09 Abril 2004 Seguir en 
El otorgamiento de la libertad de un preso a los dos años de estar detenido sin condena no es automático. Así lo demuestra una resolución de la Cámara de Apelaciones, que -en un fallo del que hay muy pocos precedentes- ordenó que un hombre acusado de haber asesinado a su esposa permanezca preso, a pesar de haber cumplido con los plazos previstos por la Constitución nacional.
Angel Ricardo Narváez está imputado por el asesinato de su esposa, Gabriela Evangelina Rodríguez, el 3 de agosto de 2001Ante un pedido de su defensor, Gustavo Morales, el juez Alfonso Zottoli dictó el 10 de octubre del año pasado el cese de prisión preventiva porque Narváez pasó más de dos años detenido.
Gustavo Romagnoli, abogado de los padres de Gabriela, Frida y Julio Rodríguez, pidió que Narváez no quede libre o que pague una fianza mayor. Dijo que Morales dilató el trámite del caso con 10 presentaciones, de las cuales ocho fueron rechazadas.
Los jueces Liliana Susana Vitar, Elva Graciela Jiménez y Eudoro Albo dieron la razón a Romagnoli, entendiendo que la dilación de la realización del juicio oral no fue responsabilidad del Poder Judicial, sino que obedeció a las presentaciones del defensor del acusado. Por ello, confirmaron la prisión preventiva.
Para Romagnoli, este fallo sirve para garantizar que no se alteren elementos de prueba, y señaló como ejemplos los posibles "aprietes" a testigos de los hechos, en especial a una menor de edad con la que seguramente el acusado deberá carearse en el juicio.
Los padres de Gabriela están conformes con el fallo. "Ese hombre no internaliza el daño que hizo; es un psicópata que no puede quedar en libertad antes del juicio", dijo Frida de Rodríguez. "Es muy violento. Tememos que se la agarre con sus hijas (de 4, 6 y 8 años)", dijeron. Contaron que Narváez tiene dos causas por amenazas y lesiones. "Tenía cuatro armas en la casa y solía romperles los juguetes a las chiquitas a patadas", contaron.
La mujer y su marido consideraron que el debate sobre el endurecimiento de leyes es innecesario. "Con este fallo demostramos que hay leyes, pero que hay que hacerlas cumplir", dijeron.
Angel Ricardo Narváez está imputado por el asesinato de su esposa, Gabriela Evangelina Rodríguez, el 3 de agosto de 2001Ante un pedido de su defensor, Gustavo Morales, el juez Alfonso Zottoli dictó el 10 de octubre del año pasado el cese de prisión preventiva porque Narváez pasó más de dos años detenido.
Gustavo Romagnoli, abogado de los padres de Gabriela, Frida y Julio Rodríguez, pidió que Narváez no quede libre o que pague una fianza mayor. Dijo que Morales dilató el trámite del caso con 10 presentaciones, de las cuales ocho fueron rechazadas.
Los jueces Liliana Susana Vitar, Elva Graciela Jiménez y Eudoro Albo dieron la razón a Romagnoli, entendiendo que la dilación de la realización del juicio oral no fue responsabilidad del Poder Judicial, sino que obedeció a las presentaciones del defensor del acusado. Por ello, confirmaron la prisión preventiva.
Para Romagnoli, este fallo sirve para garantizar que no se alteren elementos de prueba, y señaló como ejemplos los posibles "aprietes" a testigos de los hechos, en especial a una menor de edad con la que seguramente el acusado deberá carearse en el juicio.
Los padres de Gabriela están conformes con el fallo. "Ese hombre no internaliza el daño que hizo; es un psicópata que no puede quedar en libertad antes del juicio", dijo Frida de Rodríguez. "Es muy violento. Tememos que se la agarre con sus hijas (de 4, 6 y 8 años)", dijeron. Contaron que Narváez tiene dos causas por amenazas y lesiones. "Tenía cuatro armas en la casa y solía romperles los juguetes a las chiquitas a patadas", contaron.
La mujer y su marido consideraron que el debate sobre el endurecimiento de leyes es innecesario. "Con este fallo demostramos que hay leyes, pero que hay que hacerlas cumplir", dijeron.







