Consternado por las malas noticias, el plantel “decano” sabe que debe seguir adelante - LA GACETA Tucumán

Consternado por las malas noticias, el plantel “decano” sabe que debe seguir adelante

10 May 2017
1

ADIÓS. Zampedri fue al complejo; saludó al plantel y después viajó a Buenos Aires. la gaceta / foto de franco vera

Si hubiera que elegir un día en el año para marcar y borrar del mapa en Atlético, ese es el martes 9 de mayo que dejó un tendal de caras largas y emociones desencontradas. Las postales pintadas por Fernando Zampedri cabizbajo y sin ropa deportiva, y Emanuel Molina, abatido y golpeado aunque listo para dar batalla en la práctica de ayer, fueron las imágenes de la actividad desarrollada ayer en el complejo de Ojo de Agua. El mensaje por parte de sus compañeros fue lo más importante: “a no bajar la cabeza y seguir adelante. Todo tiene solución”.

Zampedri ni se puso los cortos. Pasó a saludar, charló con sus compañeros, recibió abrazos, mimos y luego emprendió el regreso a casa. Un emoticón con el pulgar abajo y apenas un “no tengo nada qué decir; no tengo ganas de hablar”, fueron sus últimas palabras y gestos antes de viajar a Buenos Aires, donde será operado mañana (ver pág. 3).

Molina, en cambio, llegó a horario y se entrenó a la par de sus compañeros. Su caso de doping, por haber consumido un corticoide llamado betametasona, está en proceso y por lo tanto el cordobés no está habilitado para jugar pero sí para entrenarse. Aunque puede haber sido difícil, al “Mago” se lo vio con la cabeza en alto, intentando bloquear el mal momento. Saludó a todo el mundo pero se llamó a silencio ante la prensa. Por pedido de Atlético callará hasta tanto se conozca el resultado final de los estudios.

“Fueron dos golpes duros, pero hay que sobreponerse y seguir adelante. Lo de ‘Fer’ puede pasar, porque es parte del fútbol, y lo de ‘Ema’ es diferente. Hay que estar con él y apoyarlo. El club tendrá que hacer lo necesario para probar que él es inocente”, fue el mensaje de Bruno Bianchi.

El caudillo de la defensa de Atlético aceptó que tamañas novedades pueden influir en el aspecto anímico del grupo, pero eso se corta al momento de salir a la cancha. “Puede ser, pero pienso que cuando entremos a jugar por los puntos vamos a dejar estas cuestiones de lado. Después tendremos que estar lo más cerca posible de los chicos que están sufriendo en este momento”, agregó el central, quien aseguró que lo que no mata, fortalece. “Este grupo ha sabido reponerse de momentos difíciles. Esta no será la excepción”, afirmó.

Con la mirada al frente

“No esperábamos nada de esto. Son golpes personales y no está bueno, porque ellos son muy queridos y muy importantes para el grupo”, sostuvo Ignacio Canuto, otro de los que tiene peso propio dentro de la plantilla del “Decano”. “Tenemos que seguir, obviamente, con la cabeza para adelante, pese a que esta situación sí repercute”, explicó el socio de Bianchi en la zaga central de Atlético, que ahora piensa en el clásico del sábado, a las 17.15, con Rafaela, en casa de la “Crema”.

Los contrastes de la vida del fútbol. En el mejor año deportivo del “Decano”, la felicidad no siempre habitó en el club. “Hemos tenido nuestros muy buenos momentos para disfrutar, pero cuando pasan cosas como estas o algunas otras es lógico que no disfrutás a pleno la temporada”, asumió Canuto.

Franco Quiroga casi no pudo celebrar su regreso al fútbol, tras más de un año. Lo de Zampedri y, sobre todo, lo de Molina, le borró la sonrisa de su cara. “Fue un lunes y martes triste. Son situaciones que a mí, personalmente, me duelen porque son compañeros que quieren hacer las cosas bien y les pasa esto”, lamentó el jugador de Cutral Có, uno de los primeros en enterarse de la notificación de su amigo Molina.

“Quizás estas sean situaciones a las que nosotros no estamos acostumbrados a vivir, pero este es un grupo que siempre supo responder ante la adversidad, y te hablo apuntando a los resultados adversos que alguna vez sufrimos, como lo que ahora le pasa a ‘Ema’, que nos tomó a todos por sorpresa”, indicó.

Comentarios