Villalba, una voz que clama en el desierto

El libro sobre el cardenal Luis Villalba se presentará mañana a las 20.30 en la FET.

27 Sep 2017
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VIDA Y OBRA. “Un pastor al servicio de la Iglesia” es una compilación de homilías y entrevistas del cardenal. LA GACETA / FOTO DE JUAN PABLO SÁNCHEZ NOLI.-

Como buen “apóstol de Jesucristo” (tal es su lema episcopal) monseñor Luis Héctor Villalba recorrió toda la geografía de la arquidiócesis a partir del día en que asumió. A lo largo de 12 años de gobierno pastoral (1999-2011) fue metiéndose bajo la piel de los tucumanos. Basta hojear “Un pastor al servicio de la Iglesia”, para conocer la vida y el pensamiento del cardenal que eligió vivir y morir en Tucumán.

La obra fue escrita por el sacerdote operario José Manuel Murga Arnaiz, español, con 42 años en América Latina y siete en Tucumán, y por la profesora de psicopedagogía Antonia Mercedes Páez de Ríos. Será presentado mañana, a las 20.30, en el salón de la Federación Económica, San Martín 417. Se referirán a la obra el padre Jorge Blunda y el licenciado Francisco Torres Nieto. Luego podrá adquirirse el libro en la Casa Pastoral, San Lorenzo 441. Todo lo recaudado será donado a la fundación Virgen de La Merced, que se ocupa de la Fazenda de la Esperanza para la recuperación de jóvenes adictos y de los hogares de Cristo para personas sin techo.

Homilías y reflexiones  

Con prólogo del obispo de Añatuya, monseñor José Melitón Chávez, el libro, ilustrado con fotos a color, comienza con una breve biografía de monseñor Villalba, donde cuenta sobre su infancia, el origen de la vocación, sus primeros estudios en el seminario y los primeros destinos, hasta ser obispo auxiliar de Buenos Aires y titular de San Martín.

A lo largo de 600 páginas “Un pastor al servicio de la Iglesia” va desgranando el pensamiento del cardenal en 12 capítulos. Se transcribieron todas las homilías y una selección de meditaciones dedicadas a los sacerdotes y a los laicos y algunas cartas pastorales significativas. También cuenta con párrafos de distintas entrevistas que se le realizaron al cardenal y el testimonio de quienes trabajaron con él en el arzobispado.

Un repaso por las homilías de los distintos Tedéum permite descubrir algunos temas denunciados por el cardenal, en forma recurrente, a lo largo de más de una década. Monseñor Villalba denunció incansablemente que la peor de las crisis de la Argentina no es la pobreza ni la falta de educación, sino la crisis moral que es la madre de las dos anteriores.

“No puedo dejar de señalar que la crisis es fundamentalmente moral, que afecta hoy la dignidad del hombre, su calidad de vida, sus razones de vivir y de esperar”, escribía en 2000. “La crisis moral de las conciencias es como un cáncer maligno”, afirmaba en 2002. “La crisis no es solo económica y política sino moral”, señalaba en 2003. Cada año fue usando distintas palabras para instar a un cambio “desde el interior del hombre mismo”. “La verdadera democracia exige que la moral informe la vida de la Nación”, remarcaba en 2005. El libro llega hasta el regreso de Villalba como administrador diocesano. Pero la prédica sobre un cambio moral no ha concluido y como una voz que grita en el desierto lo denunció el domingo pasado, en su homilía del 24 de septiembre.

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