10 Abril 2004 Seguir en 
Los vecinos de Tafí Viejo están aterrados por la ola de inseguridad que azota a esa ciudad desde hace al menos dos años. Por ello, el martes un grupo autoconvocado organizará una reunión a la que asistirán autoridades del Ministerio de Seguridad, de la Policía e instituciones de la ciudad.
El accionar de los delincuentes en Tafí Viejo registra un patrón común. "Atacan a personas mayores que viven solas y a mujeres; investigan bien quiénes viven en la casa, cuándo cobran y dónde están las cosas de valor", explicó Hugo Boccanera, miembro de la comisión de vecinos autoconvocados.
Matilde Salinas apuntó que se necesita más personal policial, además de reformas legislativas. "Hay 22 policías divididos en tres turnos para atender a 70.000 habitantes", afirmó. La mujer, que hace un año sufrió un violento asalto en su casa, donde vive con su madre, añadió que debería sancionarse con más severidad a quienes portan armas sin autorización. Boccanera agregó que la Justicia debe hacer algo, porque en los pocos casos que se resuelven, los ladrones quedan libres al poco tiempo.
Norma Piamonte, miembro también del grupo autoconvocado, dijo que hace falta trabajar sobre la prevención. "No queremos darles un tirón de orejas a los funcionarios, sino coordinar el trabajo con ellos", explicó.
Los vecinos se reúnen en el Club de Abuelos (9 de Julio 429) desde hace más de un año, pero la convocatoria está decayendo ante la falta de resultados. A esos encuentros asiste el jefe de la comisaría de Tafí Viejo, pero los vecinos quieren hablar con las autoridades del Gobierno. Por ello están llamando a directores de escuelas, a centros vecinales y de jubilados, a empresarios y a funcionarios municipales. "Los herreros de Tafí Viejo están contentos porque estamos enrejando nuestras propiedades. Los honestos vivimos presos en nuestras casas, y eso se tiene que acabar", dijo Piamonte.
Escucharán los reclamos
El secretario de Seguridad, Osvaldo Nieva -quien asistirá a la reunión del martes-, dijo que hay 24 policías en la comisaría de Tafí Viejo, 18 en la de Villa Obrera y 50 en la Regional Norte (que últimamente está cubriendo mucho a Tafí Viejo). "Efectivos hay, pero vamos a escuchar cuáles son los reclamos de la gente para ver qué podemos hacer", manifestó.
Cuando LA GACETA visitó la comisaría había sólo un oficial, mientras que otro había salido a recorrer la ciudad.
El jefe de la Regional, Carlos Vega, dijo que si la gente no denuncia, nada puede hacerse. "Recibí denuncias de 3 robos agravados en los últimos 4 meses", señaló. Sin embargo, los vecinos consignan que, en menos de dos meses los asaltos son más.
Una mujer fue maniatada con cadenas y un hombre recibió un disparo en el pecho
El ataque que a fines de marzo sufrió Nélida Malica de Suter conmocionó a Tafí Viejo, donde la violencia delictiva cobra al menos tres víctimas a la semana. A ese número hay que sumarle los arrebatos y los robos menores en viviendas, comercios y en la calle. La mujer, de 67 años, fue maniatada con cadenas. Mientras tanto, los delincuentes desvalijaban su casa y la amenazaban con hacer pasar corriente por los eslabones.
También sufrió un atraco Mario Gómez (71) en su gomería de Laprida al 400. "Entraron dos hombres pidiendo una rueda, junto con dos chicos que querían que les infle la bicicleta; me querían distraer", contó. Los ladrones le robaron los gatos, herramientas y otros aparatos. "Uno estaba por pegarme, para pasar a mi casa; pero me di vuelta y vi lo que pasaba. Se escaparon en una camioneta con lo robado", dijo. Al día siguiente, a metros de la casa de Gómez se cometió otro asalto, y lo mismo ocurrió poco después en la sodería ubicada enfrente.
Golpes, balas y cuchillos
A lo de Matilde Salinas entraron cuando su madre había cobrado la jubilación. Cuatro hombres armados las golpearon y se llevaron el auto de la mujer con el televisor, electrodomésticos y joyas. El vehículo apareció días después, desmantelado. Jorge Llarrull, por su parte, fue baleado en el pecho a principios de febrero, cuando quiso socorrer a dos ancianas que viven junto a su casa, que estaban siendo asaltadas.
