10 Abril 2004 Seguir en 
"Me desnudaron y -en una pieza- me tiraron agua en el pecho. Después me pasaron la picana por los genitales. No los denuncié para no tener problemas, pero pasaron casi seis meses y me siguen amenazando. Me persiguen y me piden plata". Federico Giménez y su familia están hastiados por la situación que viven desde el 18 de octubre pasado, cuando el joven de 26 años y su padre, el sargento (r) Manuel Giménez fueron detenidos.
Ese día, varios muchachos que bebían en el Complejo Muñoz se habrían propasado con una cuñada de Federico y le habrían robado las zapatillas. "Cuando fuimos a ver qué pasaba, empezaron a pegarle a mi papá. Saqué una escopeta y le pegué a uno con balas de goma en el estómago. Ellos llamaron a un pariente suyo, que es policía de la Brigada, y fueron a mi casa", dijo el denunciante, quien no tiene antecedentes.
Encerrados
Varios policías de civil habrían ingresado por la fuerza en la casa de Rivadavia al 2.500, donde funcionan un almacén y una carnicería, que es de la víctima. "Me tiraron al piso y uno me pegó en la cara", aseguró Teresa Rivas, la madre de Federico, a quien se le complicó la psoriasis nerviosa que padece. Estos hechos habrían ocurrido durante la anterior gestión gubernamental.
Durante la primera noche de detención, contó Giménez, fue golpeado y picaneado. "Cuando declaré en Tribunales, no dije nada de los apremios porque mi papá fue policía y porque no quería tener problemas; pensé que todo iba a quedar ahí", añadió.
El joven carnicero explicó que la muerte de Alberto El Khalil en la seccional 11ª y las denuncias contra policías por distintos delitos lo llevaron a exponer su caso.
"No estoy tranquila, vivimos una pesadilla y estamos encerrados. Tengo miedo de salir a la vereda, de que mis hijos vayan a bailar o a divertirse. No se puede vivir así", dijo Teresa Rivas.
Giménez, con el patrocinio del abogado Roberto Flores, presentará un recurso de hábeas corpus preventivo y formalizará la denuncia ante la Justicia.
Ese día, varios muchachos que bebían en el Complejo Muñoz se habrían propasado con una cuñada de Federico y le habrían robado las zapatillas. "Cuando fuimos a ver qué pasaba, empezaron a pegarle a mi papá. Saqué una escopeta y le pegué a uno con balas de goma en el estómago. Ellos llamaron a un pariente suyo, que es policía de la Brigada, y fueron a mi casa", dijo el denunciante, quien no tiene antecedentes.
Encerrados
Varios policías de civil habrían ingresado por la fuerza en la casa de Rivadavia al 2.500, donde funcionan un almacén y una carnicería, que es de la víctima. "Me tiraron al piso y uno me pegó en la cara", aseguró Teresa Rivas, la madre de Federico, a quien se le complicó la psoriasis nerviosa que padece. Estos hechos habrían ocurrido durante la anterior gestión gubernamental.
Durante la primera noche de detención, contó Giménez, fue golpeado y picaneado. "Cuando declaré en Tribunales, no dije nada de los apremios porque mi papá fue policía y porque no quería tener problemas; pensé que todo iba a quedar ahí", añadió.
El joven carnicero explicó que la muerte de Alberto El Khalil en la seccional 11ª y las denuncias contra policías por distintos delitos lo llevaron a exponer su caso.
"No estoy tranquila, vivimos una pesadilla y estamos encerrados. Tengo miedo de salir a la vereda, de que mis hijos vayan a bailar o a divertirse. No se puede vivir así", dijo Teresa Rivas.
Giménez, con el patrocinio del abogado Roberto Flores, presentará un recurso de hábeas corpus preventivo y formalizará la denuncia ante la Justicia.







