Tucumán es la mayor plaza de colocación de autos "mellizos"

Hurtan alrededor de cinco vehículos por semana. Habría más de una banda delictiva operando en la provincia.

11 Abril 2004
Tucumán es una de las principales plazas de colocación de autos robados, según lo destacaron varias fuentes de la Justicia nacional y de la provincial, y de la Policía. Por ello, se calcula que serían por lo menos 1.000 los vehículos "mellizos" y hasta "trillizos" que circulan por calles y rutas de la provincia.
El robo de autos parece ser un delito que se mantiene dentro de sus promedios históricos, que parecen no ser tan alarmantes para las autoridades.
En promedio, según distintas fuentes, en Tucumán se produce el hurto de alrededor de cuatro o cinco vehículos por semana, sobre un parque automotor de más de 170.000 rodados. En toda la Argentina, el número de vehículos robados al año asciende a unos 60.000.
El escándalo de las 4x4 que investiga la Justicia Federal puso a la cuestión en el centro de las sospechas. "Hasta ahora sabíamos que había algunos autos truchos, con papeles y números ?arreglados?, pero fue una sorpresa ver la cantidad que se secuestraron y los que faltan, porque desaparecieron cuando se hizo público el caso", destacó un miembro de una fuerza de seguridad nacional que trabaja en el caso.

Provincia cabecera
Según datos del Registro Nacional de la Propiedad Automotor, el 93% de los robos se produce en la ciudad de Buenos Aires y en el conurbano bonaerense.
Las bandas delictivas, según la misma fuente, destinan el 40% de los vehículos a desarmaderos para vender las partes. El 20% (unos 12.000 vehículos) vuelve a las calles con sus papeles adulterados y precios por debajo de los del mercado, y el 15% es usado por los maleantes para cometer otras fechorías.
Aunque históricamente el destino de los rodados truchos fue Paraguay, donde no hay registro de la propiedad ni controles, a fines de los ?90 se intensificó el comercio interno de este material, y Tucumán se convirtió en una de las vedettes nacionales.

Los cálculos
Horacio Guerineau, defensor del detenido ex fiscal Héctor Abraham Musi, dijo en la Legislatura durante el juicio político, que en Tucumán circulan alrededor de 3.000 vehículos "mellizos" o "trillizos". Sin embargo, el número que manejan los investigadores es bastante inferior, aunque no menos alarmante: 1.000 rodados en esas condiciones.
La investigación por el caso de las 4x4 comenzó el 13 de junio del año pasado, cuando Gendarmería secuestró una camioneta Ford Ranger trucha y cuyo conductor exhibió un oficio que lo designaba como depositario judicial del rodado.
A partir de allí se sucedieron los secuestros de vehículos hasta llegar a 42. El dato de los 1.000 rodados demuestra que podría tratarse de más de una organización delictiva, y el juez Felipe Terán está tras esas pistas, aunque cuenta con menos elementos de prueba que en el llamado "caso de las 4x4".

Los pasos de la causa
En la causa hay alrededor de 20 oficios judiciales firmados presuntamente por Hugo Tarifa, pero sólo seis vehículos que responden a esos documentos. De allí se infiere que serían muchos más los rodados en circulación -o escondidos- otorgados de ese modo irregular.
Esta semana el juez Terán, al reincorporarse luego de una licencia por razones de salud, profundizaría algunas averiguaciones surgidas de las extensas grabaciones de escuchas telefónicas que hizo Gendarmería, y muy probablemente empiece a ordenar nuevas medidas. No se descarta que figuren órdenes de detención para más presuntos miembros de la organización. Además, debe resolver la situación procesal del detenido Musi.

No hay antecedentes de un caso como el que sigue Terán

A un vehículo robado se le liman los números de serie (motor, chasis y donde haya códigos, según el modelo), y se "fabrican" tarjetas verdes y títulos de la propiedad con datos de un rodado del mismo modelo radicado en alguna provincia lejana. Así, se convierte en "mellizo".
Los vehículos originales suelen ser de Santa Cruz, una provincia cuya población tiene un buen poder adquisitivo, de la que difícilmente salgan los rodados con rumbo a otras latitudes, donde pueda ser descubierta la maniobra.
Para evitar contratiempos, en Tucumán se ideó un mecanismo para sortear los controles camineros: la figura del depositario judicial de un vehículo secuestrado se usó desmesuradamente, lo que generó las primeras sospechas de los investigadores. De allí surge que, como mínimo, la red contaría con apoyo de miembros del Poder Judicial y de la Policía provincial (hay tres procesados de la fuerza).
La falta de controles efectivos en las fronteras provinciales, y los casi nulos mecanismos de verificación del estado de los rodados favorecieron el auge de este tipo de maniobras en los últimos años, en los que poseer un vehículo de lujo se convirtió en una obsesión para muchos argentinos.
En el país se están siguiendo varias investigaciones que, aunque hasta ahora no tienen relación directa entre sí, tienen muchos puntos en común.
En Jujuy hay secuestrados alrededor de 50 lujosos vehículos, pero allí serían sólo policías los implicados en el "blanqueo", y no miembros del Poder Judicial, como ocurre en Tucumán, según la investigación judicial.
En Catamarca, cuando el juez Felipe Terán estaba a cargo del Juzgado Federal de esa provincia, se secuestraron más de 30 vehículos, pero no se encontraron conexiones directas con funcionarios de los poderes del Estado.

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