“Seré recordado como un ganador”, dijo Mayweather

28 Ago 2017
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DURO CASTIGO. Mc Gregor se quedó sin resto físico y Mayweather no perdonó. reuters

Hansjürgen Mai y Frank Fuhrig
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Hansjürgen Mai y Frank Fuhrig - DPA

Después de ganar la pelea más lucrativa (una vez más) de la historia del boxeo, el estadounidense Floyd Mayweather dijo definitivamente adiós al ring, y esta vez parece que va en serio. “Quería irme con un último gran ‘show’. Esta fue seguro mi última pelea”, sostuvo el boxeador, que a diferencia de su rival en el duelo en Las Vegas, el campeón de artes marciales mixtas Conor McGregor, no parece dispuesto ya a arriesgar si físico.

No es la primera vez que anuncia su retiro y se vuelve atrás, así que nunca se sabe, pero con 40 años y un récord de 50-0, regresar al cuadrilátero sería una apuesta demasiado fuerte incluso para el excéntrico pero calculador púgil norteamericano.

En los últimos años, Mayweather eligió bien sus combates al enfrentarse a Manny Pacquiao, que estaba lejos de sus mejores tiempos, y a un inexperimentado rival de 23 años como Canelo Álvarez.

Así preservó su hoja impoluta y construyó un aura de grandeza que lo llevó a ser el boxeador más rentable. Al mismo tiempo, sin embargo, Mayweather se ganó una justificada fama de aceptar enfrentamientos con poco riesgo y disputar peleas aburridas.

Después de dos años sin competir, el campeón se midió en su último duelo con un oponente que jamás había disputado un combate de boxeo profesional.

El irlandés, que nunca había peleado más de cinco rounds, presentó batalla en los primeros compases, pero Mayweather, un genio del contragolpe y la defensa, impuso su maestría y resistencia a partir del sexto parcial y liquidó el trámite en el décimo con un nocaut técnico, el primero que logra desde 2011.

Más de lo que se esperaba

La calidad del combate superó las expectativas de muchos expertos, que habían calificado el duelo como un “show” publicitario para gloria y beneficio de Mayweather.

Ambas cosas resultaron ciertas en parte, pues el norteamericano se retira superando al fin el mítico récord que compartía con Rocky Marciano de 49-0 y con una bolsa estimada en más de 300 millones de dólares.

McGregor, que apareció en la rueda de prensa posterior a la pelea con gafas de sol y un vaso de whisky, se quedó con otros 100, pero sobre todo elevó su caché gracias a una actuación mejor de lo que se esperaba. “Es mucho mejor de lo que pensaba”, reconoció Mayweather sobre su rival de 29 años. “Hemos ofrecido a los fans lo que querían ver”, agregó el estadounidense, que sentía que le “debía” algo al público tras la floja pelea que disputó ante Pacquiao.

Según datos de los organizadores, el combate volvió a batir récords de ingresos. El tour publicitario fue enorme, y tanto Mayweather como McGregor saben cómo enardecer a los fanáticos con declaraciones altisonantes. Sólo en venta de entradas se recaudaron alrededor de 80 millones de dólares, mientras que en “pay-per-view” se superó la marca de los 4,6 millones de paquetes vendidos de 2015 ante Pacquiao.

McGregor quiere aprovechar su buena pelea en Las Vegas para dar un salto más en su carrera. En la ciudad de los casinos prometió que su próximo reto será algo grande, aunque no concretó el qué. Dana White, presidente del Ultimate Fighting Championship (UFC), describió así a su campeón: “es un individuo raro, especial. Está deseoso de jugárselo todo. Los grandes siempre arriesgan, y Conor McGregor es un tipo así”.

Lo que no parece probable es que el irlandés, que aún tiene contrato con el UFC, vuelva a adentrarse en el corto plazo en el boxeo. Tampoco Mayweather regresará al ring. “Tras 21 años en el boxeo tuve algunas grandes peleas y algunas aburridas, pero siempre seré recordado como un ganador”, se despidió.

McGregor quería seguir peleando

LAS VEGAS.- “Se precipitó”, así de taxativa fue la calificación que dio Conor McGregor sobre la decisión del árbitro Robert Byrd. El irlandés no estuvo de acuerdo con el nocaut técnico decretado en el décimo asalto y que le dio la victoria a Floyd Mayweather.

“Fue una pelea divertida y espero que todos la hayan disfrutado. El árbitro me tendría que haber dejado seguir, creo que era un combate igualado”, declaró. “Simplemente estaba un poco fatigado”, respondió el irlandés, de 29 años, con respecto al castigo que empezó a recibir después del octavo round.

En rueda de prensa, McGregor reconoció además la jerarquía de su rival. “Tengo que darle crédito porque sus golpes fueron muy precisos”, destacó. Y agregó: “demostró que es un peleador muy centrado, rápido, que no comete errores y que selecciona bien tanto sus movimientos como los golpes”, destacó el especialista en artes marciales mixtas”.

Por su parte Mayweather respondió las críticas sobre el combate con su particular astucia verbal. “Nada es perfecto, sólo mi marca profesional”, presumió el estadounidense. “No me importa lo que digan, una victoria siempre es una victoria, sin tener en cuenta la manera como se consigue”, enseñó. “Mi plan era dejarlo que tirara, se cansara y después lo que todos vieron: ser más agresivo para colocar los golpes que necesitaba para ganar”, puntualizó. (Télam-Especial)

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