Cientos de familias tucumanas decidieron pasar el primer día del año en El Cadillal. El argumento casi exclusivo a la hora de justificar esa elección fue el agobiante calor que durante la jornada de ayer castigó la provincia. No fue para menos, ya que la temperatura máxima escaló hasta los 39 grados, con una sensación térmica de 47.
Tanto el tradicional balneario como los diferentes complejos deportivos de la zona vieron colmada su capacidad desde temprano. Se estima que entre las 9 y las 19, unos 4.000 vehículos pasaron por el control vehicular ubicado en el principal acceso al dique.
Más allá del importante número de visitantes no se registraron incidentes. Esto posiblemente se correspondió con que varias unidades de la Policía custodiaron tanto el sector del espejo de agua como los accesos a la villa. Además de los uniformados de la comisaría de El Cadillal y de la Policía Lacustre, participaron del operativo de control efectivos de Infantería de las Regionales Capital y Norte; además del Grupo CERO (Cuerpo Especial de Rescate y Operaciones) y del 911. Esto permitió que las familias y grupos de amigos que llegaron desde diferentes puntos de la provincia pudieran disfrutar en calma el primer día del año.


“Llegamos en colectivo desde San José. Hace mucho que no veía tanta gente. Mucho más que el año pasado, que también vinimos a pasar el primero de enero”, comentó Rocío, mientras se apuraba para meterse al agua junto a sus padres.
Cecilia, quien llegó desde la zona norte junto a su familia, contó: “a pesar del calor, pasamos un hermoso día en familia con mi esposo, mis hijos y mis hermanas. Algunos vinimos de Tafí Viejo y otros de San Miguel, así que nos queda justo para pasar aquí. Vinimos temprano y nos quedamos hasta la noche”.

No fueron los únicos en llegar desde el interior tucumano. “Vine con mis hijos y mis nietos. Venimos de Burruyacu. Hace mucho calor y aquí la pasamos muy bien. Todo está muy lindo. Me gustaría pasear en lancha pero no me animo”, comentó entre risas Francisca, quien llegó con su familia desde La Ramada de Abajo.
Pero ese no es el único deporte náutico que se puede disfrutar. Paseos en kayak y en la tradicional “banana” son algunas de las opciones preferidas sobre todo por los jóvenes.
Sergio Wilde, quien explota la concesión de algunas de las actividades recreativas que se practican en el dique, precisó: “lo que la gente prefiere son las canoas, el paseo en barco y los “gomones” de arrastre. Las actividades de agua no paran por el calor”.
Sobre los controles de seguridad en el perímetro del dique, el sargento ayudante Raúl Brizuela, de la Policía Lacustre, precisó: “alrededor de las 17 contamos cerca de 400 personas en la zona de la playa. Además, los balnearios tuvieron su capacidad colmada. Tuvimos que hacer hincapié en las personas que llegaron a la madrugada ya bajo los efectos del alcohol. Pero no hubo inconvenientes”. A las 20 el sector de la plaza fue desalojado. El regreso a casa fue lento, ya que un fatal accidente de tránsito ocurrido cerca de las 16 demoró el tránsito sobre la ruta 9.







