La contaminación es mortal para los niños
“La insalubridad del medio ambiente puede ser letal, especialmente para los niños pequeños, que son especialmente vulnerables a la contaminación del aire y del agua debido a que sus órganos y su sistema inmunitario se están desarrollando y a que todo su cuerpo, en especial sus vías respiratorias, es más pequeño”, advirtió Margaret Chan, directora general de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La OMS acaba de difundir dos informes en los que indica que más de una cuarta parte de las defunciones de menores de cinco años son consecuencia de la contaminación ambiental. Cada año, las condiciones insalubres del entorno, tales como la contaminación del aire en espacios cerrados y en el exterior, la exposición al humo de tabaco ajeno, la insalubridad del agua, la falta de saneamiento y de higiene causan la muerte de 1,7 millón de pequeños. Además, la exposición a sustancias peligrosas en el embarazo aumenta el riesgo de prematuridad.
Un ejemplo de riesgo emergente son los residuos eléctricos y electrónicos (por ejemplo, los teléfonos móviles usados) que, al no ser reciclados adecuadamente, exponen a los niños a toxinas que pueden afectar sus aptitudes cognitivas y causar déficits de atención, lesiones pulmonares y cáncer. Se ha estimado que, entre 2014 y 2018, los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos se incrementarán en un 19% y alcanzarán los 50 millones de toneladas.
Los niños también están expuestos a productos químicos nocivos contenidos en los alimentos, en el agua y en el aire, como los fluoruros, los plaguicidas que contienen plomo y mercurio, y otras sustancias presentes en productos manufacturados.
Asimismo, en los hogares donde se usa carbón o estiércol para la cocina y la calefacción, los niños corren un mayor riesgo de contraer enfermedades diarreicas y neumonías.
Qué se puede hacer
Es necesario el trabajo conjunto de varios sectores gubernamentales, que pueden coordinarse para aplicar las siguientes medidas:
• Hogares: usar combustibles no contaminantes para la cocina y la calefacción, sin mohos ni plagas, y eliminar los materiales de construcción contaminantes y las pinturas que contienen plomo.
• Escuelas: garantizar el saneamiento y la higiene, crear entornos sin ruido ni contaminación y promover una buena nutrición.
• Centros de salud: garantizar el abastecimiento de agua potable, el saneamiento, la higiene y el suministro eléctrico sin cortes.
• Urbanismo: crear más zonas verdes y espacios seguros para los peatones y los ciclistas.
• Transporte: reducir las emisiones y ampliar el transporte público.
• Agricultura: reducir el uso de plaguicidas peligrosos y erradicar el trabajo infantil.
• Industria: eliminar adecuadamente los residuos peligrosos y recortar el uso de productos químicos nocivos.
• Sector de la salud: hacer un seguimiento de los resultados sanitarios y educar a la población sobre los efectos de la salud ambiental y la importancia de la prevención.
>El impacto de la insalubridad

570.000
menores de cinco años fallecen víctimas de infecciones respiratorias causadas por la contaminación del aire y por el humo de tabaco.
361.000
menores de cinco años fallecen a causa de enfermedades diarreicas debidas al acceso insuficiente a agua salubre, saneamiento e higiene.
270.000
niños fallecen en el primer mes posterior al parto debido a la contaminación del aire y la falta de saneamiento e higiene.
200.000
menores de cinco años mueren por paludismo. Se evitaría reduciendo el número de criaderos de mosquitos o cubriendo los depósitos de agua.
200.000
menores de cinco años mueren a causa de lesiones o traumatismos involuntarios relacionados con el medio ambiente, como envenenamientos, caídas y ahogamientos.







