13 Marzo 2004 Seguir en 
La fiscal Adriana Reinoso Cuello confirmó que hay elementos suficientes como para acusar al joven Carlos Roberto Conti por los asesinatos de los remiseros Claudio Pereyra y Carlos Julio Salazar. Por ello, el lunes se unificarían las causas y él sería imputado por doble homicidio agravado y hurto de automotor.
Las principales pruebas, en ese sentido, están dadas por los testimonios de algunas personas que vieron a Conti, de 21 años, en autos similares a los de las víctimas poco después de que cada uno de los remiseros desapareció. Un vecino de Río Colorado (cuyo nombre no se proporciona por razones de seguridad), donde la familia Conti tiene una finca, aseguró que vio al acusado en un Ford Fiesta el 1 de enero, dos horas después de la desaparición de Salazar, quien manejaba un vehículo similar. Además, le habría pedido que consiga un cliente para venderle el equipo de gas natural del auto.
El mismo hombre habría afirmado que vio a Conti en la zona conduciendo un Ford Escort días después del 25 de febrero, cuando el remisero Pereyra fue visto por última vez. Los dos choferes, además, fueron ejecutados de la misma manera, con un disparo a quemarropa en la nuca.
"Conti dijo ser consumidor de drogas, y suponemos que el móvil de los hechos podría estar relacionado con la obtención de dinero para comprar estupefacientes", resaltó la fiscal Reinoso Cuello como hipótesis.
Ayer, tal como lo anticipó LA GACETA, renunció a la defensa de Conti el abogado Juan Carlos Nacul, aduciendo motivos personales. El joven acusado deberá ser presentado el lunes ante la fiscal y el secretario Augusto Paz Almonacid para que designe un nuevo representante; según trascendió, sería Guillermo Sokolic. Ese mismo día deberá declarar por las nuevas imputaciones que se le hacen a partir de la aparición del cadáver de Pereyra y de la presunción de que sería responsable también del crimen de Salazar.
Otra declaración
El abogado de la familia Pereyra, José Felipe Vignollo, pidió que se cite a declarar a José López, un amigo de Conti a quien el acusado habría llamado desde el celular del remisero, y quien tendría un Peugeot 504 similar al que vieron algunos testigos en la zona de San Juan al 4.600, donde el 4 de marzo apareció quemado totalmente el auto de Pereyra. "Es evidente que Conti no pudo haber hecho todo solo. Alguien tiene que haberlo ayudado a esconder el auto, a tratar de venderlo y a quemarlo", dijo el letrado.
Ayer, personal de Investigaciones, al mando del comisario general Alfredo Jiménez y de los subcomisarios Luis Núñez y Víctor Reynoso, allanó la casa de Conti en Yerba Buena. Allí encontraron un motor de automóvil Fiat, con los números de serie limados, además de un revólver calibre 32 largo, que podría haber sido el utilizado para cometer los homicidios.
Las principales pruebas, en ese sentido, están dadas por los testimonios de algunas personas que vieron a Conti, de 21 años, en autos similares a los de las víctimas poco después de que cada uno de los remiseros desapareció. Un vecino de Río Colorado (cuyo nombre no se proporciona por razones de seguridad), donde la familia Conti tiene una finca, aseguró que vio al acusado en un Ford Fiesta el 1 de enero, dos horas después de la desaparición de Salazar, quien manejaba un vehículo similar. Además, le habría pedido que consiga un cliente para venderle el equipo de gas natural del auto.
El mismo hombre habría afirmado que vio a Conti en la zona conduciendo un Ford Escort días después del 25 de febrero, cuando el remisero Pereyra fue visto por última vez. Los dos choferes, además, fueron ejecutados de la misma manera, con un disparo a quemarropa en la nuca.
"Conti dijo ser consumidor de drogas, y suponemos que el móvil de los hechos podría estar relacionado con la obtención de dinero para comprar estupefacientes", resaltó la fiscal Reinoso Cuello como hipótesis.
Ayer, tal como lo anticipó LA GACETA, renunció a la defensa de Conti el abogado Juan Carlos Nacul, aduciendo motivos personales. El joven acusado deberá ser presentado el lunes ante la fiscal y el secretario Augusto Paz Almonacid para que designe un nuevo representante; según trascendió, sería Guillermo Sokolic. Ese mismo día deberá declarar por las nuevas imputaciones que se le hacen a partir de la aparición del cadáver de Pereyra y de la presunción de que sería responsable también del crimen de Salazar.
Otra declaración
El abogado de la familia Pereyra, José Felipe Vignollo, pidió que se cite a declarar a José López, un amigo de Conti a quien el acusado habría llamado desde el celular del remisero, y quien tendría un Peugeot 504 similar al que vieron algunos testigos en la zona de San Juan al 4.600, donde el 4 de marzo apareció quemado totalmente el auto de Pereyra. "Es evidente que Conti no pudo haber hecho todo solo. Alguien tiene que haberlo ayudado a esconder el auto, a tratar de venderlo y a quemarlo", dijo el letrado.
Ayer, personal de Investigaciones, al mando del comisario general Alfredo Jiménez y de los subcomisarios Luis Núñez y Víctor Reynoso, allanó la casa de Conti en Yerba Buena. Allí encontraron un motor de automóvil Fiat, con los números de serie limados, además de un revólver calibre 32 largo, que podría haber sido el utilizado para cometer los homicidios.







