30 Abril 2004 Seguir en 
Un presunto delincuente fue baleado en la espalda, al parecer, cuando huía de una vivienda del barrio Smata II, adonde habría estado robando. Ahora se encuentra internado, fuera de peligro, en el hospital Padilla.
El miércoles a la noche, Gabriel Antonio Orellana (de 30 años) fue encontrado por oficiales de la seccional 8a con un disparo en la espalda, en unos matorrales del barrio de El Manantial. El hombre llevaba un bolso con ropa, que habría sustraído de la casa de un vecino que vive enfrente del descampado. El episodio ocurrió poco después de que cuatro delincuentes intentaron robar en la propiedad de Pablo Boyanosky, quien en ese momento no se encontraba.
Una mujer que vive junto a la casa de Boyanosky escuchó los ruidos, alertó al barrio y llamó a la Policía. "Salimos todos a la puerta y vimos a cuatro hombres que corrían hacia el baldío. Escuchamos unos disparos y, asustados, entramos a nuestras casas", relató Marcela Díaz, quien vive cerca de la casa de Boyanosky.
Sólo Orellana fue encontrado. Dos de los presuntos ladrones fueron identificados por un vecino (que no quiso dar su nombre) como "Tortilla" y "Picolé". Es que, como Orellana, los presuntos delincuentes serían habitantes de un barrio cercano al Smata II. "No se puede vivir así; viven asaltándonos porque no hay policías y porque esos matorrales se convirtieron en la cueva de los delincuentes", contó María Villalba, refiriéndose al predio que dejó abandonado Obras Sanitarias hace ocho años. Los vecinos dicen que ellos pagan para desmontar y limpiar el lugar y que de todos modos sufren entre siete y ocho robos por mes.
Orellana fue baleado en circunstancias que aún se desconocen;. Según él, un tal "Gustavo" (a quien él conoce) le habría disparado acusándolo de robar.
El miércoles a la noche, Gabriel Antonio Orellana (de 30 años) fue encontrado por oficiales de la seccional 8a con un disparo en la espalda, en unos matorrales del barrio de El Manantial. El hombre llevaba un bolso con ropa, que habría sustraído de la casa de un vecino que vive enfrente del descampado. El episodio ocurrió poco después de que cuatro delincuentes intentaron robar en la propiedad de Pablo Boyanosky, quien en ese momento no se encontraba.
Una mujer que vive junto a la casa de Boyanosky escuchó los ruidos, alertó al barrio y llamó a la Policía. "Salimos todos a la puerta y vimos a cuatro hombres que corrían hacia el baldío. Escuchamos unos disparos y, asustados, entramos a nuestras casas", relató Marcela Díaz, quien vive cerca de la casa de Boyanosky.
Sólo Orellana fue encontrado. Dos de los presuntos ladrones fueron identificados por un vecino (que no quiso dar su nombre) como "Tortilla" y "Picolé". Es que, como Orellana, los presuntos delincuentes serían habitantes de un barrio cercano al Smata II. "No se puede vivir así; viven asaltándonos porque no hay policías y porque esos matorrales se convirtieron en la cueva de los delincuentes", contó María Villalba, refiriéndose al predio que dejó abandonado Obras Sanitarias hace ocho años. Los vecinos dicen que ellos pagan para desmontar y limpiar el lugar y que de todos modos sufren entre siete y ocho robos por mes.
Orellana fue baleado en circunstancias que aún se desconocen;. Según él, un tal "Gustavo" (a quien él conoce) le habría disparado acusándolo de robar.





