CASOS AISLADOS. Los vecinos aseguraron que no son comunes los asaltos en esa zona de la ciudad. la gaceta / foto de FOTO DE DIEGO ARáOZ
05 Abril 2017 Seguir en 

“Fue todo tan silencioso que recién nos enteramos hoy (por ayer) a la mañana. Es un caso extraño porque acá no estamos acostumbrados a este tipo de delitos”, sostuvo María del Carmen, empleada de un local de 25 de Mayo al 500, donde un comercio de la zona fue asaltado el lunes por la tarde.
Cerca de las 19, dos hombres ingresaron a un local dedicado a la venta de ropa femenina. Según consta en la denuncia policial, dos hombres armados ingresaron y redujeron a las dos empleadas que se encontraban en el lugar. Luego de quitarles sus celulares, la encerraron en el baño. Luego, siempre de acuerdo a sus dichos, sintieron que los asaltantes revisaban el local.
Cuando dejaron de sentir ruidos, las víctimas salieron del baño y descubrieron que los asaltantes se habían apoderado de los $ 500 que estaban en la caja registradora. Los policías que las entrevistaron dijeron que no se las notó nerviosa y que esperarían para ir a declarar en la Seccional 1°. La fiscala Adriana Giannoni, que investiga el caso, ordenó que la investigación quede en manos de la División de Delitos Contra la Propiedad y que se analicen las imágenes de las cámaras de seguridad que están instaladas en la zona.
“En esta ciudad todo puede pasar. Son tipos que están esperando para dar el golpe. Aquí si hay policías, pero estos desgraciados parecen que están buscando la oportunidad para cometer un asalto”, opinó Mario Fraticelli, comerciante de la zona. “A veces escuchamos los gritos de alguna mujer a la que le arrebataron la cartera, pero asaltos de esas característica no. Habrá que estar más atentos”, agregó en la charla con LA GACETA.
Verónica García, empleada de un comercio de la cuadra, comentó que nada la sorprende, ni siquiera un asalto en pleno Barrio Norte. “La dueña del local desde hace mucho tiempo que no nos deja tener mucho efectivo. Siempre viene ella o un allegado a llevarnos la recaudación. No es que acá se registren asaltos todos los días, sino que tiene esta costumbre por precaución”, concluyó.
Cerca de las 19, dos hombres ingresaron a un local dedicado a la venta de ropa femenina. Según consta en la denuncia policial, dos hombres armados ingresaron y redujeron a las dos empleadas que se encontraban en el lugar. Luego de quitarles sus celulares, la encerraron en el baño. Luego, siempre de acuerdo a sus dichos, sintieron que los asaltantes revisaban el local.
Cuando dejaron de sentir ruidos, las víctimas salieron del baño y descubrieron que los asaltantes se habían apoderado de los $ 500 que estaban en la caja registradora. Los policías que las entrevistaron dijeron que no se las notó nerviosa y que esperarían para ir a declarar en la Seccional 1°. La fiscala Adriana Giannoni, que investiga el caso, ordenó que la investigación quede en manos de la División de Delitos Contra la Propiedad y que se analicen las imágenes de las cámaras de seguridad que están instaladas en la zona.
“En esta ciudad todo puede pasar. Son tipos que están esperando para dar el golpe. Aquí si hay policías, pero estos desgraciados parecen que están buscando la oportunidad para cometer un asalto”, opinó Mario Fraticelli, comerciante de la zona. “A veces escuchamos los gritos de alguna mujer a la que le arrebataron la cartera, pero asaltos de esas característica no. Habrá que estar más atentos”, agregó en la charla con LA GACETA.
Verónica García, empleada de un comercio de la cuadra, comentó que nada la sorprende, ni siquiera un asalto en pleno Barrio Norte. “La dueña del local desde hace mucho tiempo que no nos deja tener mucho efectivo. Siempre viene ella o un allegado a llevarnos la recaudación. No es que acá se registren asaltos todos los días, sino que tiene esta costumbre por precaución”, concluyó.






