El día que pavimentaron la avenida Aconquija en Tucumán

El camino se habilitó el 5 de octubre de 1937 con ripio, pero comenzó a tener asfalto a partir de 1939.

09 Oct 2017

Hace 80 años se habilitaba al tránsito la remozada avenida Aconquija en toda su extensión con la realización de un macadam para dejar atrás el antiguo camino de tierra. Y nuestro diario lo anunciaba así: “la avenida, que arranca en el Camino del Perú y termina al pie del Aconquija, en plena Yerba Buena, consta de doble calzada. Una de macadam asfáltico para tráfico liviano y la otra de ripio con riego bituminoso para tráfico pesado. Tiene un desagüe central y veredones de piedra bola entre ambas calzadas y el desagüe. Actualmente se cubre ese recorrido en pocos minutos, pues los vehículos a motor pueden desarrollar grandes velocidades”. La habilitación de la Aconquija ocurrió el 5 de octubre de 1937 y permitía llegar con comodidad hasta el pie del cerro. Pero la avenida Mate de Luna, desde Floresta hasta el Camino del Perú, estaba solamente enripiada. La historia cuenta que aquel tramo comenzó a pavimentarse en noviembre de 1939 y fue habilitado un poco después.

Acto oficial

De vuelta en 1937, el acto oficial fue encabezado por el gobernador Miguel Campero y parte de su gabinete. Los pobladores de Yerba Buena y Marcos Paz le dieron un marco multitudinario a la ceremonia. Todos los alumnos de las escuelas de la zona fueron protagonistas de los actos y fueron obsequiados con masas y golosinas. El primero en hablar fue el director provincial de Vialidad, Roberto Robles Mendilaharzu, quien destacó que al tiempo que se habilitaba la Aconquija se hacía lo mismo con el “camino de Tafí Viejo a empalmar en Los Nogales con la ruta nacional a Salta”. Además destacó la política vial de aquellos años y la adhesión a la ley nacional de vialidad. “Es así que a su tiempo, el 28 de julio de 1936, cuando la Dirección de Vialidad contó con los fondos necesarios para responder a los compromisos de pago derivados del contrato, se comenzó la construcción de esta avenida”, expresó Robles Mendilaharzu. Ya por entonces se reconocía que Yerba Buena y Marcos Paz “son una prolongación de la ciudad de Tucumán en que no hace mucho el Tranvía Rural ponía la nota pintoresca y juvenil y son los sitios de solar y de recreo por sus quintas y jardines”.

Construcción récord

El administrador vial indicó que la obra se concluyó 14 meses antes del plazo contractual y su tipo “es el que aconseja la técnica contemporánea de acuerdo al tráfico y a las amplias perspectivas de un futuro próximo”. La concreción de la obra le dio mayor movilidad a la zona con el aumento de las edificaciones y del tráfico, que pasó de 561 a 800 vehículos por día en 1935. Además se destacaba la importancia para el tráfico comercial y el transporte de la producción agropecuaria de la zona que era llevada a los mercados de la capital tucumana.

El ministro de Hacienda

El ministro de Hacienda, Miguel Frías, destacó que el flamante camino implicaba “abrir una ruta cómoda hacia las montañas, como el mejor medio de propender al turismo”. El ministro resaltó que Tucumán será una provincia de turismo: “nuestra labor se encamina a salvar los obstáculos que le negaban como tal, entre ellos, la falta de caminos, la falta de hoteles y de recreos que hagan agradables y baratas la estadía”.

El funcionario reconocía que sin infraestructura no habría desarrollo del turismo y manifestaba: “estamos en plena labor, y lo muestra este camino que hoy se libra al servicio y que se prolongará en breve hasta la cumbre del cerro San Javier”. Esto ocurrió poco después con la apertura del camino a la cima serrana en mayo de 1938.

Comisión vecinal

Finalmente hablaron los representantes de la comisión vecinal Leonardo y Virgilio Araujo, que agradecieron la obra y reconocieron los beneficios que traería a la zona al tener un camino en mejores condiciones para llegar hasta Tucumán.

Tras los discursos el propio gobernador en su nuevo auto procedió a cortar la cinta que estaba tendida de un extremo a otro de la calzada. La comitiva también aprovechó la oportunidad para seguir hasta la cumbre del cerro para ser agasajados con un lunch en la casa del presidente de la Corte, Juan Heller. Tras ello siguieron su camino hasta la residencia de José Pondal y más tarde regresaron hasta la sede gubernamental en las primeras horas de la tarde. Mientras tanto los vecinos presentes fueron agasajados con un almuerzo criollo y la velada fue amenizada con música a cargo de la Banda Provincial de Música y de la Casa Escuela de los Pobres. Además hubo juegos, carreras de embolsados y concursos de bailes criollos demostrando el “regocijo general del vecindario con motivo de la inauguración de la Avenida”.

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