Los puntos más importantes de la reforma tributaria que prepara el Gobierno

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NICOLÁS DUJOVNE. Ministro de Hacienda de la Nación. FOTO TOMADA DE INFOBAE

El ministro de Hacienda nacional presenta el anteproyecto que contempla modificaciones en el régimen fiscal del país.

28 Ago 2017

La Casa Rosada anunció meses atrás la decisión de abrir la discusión para un proyecto de reforma impositiva. De hecho, el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, confirmó que el Poder Ejecutivo Nacional (PEN) enviará al Congreso esa iniciativa antes de fin de año. Justamente, hoy el titular de la cartera económica presentará ante el presidente, Mauricio Macri, el anteproyecto que no incluiría un aumento de la alícuota máxima, de un 35%, del impuesto a las Ganancias, pero podría establecer cargas sobre los títulos públicos.

El diario “La Nación” consignó que el plan oficial apuntaría a la simplificación del sistema impositivo y a una reducción de la carga al sector productivo para fomentar las inversiones.

Dujovne dice que hay un plan visible y vaticina dos décadas de crecimiento.

Una de las finalidades de la reforma es reducir las exenciones vigentes en IVA y Ganancias; en ese sentido se inscribe la iniciativa de que los jueces paguen este último impuesto. Los denominados "gastos tributarios", que incluyen las exenciones impositivas en el presupuesto, fueron de alrededor de $ 4.500 millones en 2016 y de $ 5.600 millones en 2017.

El subsecretario de Ingresos Públicos, Andrés Edelstein, indicó que el nivel de la presión fiscal de la Argentina se ubicará este año por encima del 31% del PBI, cuando era del 24% en 2004. "Partimos del 18% en 1991 y cerramos en el 31% en el 2015", indicó el subsecretario.

La industria muestra signos de mejora sostenida.

Días atrás, economistas y empresarios debatieron propuestas para una reforma tributaria en una jornada organizada por el Consejo Profesional de Ciencias Económicas (CPCE). En ese encuentro se reconoció el alto nivel de la presión impositiva, pero también del gasto y déficit públicos, y coincidieron en la necesidad de un sistema con mayor equidad, consignó la agencia Télam.

El economista Lorenzo Sigaut Gravina, de la consultora Ecolatina, reconoció que no será sencillo reducir el gasto, la presión tributaria y el déficit de manera simultánea, en un contexto en el que el Gobierno trata de acotar la emisión pero contrae deuda en el exterior.

El Gobierno promete que la Argentina tendrá cuentas saneadas sin afectar el tejido social.

Ricardo Arriazu consideró que el sistema tributario nacional es ineficiente e inequitativo, y que la enfermedad argentina es gastar más de lo que se tiene. Además, advirtió que el déficit de cuenta corriente de este año se elevará a U$S 20.000 millones.

"Soy partidario de un impuesto progresivo al gasto. Si gano pero invierto, pago menos", propuso. Y agregó que eso garantiza la equidad, atendiendo también los subsidios sociales.

Walter Cont, de FIEL, advirtió que la elevada presión impositiva no financia el gasto público y estimó que es difícil que las provincias reduzcan el cobro de Ingresos Públicos.

Entre los empresarios, Jaime Campos, presidente de la Asociación Empresaria Argentina (AEA), abogó por que bajen lo más rápido posible los tributos a la actividad productiva, al igual que algunos impuestos distorsivos como Ingresos Brutos provinciales y el impuesto al cheque.

Por último, el empresario textil Teddy Karagozián propuso que la reforma conste de ocho impuestos principales. A nivel municipal, citó al impuesto inmobiliario y sobre ventas finales; a nivel provincial, ubicó al impuesto a la minería y a la tierra, y a nivel nacional postuló la existencia de gravámenes al patrimonio personal, a los dividendos de las empresas, a los consumos de las empresas y al comercio exterior.



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