12 Abril 2004 Seguir en 
LIMA.- Los dos aludes de grandes proporciones que se registraron el sábado en Aguas Calientes (poblado aledaño a Machu Picchu) arrasó casi una decena de viviendas, afectó a otras 20 y dejó como resultado al menos a 11 personas desaparecidas.
Uno de los deslizamientos de lodo y piedras cayó sobre la línea del tren que lleva a la ciudadela inca de Machu Picchu, el mayor atractivo turístico de Perú. Piquetes de trabajadores desbloquearon ayer esa línea del ferrocarril, con lo cual se permitió la evacuación de unos 1.500 turistas que quedaron varados.
Once personas quedaron sepultadas bajo toneladas de lodo, que se deslizaron desde un cerro cercano a Aguas Calientes. El alud se registró como consecuencia de las incesantes lluvias, que afectan la zona desde hace días.
"Nuestras brigadas han trabajado sin parar y ya terminaron con la limpieza de la vía", dijo Aurora Pratto, de Perú Rail, empresa administradora de los trenes. "Hemos enviado trenes de Cusco a Aguas Calientes para trasladar a los turistas que quedaron varados y hoy -por ayer- culminaremos con su evacuación", agregó. Según Defensa Civil, hasta ayer habían sido evacuados en helicópteros unos 600 turistas. Las brigadas de Defensa Civil, junto a las de la Policía, continúan buscando a desaparecidos en tres puntos de la zona.
"Sólo hemos podido encontrar un cuerpo, que identificamos", dijo un portavoz de la institución. Sin embargo, un funcionario de la Municipalidad de Aguas Calientes había dicho el sábado que ya se habían encontrado seis cadáveres, todos ellos habitantes de la localidad. Según Defensa Civil se ha enviado ayuda para los damnificados, consistente en carpas, colchones, cocinas, palas y picos, entre otros.
Argentinos
Los 40 turistas argentinos que habían quedado aislados en Machu Picchu resultaron ilesos, y habrían sido trasladados a la ciudad de Cusco, según dijo el cónsul general argentino en Perú, Felipe Gardella. "Los primeros en evacuar fueron las personas mayores y los que presentaban problemas de salud", dijo Gardella, quien aseguró que a las 22 de ayer, todos los evacuados estarían alojados en Cusco.
"El mayor temor era perder sus vuelos, por la gran demanda de pasajes. Pero nos hemos comunicado con las líneas aéreas y se les dará prioridad", informó el cónsul. (Télam y Reuter)
Uno de los deslizamientos de lodo y piedras cayó sobre la línea del tren que lleva a la ciudadela inca de Machu Picchu, el mayor atractivo turístico de Perú. Piquetes de trabajadores desbloquearon ayer esa línea del ferrocarril, con lo cual se permitió la evacuación de unos 1.500 turistas que quedaron varados.
Once personas quedaron sepultadas bajo toneladas de lodo, que se deslizaron desde un cerro cercano a Aguas Calientes. El alud se registró como consecuencia de las incesantes lluvias, que afectan la zona desde hace días.
"Nuestras brigadas han trabajado sin parar y ya terminaron con la limpieza de la vía", dijo Aurora Pratto, de Perú Rail, empresa administradora de los trenes. "Hemos enviado trenes de Cusco a Aguas Calientes para trasladar a los turistas que quedaron varados y hoy -por ayer- culminaremos con su evacuación", agregó. Según Defensa Civil, hasta ayer habían sido evacuados en helicópteros unos 600 turistas. Las brigadas de Defensa Civil, junto a las de la Policía, continúan buscando a desaparecidos en tres puntos de la zona.
"Sólo hemos podido encontrar un cuerpo, que identificamos", dijo un portavoz de la institución. Sin embargo, un funcionario de la Municipalidad de Aguas Calientes había dicho el sábado que ya se habían encontrado seis cadáveres, todos ellos habitantes de la localidad. Según Defensa Civil se ha enviado ayuda para los damnificados, consistente en carpas, colchones, cocinas, palas y picos, entre otros.
Argentinos
Los 40 turistas argentinos que habían quedado aislados en Machu Picchu resultaron ilesos, y habrían sido trasladados a la ciudad de Cusco, según dijo el cónsul general argentino en Perú, Felipe Gardella. "Los primeros en evacuar fueron las personas mayores y los que presentaban problemas de salud", dijo Gardella, quien aseguró que a las 22 de ayer, todos los evacuados estarían alojados en Cusco.
"El mayor temor era perder sus vuelos, por la gran demanda de pasajes. Pero nos hemos comunicado con las líneas aéreas y se les dará prioridad", informó el cónsul. (Télam y Reuter)







