25 Abril 2004 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El juez Diego Barroetaveña enfrentaría un juicio político por negarse a detener a Carlos Carrascosa, imputado por el crimen de su esposa, María Marta García Belsunce. A esto se suma el hecho de que el viernes el juez anuló la prisión preventiva que había en contra del viudo, rechazó la elevación a juicio pedida por el fiscal Diego Molina Pico y apartó a este de la investigación al aceptar una recusación que había solicitado la defensa.
Las decisiones del juez generaron un escándalo en el Poder Judicial bonaerense. Muchos magistrados y fiscales del fuero penal se atrevieron a declarar que Barroetaveña cometió lo que llamaron una "aberración jurídica".
Los encargados de elaborar la eventual acusación contra Barroetaveña, por orden del procurador Eduardo Matías de la Cruz, resolverán antes de 10 días si piden el juicio político del magistrado y su inmediata suspensión en el puesto, por el cargo de "mal desempeño de sus funciones". En los últimos seis años, cuatro jueces bonaerense fueron suspendidos o destituidos por mal desempeño de sus funciones o por la sospecha de la comisión de un delito, como consecuencia de denuncias impulsadas por el procurador De la Cruz.
Por otra parte, fuentes judiciales señalaron que el fiscal Molina Pico prepara la apelación a la decisión de Barroetaveña de anular la prisión preventiva de Carrascosa y de apartarlo del caso.
Carlos Carrascosa, único acusado de asesinar a su esposa, se encontraba en libertad porque gozaba de una prisión preventiva "morigerada" por la que pagó una fianza de $ 100.000, pese a que estaba acusado de uno de los delitos más graves del Código Penal: homicidio calificado por el vínculo. El viudo ayer quedó lejos de volver a la cárcel, porque Barroetaveña puso en duda su culpabilidad en un fallo inédito que generó un escándalo judicial. La decisión provoca en la causa una parálisis que terminaría beneficiando también a los acusados de encubrir el crimen.
María Marta García Belsunce fue asesinada de seis balazos en la cabeza el 27 de octubre de 2002 en su casa del country Carmel de Pilar y por el hecho fueron procesados su esposo, como autor del crimen, y varios familiares, amigos, un médico y una masajista, como encubridores. (Télam y Especial)
Las decisiones del juez generaron un escándalo en el Poder Judicial bonaerense. Muchos magistrados y fiscales del fuero penal se atrevieron a declarar que Barroetaveña cometió lo que llamaron una "aberración jurídica".
Los encargados de elaborar la eventual acusación contra Barroetaveña, por orden del procurador Eduardo Matías de la Cruz, resolverán antes de 10 días si piden el juicio político del magistrado y su inmediata suspensión en el puesto, por el cargo de "mal desempeño de sus funciones". En los últimos seis años, cuatro jueces bonaerense fueron suspendidos o destituidos por mal desempeño de sus funciones o por la sospecha de la comisión de un delito, como consecuencia de denuncias impulsadas por el procurador De la Cruz.
Por otra parte, fuentes judiciales señalaron que el fiscal Molina Pico prepara la apelación a la decisión de Barroetaveña de anular la prisión preventiva de Carrascosa y de apartarlo del caso.
Carlos Carrascosa, único acusado de asesinar a su esposa, se encontraba en libertad porque gozaba de una prisión preventiva "morigerada" por la que pagó una fianza de $ 100.000, pese a que estaba acusado de uno de los delitos más graves del Código Penal: homicidio calificado por el vínculo. El viudo ayer quedó lejos de volver a la cárcel, porque Barroetaveña puso en duda su culpabilidad en un fallo inédito que generó un escándalo judicial. La decisión provoca en la causa una parálisis que terminaría beneficiando también a los acusados de encubrir el crimen.
María Marta García Belsunce fue asesinada de seis balazos en la cabeza el 27 de octubre de 2002 en su casa del country Carmel de Pilar y por el hecho fueron procesados su esposo, como autor del crimen, y varios familiares, amigos, un médico y una masajista, como encubridores. (Télam y Especial)







