Macri rifó tiempo y perdió confianza

09 Jul 2017

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MIGUEL ANGEL ROUCO -  AGENCIA DYN

BUENOS AIRES.- A pesar del aumento en los ingresos fiscales, el Tesoro no encuentra satisfacción a la hora de financiar el monumental gasto público y obliga al Banco Central (BCRA) a tener que aumentar los agregados monetarios. A medida que suben las necesidades financieras del Estado, la inflación aumenta su ritmo porque la cantidad de dinero en el mercado sube en la misma proporción.

Paralelamente, la desconfianza de los agentes económicos disminuye y aquellos que apostaban a los rendimientos en activos en pesos, ahora comienzan a dolarizar sus portafolios. La bicicleta financiera dejó de funcionar porque el Central no acompaña la suba del dólar con una suba de tasas. Más aún y con razón, la autoridad monetaria busca desconectar las tasas de referencia -tanto en el mercado de Lebac como en los Pases- del mercado cambiario.

“Nosotros buscamos sólo estabilizar el peso, el dólar marcha por un carril diferente, no hay vasos comunicantes entre un mercado y otro, aunque muchos intenten relacionarlos”, razona un importante funcionario de la autoridad monetaria. Y en verdad, la dolarización y el mercado de tasas tienen poca relación y ni siquiera vasos comunicantes. Pero tienen algunas llamativas coincidencias. Mientras aumentan los agregados monetarios en pesos, también lo hacen en la misma proporción el precio del dólar. Así, mientras el M2 privado se incrementó en un 6%, el precio del dólar aumentó en la misma proporción.

Sin embargo, y al margen de esta coincidencia, el BCRA sigue de cerca lo que pase en ambos mercados. Si bien el Banco Central fija las tasas una vez por mes, su intervención como agente en el mercado secundario influye en la regulación de la cantidad de dinero. Son movimientos tenues pero que todavía no definen si las autoridades van a convalidar una mayor tasa.

Para las autoridades, la suba del M2 responde a la dolarización de los portafolios, en vistas de las próximas elecciones. “Es lógico que cuando se aproximan las elecciones haya incertidumbre y los inversores busquen mayor cobertura”, sostienen en el Palacio de Hacienda.

En verdad, el equipo de Federico Sturzenegger está esperando una mayor tendencia en la marcha de los precios. “La encuesta del REM arrojó una mayor previsión de la inflación. Esperamos ahora el indicador del Indec, para definir la política monetaria”, explican en el BCRA.

Unos y otros creen que están llevando adelante una buena política económica. Sin embargo, la falta de confianza de los agentes económicos, va en sentido contrario de la tesis oficialista.

Otra visión

El principal obstáculo que tiene la administración Macri es la recuperación de la confianza. “Por qué razón tenemos que confiar en que el gobierno va a hacer las reformas que requieren los inversores, si no la hizo con todo el poder que tenía cuando asumió después de 2015. Lo que no se hizo en aquel momento, difícilmente se pueda concretar después de las elecciones”, explicaba un empresario. Pero los analistas políticos y económicos tienen otra visión. Aun cuando el oficialismo obtenga un amplio triunfo en los comicios de octubre, no ven a Cambiemos dispuesto a llevar adelante los cambios prometidos.

“Si el triunfo es amplio, es porque las políticas aplicadas tuvieron un apoyo popular y entonces para que cambiar las políticas”, razonan los pensadores políticos.

“Aún con un triunfo grande, al oficialismo le va a costar llevar adelante las reformas estructurales en la economía porque no contará con mayorías propias y se verá obligado a negociar con la oposición tanto en diputados como en el Senado y todo esto de cara a las presidenciales de 2019”, explican.

“El gobierno tiene que entender que las compañías multinacionales definen su plan de inversiones al final del verano boreal. Es decir, que las inversiones de 2018, se definen en setiembre, antes de las elecciones. Eso significa que hasta el final del verano de 2018, no habrá novedades. Pero ¿alguien se va a animar a definir inversiones para 2019, sabiendo que en la Argentina habrá cruciales elecciones presidenciales?”, comentaba un asesor de un banco internacional.

Macri dejó escapar una oportunidad única a comienzos de su mandato para hacer todas las reformas que requería la economía, tras la pesadilla kirchnerista. Ahora corre contra reloj y sin confianza. Un costo demasiado elevado.

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