28 Abril 2004 Seguir en 
Un taxista denunció que fue agredido por policías y que -como resultado de la golpiza- sufrió politraumatismos y una fractura en la pierna derecha. La Policía, en tanto, asegura que el hombre se lastimó al resistirse al arresto.
Carlos Angel Romero, de 37 años, contó que el sábado, cerca de las 2 de la mañana, se encontraba charlando con un grupo de amigos a pocos metros de su casa, en la plaza del barrio San Agustín, cerca de "La Bombilla". "De repente, ocho o nueve hombres armados y vestidos de civil bajaron de dos autos que no tenían patente y nos pidieron documentación. Me preguntaron por qué llevaba una radio y les contesté que era el equipo de comunicación del taxi", contó.
El hombre dijo que, pese a que se ofreció a acompañarlos hasta la casa del dueño del auto, a una cuadra de donde él se encontraba, igualmente le quitaron la radio. "Me metieron en un auto y comenzaron a golpearme", narró. Denunció que lo esposaron y lo llevaron a una dependencia policial, donde lo golpearon en la nuca, en la cabeza y en el cuerpo. A causa de una patada, dijo, cayó y se fracturó la pierna.
Versiones diferentes
Romero también denunció que lo obligaron a firmar un papel y que lo amenazaron con "picanearlo" si no lo hacía. Supuso que los agresores pertenecían a la Brigada de Investigaciones.
El jefe de la Brigada de Investigaciones de la Policía, Alfredo Jiménez, negó que personal a su cargo haya participado de esa detención. El comisario Raúl Ferreyra -encargado de las investigaciones en una nueva brigada que depende de la comisaría 6º- sostuvo que Romero fue detenido durante un operativo de prevención y que se resistió. Cuando estaba por ingresar al móvil policial se cayó, producto de su estado de ebriedad, aseguró Ferreyra.
Fuentes policiales dijeron que, según un dosaje, Romero tenía 1,67 de alcohol en sangre, mientras que el límite es 0,80.
"Se produjo un altercado entre agentes de la comisaría 6° y Romero, porque este cargaba una base de radio transmisor y estaba muy alcoholizado. Intentó agredir a los agentes y se produjo la refriega, en la que habría sufrido una fractura", dijo el secretario de Seguridad Ciudadana, Osvaldo Nieva. Añadió que Romero estaba tan ebrio que no distinguió que los policías estaban uniformados. "Los agentes recibieron un llamado de los vecinos, que están hartos de soportar a los se reúnen a tomar alcohol" -dijo-. Romero fue enyesado al mediodía porque esperaron que se recupere del estado de ebriedad en que se encontraba".
Carlos Angel Romero, de 37 años, contó que el sábado, cerca de las 2 de la mañana, se encontraba charlando con un grupo de amigos a pocos metros de su casa, en la plaza del barrio San Agustín, cerca de "La Bombilla". "De repente, ocho o nueve hombres armados y vestidos de civil bajaron de dos autos que no tenían patente y nos pidieron documentación. Me preguntaron por qué llevaba una radio y les contesté que era el equipo de comunicación del taxi", contó.
El hombre dijo que, pese a que se ofreció a acompañarlos hasta la casa del dueño del auto, a una cuadra de donde él se encontraba, igualmente le quitaron la radio. "Me metieron en un auto y comenzaron a golpearme", narró. Denunció que lo esposaron y lo llevaron a una dependencia policial, donde lo golpearon en la nuca, en la cabeza y en el cuerpo. A causa de una patada, dijo, cayó y se fracturó la pierna.
Versiones diferentes
Romero también denunció que lo obligaron a firmar un papel y que lo amenazaron con "picanearlo" si no lo hacía. Supuso que los agresores pertenecían a la Brigada de Investigaciones.
El jefe de la Brigada de Investigaciones de la Policía, Alfredo Jiménez, negó que personal a su cargo haya participado de esa detención. El comisario Raúl Ferreyra -encargado de las investigaciones en una nueva brigada que depende de la comisaría 6º- sostuvo que Romero fue detenido durante un operativo de prevención y que se resistió. Cuando estaba por ingresar al móvil policial se cayó, producto de su estado de ebriedad, aseguró Ferreyra.
Fuentes policiales dijeron que, según un dosaje, Romero tenía 1,67 de alcohol en sangre, mientras que el límite es 0,80.
"Se produjo un altercado entre agentes de la comisaría 6° y Romero, porque este cargaba una base de radio transmisor y estaba muy alcoholizado. Intentó agredir a los agentes y se produjo la refriega, en la que habría sufrido una fractura", dijo el secretario de Seguridad Ciudadana, Osvaldo Nieva. Añadió que Romero estaba tan ebrio que no distinguió que los policías estaban uniformados. "Los agentes recibieron un llamado de los vecinos, que están hartos de soportar a los se reúnen a tomar alcohol" -dijo-. Romero fue enyesado al mediodía porque esperaron que se recupere del estado de ebriedad en que se encontraba".







