Madrugada de pánico en una bailanta

En el boliche "Diesel", de Aguilares, había unas 100 personas. Acusan a un oficial de Policía de arrojar el artefacto. Habría estado ebrio.

06 Abril 2004
CONCEPCION.- "El humo apareció, todos se alarmaron, y yo caí al suelo. Mientras me pisoteaban, trataba con desesperación de incorporarme. Pero no podía. Después me encontré internado". Así contó Franco Vals los momentos que vivió en la madrugada de ayer, en la bailanta "Diesel", en Aguilares.
Un oficial de la Policía, en aparente estado de ebriedad, causó pánico en el lugar, cuando activó una granada de gas lacrimógeno. Como resultado, hubo 45 heridos entre las personas que intentaban salir del local. El autor del atentado fue identificado como Sergio Marcelo González, oficial de Bomberos de la Policía. Está detenido por tentativa de homicidio. "El policía, que andaba de civil, fue señalado por varios parroquianos como el responsable de haber activado la granada. En consecuencia fue aprehendido de inmediato" informó el comisario mayor José Osvaldo Corbalán, jefe de la Regional Sur.
La mayoría de las víctimas sufrió lesiones, contusiones y politraumatismos, aunque hubo también intoxicados. Dos mujeres debieron ser derivadas al Hospital Padilla. Una de ellas es Natalia Carabajal (24), quien sufrió una fractura de cadera. "Estaba en el piso, y cuando la gente empezó a caerse encima de mí, sentí cómo se me quebraban los huesos", contó.El episodio se desencadenó cerca de las 2.30, en la bailanta ubicada en avenida Sarmiento 610. En el local, que cuenta con una sola puerta de emergencia en el frente, había más de un centenar de jóvenes. La salida demoró en abrirse por un problema que los peritos procuran ahora determinar.

"Una montaña humana"
"En medio de la confusión y del humo, se formó en la entrada una montaña de jóvenes que cayeron al intentar salir. Yo sentí que me moría de asfixia. Lo único que recuerdo es que alguien me tomó casi desvanecida y me arrojó hacia afuera", dijo Delia Alanis, otra de las víctimas internadas en Aguilares.
"Los gritos y los quejidos de dolor me despertaron alrededor de las 2.30. Cuando salí, vi a un montón de chicos tirados en la vereda, algunos ensangrentados y desvanecidos. Enseguida llegaron policías y ambulancias. Algunos heridos fueron trasladados en autos particulares y camionetas", dijo el vecino Jorge Chehin.
El hospital de esa ciudad quedó desbordado en cuestión de minutos por la cantidad de pacientes que ingresaron. Algunos permanecieron en el piso de la galería, a la espera de ser atendidos.
El área sur del Siprosa dispuso movilizar a todos los profesionales y paramédicos del sistema. Varios pacientes fueron derivados al hospital de Concepción. En este nosocomio hasta anoche permanecían internados tres jóvenes, mientras que en el de Aguilares había cinco, todos con politraumatismos y quebraduras.
El Tribunal de Faltas de Aguilares clausuró "Diesel", tras determinar que la salida de emergencia es deficiente. Además, muchos vecinos se quejaron por los disturbios que ocurren con frecuencia en la entrada. (C)

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