de costumbres y de ideas, pero anida en su interior un instinto primitivo que lo convierte en el más feroz de los seres vivientes, superando a los animales que carecen de razón. Reafirma así un antiquísimo aforismo filosófico, que compara al hombre con el lobo, asignándole una irrefutable vigencia. Algunos ejemplos, desde la incomparable y rica mitología hasta siglo después, el egoísmo y la ambición del hombre es materia de constantes aconteceres. “La muerte bajo mil aspectos”, describía el poeta latino Virgilio en un verso de la Eneida, la última noche de Troya. Embriagado por los destellos de su éxitos, la codicia y egoísmo de Napoleón Bonaparte originó numerosas guerras en Europa, pero su ambición le perdió y fue la causa de que perecieran en una miserable isla. El pasado está envejecido y lo moderno parece delirar con los desechos del pasado. Charles Baudelaire, poeta francés, (1821-1867), afirmaba: “En todo hombre hay dos postulantes simultáneos, el uno hacia Dios y el otro hacia Satán”.

Alfonso Giacobbe

24 de Septiembre 290

San Miguel de Tucumán


La casona de 25 de Mayo

He visto con mucho agrado la revalorización del inmueble de 25 de Mayo 456, y felicito a las autoridades de la Facultad de Derecho y a los profesionales intervinientes por la calidad de la intervención, que permite reincorporar al pobre patrimonio histórico de nuestra ciudad un elemento emblemático de la arquitectura de principio del siglo pasado. Acciones como estas son dignas de destacar, sin olvidar la lucha del pueblo de Tucumán para salvar de la piqueta a la Casa Sucar, finalmente expropiada por la Municipalidad de San Miguel de Tucumán, la cual, luego del inmenso esfuerzo económico que ello supuso, presenta hoy un estado de abandono que propicia la codicia inmobiliaria por alterar su entorno, amenazado por la posibilidad de que se demuelan las propiedades contiguas para levantar dos moles de hormigón que opacarían su belleza. Entiendo que la Municipalidad declaró a esta cuadra paseo urbano, en resguardo de la integridad del conjunto, que debiera preservarse como uno de los pocos existentes en nuestra Ciudad.

Luis Evaristo Sáez

Av. Sarmiento 450

S.M. de Tucumán


“Milonguita”

Leí en LA GACETA el 22/09 el reportaje a Ana María Cores, distinguida personalidad, donde habla del tango “Milonguita”, y además cuenta en letras de una estrofa del famoso tango que su madre le cantaba como canción de cuna, quizás por la música lánguida de Enrique Delfino, “el humorista” del piano. Delfino solía decir que “Milonguita” era la hermana mayor de “Santa Milonguita”, que escribió con Cadicamo. Nació en la década del 20. Samuel Linnig había escrito un sainete para la compañía Vitone-Pomar, titulado Delilkatessen Haus. Formaban parte del espectáculo dos alemanes que tomaban 20 “chopes” al hilo. Delfino musicalizaba la obra. Con Linnig acuerdan componer un tango. Ambos salieron a recorrer barrios en busca de inspiración, y al llegar a Deán Funes y Chiclana, en una puerta estaba parada una jovencita con polleras cortas y trenzas. Linnig comentó: “mirá esa milonguita”; Delfino responde: “ya tenemos el título del tango”. La musa inspiradora se llamaba Ester Dalton. Se estrena la obra y los alemanes fueron un éxito. María Ester, esposa de Pomar, cantó “Milonguita”. Estaba en el país Raquel Meller, quien al escucharlo lo incorporó a su repertorio. La Meller estaba casada con un argentino. Años después se separaron. Una noche Canaro actuaba en un cabaret de Europa, y allí se encontraba Raquel embriagada y llorando su fracaso conyugal. Entonces escribe en una servilleta: “por favor toquen Milonguita”. Le entrega la esquela al mozo, éste a Canaro, quien, al leer el mensaje, complace a la mujer despechada. Y entre champán y el tango, la Meller lloró su amargura.

Julio Mohfaud

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