A Lionel Campos (69) y a su esposa intentaron asaltarlos por cuarta vez en 10 días, cuando dos hombres ingresaron armados con cuchillos a su casa. Campos, que se enfrentó a los delincuentes, recibió heridas menores.
El accionar de los delincuentes en Tafí Viejo registra un patrón común. "Atacan a personas mayores que viven solas y a mujeres; investigan bien quiénes viven en la casa, cuándo cobran y dónde están las cosas de valor", explicó Hugo Boccanera, miembro de la comisión de vecinos autoconvocados.
Matilde Salinas apuntó que se necesita más personal policial, además de reformas legislativas. "Hay 22 policías divididos en tres turnos para atender a 70.000 habitantes", afirmó. La mujer, que hace un año sufrió un violento asalto en su casa, donde vive con su madre, añadió que debería sancionarse con más severidad a quienes portan armas sin autorización. Boccanera agregó que la Justicia debe hacer algo, porque en los pocos casos que se resuelven, los ladrones quedan libres al poco tiempo.
Norma Piamonte, miembro también del grupo autoconvocado, dijo que hace falta trabajar sobre la prevención. "No queremos darles un tirón de orejas a los funcionarios, sino coordinar el trabajo con ellos", explicó.
Los vecinos se reúnen en el Club de Abuelos (9 de Julio 429) desde hace más de un año, pero la convocatoria está decayendo ante la falta de resultados. A esos encuentros asiste el jefe de la comisaría de Tafí Viejo, pero los vecinos quieren hablar con las autoridades del Gobierno. Por ello están llamando a directores de escuelas, a centros vecinales y de jubilados, a empresarios y a funcionarios municipales. "Los herreros de Tafí Viejo están contentos porque estamos enrejando nuestras propiedades. Los honestos vivimos presos en nuestras casas, y eso se tiene que acabar", dijo Piamonte.
Escucharán los reclamos
El secretario de Seguridad, Osvaldo Nieva -quien asistirá a la reunión del martes-, dijo que hay 24 policías en la comisaría de Tafí Viejo, 18 en la de Villa Obrera y 50 en la Regional Norte (que últimamente está cubriendo mucho a Tafí Viejo). "Efectivos hay, pero vamos a escuchar cuáles son los reclamos de la gente para ver qué podemos hacer", manifestó.
Cuando LA GACETA visitó la comisaría había sólo un oficial, mientras que otro había salido a recorrer la ciudad.
El jefe de la Regional, Carlos Vega, dijo que si la gente no denuncia, nada puede hacerse. "Recibí denuncias de 3 robos agravados en los últimos 4 meses", señaló. Sin embargo, los vecinos consignan que, en menos de dos meses los asaltos son más.
El ataque que a fines de marzo sufrió Nélida Malica de Suter conmocionó a Tafí Viejo, donde la violencia delictiva cobra al menos tres víctimas a la semana. A ese número hay que sumarle los arrebatos y los robos menores en viviendas, comercios y en la calle. La mujer, de 67 años, fue maniatada con cadenas. Mientras tanto, los delincuentes desvalijaban su casa y la amenazaban con hacer pasar corriente por los eslabones.
También sufrió un atraco Mario Gómez (71) en su gomería de Laprida al 400. "Entraron dos hombres pidiendo una rueda, junto con dos chicos que querían que les infle la bicicleta; me querían distraer", contó. Los ladrones le robaron los gatos, herramientas y otros aparatos. "Uno estaba por pegarme, para pasar a mi casa; pero me di vuelta y vi lo que pasaba. Se escaparon en una camioneta con lo robado", dijo. Al día siguiente, a metros de la casa de Gómez se cometió otro asalto, y lo mismo ocurrió poco después en la sodería ubicada enfrente.
Golpes, balas y cuchillos
A lo de Matilde Salinas entraron cuando su madre había cobrado la jubilación. Cuatro hombres armados las golpearon y se llevaron el auto de la mujer con el televisor, electrodomésticos y joyas. El vehículo apareció días después, desmantelado. Jorge Llarrull, por su parte, fue baleado en el pecho a principios de febrero, cuando quiso socorrer a dos ancianas que viven junto a su casa, que estaban siendo asaltadas.
A Lionel Campos (69) y a su esposa intentaron asaltarlos por cuarta vez en 10 días, cuando dos hombres ingresaron armados con cuchillos a su casa. Campos, que se enfrentó a los delincuentes, recibió heridas menores.







