
El frío arrecia en la plaza Urquiza. Un grupo de adolescentes conversa en un banco. Puede ser muy temprano. O al mediodía. De sus bocas emana humo, pero no es el vaho que producen las heladas temperaturas, sino la huella del tabaco.
La imagen no sorprende a nadie. Pero sí alarma a quienes trabajan a diario en la lucha antitabáquica. Se preguntan por qué, pese a las persistentes campañas de prevención en torno a los peligros que implica la nicotina, entre los jóvenes el consumo de tabaco no disminuye. En la sociedad en general aumenta el rechazo hacia el cigarrillo y sin embargo para los adolescentes fumar sigue siendo sinónimo de “hacerse grande”.

Roberto Moro, titular de la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar), adelantó datos de un estudio que presentará en junio. Se llevó la sorpresa al ver que el consumo de tabaco ha bajado mucho en la sociedad en general, pero aumentó en la población de 12 a 17 años. “Esto es preocupante porque son sustancias de inicio a otras drogas”, comentó.
En el marco del Día Mundial sin Tabaco, que se conmemora hoy, Ariela Tarcic y Cristina Orellana, referentes del Programa Provincial de Lucha Antitabáquica, detallaron que durante la última década muchos adultos abandonaron el hábito, pero que entre los adolescentes y jóvenes la situación es preocupante, ya que baja la edad de inicio.

Según un estudio realizado por las especialistas en varias escuelas de Tucumán, el 15% de los chicos de entre 8 y 12 años ya probó el cigarrillo. El pico del consumo de tabaco se da entre los 12 y 14 años. Tenemos datos que indican que la prevalencia de consumo de tabaco en estudiantes es de entre el 30% y el 50% en escuelas que no se han declarado libres de humo, mientras que en las instituciones que sí lo hicieron es del 5%”, resalta Tarcic.
¿Cuántas escuelas son libres de humo? “En Tucumán, menos de un 10%”, detalla. “Acá tenemos un problema básico: a las escuelas les cuesta involucrarse en la lucha contra el cigarrillo. Y también hay que reconocer la falta de recursos. En el programa somos sólo dos personas para llevar adelante la campaña. Este tema no se considera una prioridad”, apunta.
“La realidad nos indica que hoy el tabaco entra a la vida de los chicos en la primaria. Por ello, cualquier campaña tiene que empezar desde el jardín de infantes”, expresa Tarcic.
Según las especialistas no baja el consumo en la adolescencia por varios motivos: porque la publicidad se dirige hacia ellos, porque fuman para pertenecer a un grupo y porque, pese a que reconocen los daños que les puede provocar el tabaco, ellos no le tienen miedo. No piensan que les puede generar una dependencia. Sin embargo, el inicio cada vez más precoz en el tabaquismo predispone al fumador a desarrollar una adicción más fuerte.
Buenas y malas noticias
En el resto de la población las noticias son alentadoras. Desde que en Tucumán se sancionó la ley de prohibición de fumar en lugares públicos cerrados, en 2006, viene bajando año a año el tabaquismo. En 2005 el consumo de tabaco alcanzaba al 34% de la población adulta y ahora bajó al 22%. Algo similar ocurrió con la exposición al humo ajeno. En 2005 era del 58,6% y actualmente es del 39,8%.
“Igualmente sigue siendo alarmante la situación. Hay 111 personas que mueren por día en Argentina a causa del tabaquismo”, aclara Orellana.
El tabaco es después del alcohol la sustancia psicoactiva que más consumen los argentinos, de acuerdo con un estudio realizado por la Sedronar en todo el país. Ellas fuman más que los varones. Los que más usan tabaco tienen entre 25 y 34 años. Y un buen dato: casi la mitad de los fumadores intentó dejar el pucho en el último año. El problema es que no todos lo logran, principalmente por las estrategias que usan. Cada vez más personas compran cigarrillos electrónicos o tabaco para armar sus propios cigarros. Ninguna de las dos opciones es recomendable ni ayudan a la cesación tabáquica, expresaron las especialistas.

> Epidemia de tabaquismo
25,1% de los adultos argentinos consumen tabaco.
31,5% de quienes tienen entre 25 y 34 años son fumadores.
93,6% de la población considera que fumar genera altos riesgos para la salud.
8,5 cigarrillos por día fuman quienes tienen entre 15 y 24 años.
17,7 puchos consumen los mayores de 50 años.
8 de cada 10 casos mortales de cáncer se asocian al tabaco.
95% de las muertes por males cardiovasculares son atribuibles al consumo de tabaco.







