“Los valores de la familia comienzan en el noviazgo”

Cecilia y Ariel eligieron vivir sin quemar etapas

21 Ago 2017

Se los podría juzgar de ser una pareja “a la antigua”. Pero a Cecilia Barra y a Ariel Canalis cualquier crítica les resbala por la esfera de felicidad que los protege dondequiera que vayan. Ella, con sus 30 años y su profesión de contadora, y él con sus 33, y su actividad de productor agropecuario, decidieron vivir a contracorriente de la nueva tendencia social de convivir sin casarse. Ellos han elegido la castidad y los valores como pilares de su noviazgo.

“Hemos elegido disfrutar cada cosa a su tiempo, sin quemar etapas. Gozar al máximo el noviazgo. Comprometernos con anillos, porque entendemos que el amor sabe esperar, y cuando llegue el momento, casarnos”, afirma esta pareja que participa del 41° Encuentro Nacional del Movimiento Familiar Cristiano (MFC), que tiene sede en el Campus del colegio Santa Rosa.

Por primera vez en 31 años, Tucumán es escenario de este encuentro que reunió a 650 personas de todo el país. Están representados matrimonios de 30 diócesis diferentes. Tradicionalmente se realizaba en Villa Giardino, Córdoba, pero esta vez se decidió ir más al norte, cuenta el matrimonio anfitrión, los tucumanos Paula y Jorge Alurralde (en el MFC no se acostumbra a poner el apellido de la mujer).

El encuentro comenzó el sábado y concluirá hoy bajo el lema “En unidad y caridad llevamos a la sociedad la nueva noticia de la vida y la familia”. El cardenal monseñor Luis Villalba ofreció ayer una charla sobre “Nuestra misión como movimiento en la sociedad y la importancia del plan pastoral”. Concluyó con una misa concelebrada por el cardenal y el asesor, padre Luis Brandán.

Cada tres años se renuevan las autoridades del MFC, que siempre es un matrimonio. Ayer llos presentes eligieron la nueva conducción, que recayó sobre Margarita y Héctor Lana, de San Rafael, Mendoza. El matrimonio saliente es el de Jorge y Coqui, de Buenos Aires. Tucumán también tendrá que renovar autoridades, pero en noviembre. Hasta ahora siguen en carrera July y Antonio Manganelli.

“El MFC es un movimiento de la Iglesia laical cuyo fin es vivir, conocer y difundir las riquezas naturales y sobrenaturales del matrimonio y la familia cristiana”, explica Jorge Alurralde. Tuvo origen en 1948, en Buenos Aires, en la parroquia de San Martín de Tours, bajo la guía del padre Pedro Richards, hoy en proceso de canonización. Desde allí se expandió hacia toda Latinoamérica.

El MFC está formado por grupos de matrimonios y secretariados de novios, jóvenes, viudas y separados fieles al vínculo. “Los matrimonios nos reunimos en la casa de alguna familia para reflexionar sobre un tema espiritual o de actualidad. Los servicios consisten en encuentros conyugales, de recién casados, de jóvenes y de novios. En Buenos Aires se da catequesis a personas separadas en nueva unión.

Cecilia y Ariel iban siempre a rezar frente al mismo Sagrario. Pero ninguno de los dos lo sabía. Por eso su primera salida como novios fue al Sagrario.

“Estamos convencidos de que hemos elegido el mejor camino, el de los valores y el que nos dicta la Iglesia, porque nos da paz y alegría, algo que no nos ofrece la sociedad de consumo”, afirma Cecilia, de Arroyito, Córdoba. “En esta sociedad somos raros porque no nos vamos de vacaciones juntos, pero no tienen idea cómo disfrutamos los fines de semana de estar juntos”, agrega Ariel, de Santa Fe.

“Los que nos critican no saben que lo que hacemos es elegir una forma de vida”, dice Cecilia. Su secreto para evitar que la corriente la arrastre es sólo uno: “no permitir que nada me aparte de Dios”.

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