09 Marzo 2004 Seguir en 
Las dudas sobre las actuaciones de la Policía y de la Justicia en torno del "caso Artaza" siguen generando resquemores entre ambas instituciones, aunque por el momento se limitan al protagonismo de empleados judiciales y policiales.
Ayer declaró ante la fiscal María Raquel Asís un empleado de la fiscalía VII, que conduce Gustavo Estofán. Juan Troncoso había sido mencionando por el oficial Víctor Argañaraz, como la persona que recibió las llaves y el escrito de entrega de un Ford Fiesta verde que había sido secuestrado por la Brigada Norte. Argañaraz estuvo detenido el año pasado a disposición del juez federal Felipe Terán, cuando Gendarmería encontró en su casa un costoso auto Alfa Romeo vinculado al escándalo de las 4x4. El vehículo estaba bajo la custodia de la Fiscalía VII.
Fueron cuatro los policías de esa dependencia que declararon ante Asís por la extraña desaparición del auto que estaba secuestrado. Troncoso, según trascendió, negó rotundamente haber recibido esos escritos, y aclaró que entre sus funciones no está esa tarea. Además, dijo que la firma inserta junto al sello de la fiscalía en el libro de registro de la Brigada Norte no es la suya, por lo que solicitó que se realice una pericia caligráfica.
Identificación
Los policías dijeron que el expediente que se les puso a la vista no es el mismo que en mayo del año pasado se elaboró cuando se secuestró el auto, que no tenía ningún número de identificación porque todos habían sido limados. Saber qué pasó con ese auto se convirtió en una prioridad para la fiscal Asís. Ocurre que existiría un documento que aparentemente sería un oficio de la fiscalía de Estofán, en el que se entregaría un auto de similares características a Marta Beatriz Castro, la esposa de Gerardo "Loco" Artaza.
Este estuvo detenido, además, por el robo de un auto Ford Fiesta verde. Hay un vehículo idéntico secuestrado actualmente, pero no se sabe si es el mismo, ni si son dos o más los que se vinculan al nombre de Artaza y a la Fiscalía VII. Las dudas sobre la actuación policial en torno del caso fueron planteadas por el mismo Estofán cuando hace dos semanas estalló el escándalo por la desaparición del auto que estaba bajo su custodia como fiscal. "Hay que preguntarle a la Policía", le dijo a LA GACETA en esos días. Pero en sus declaraciones judiciales los policías revirtieron la pregunta, y rechazaron tener responsabilidades.
Ayer declaró ante la fiscal María Raquel Asís un empleado de la fiscalía VII, que conduce Gustavo Estofán. Juan Troncoso había sido mencionando por el oficial Víctor Argañaraz, como la persona que recibió las llaves y el escrito de entrega de un Ford Fiesta verde que había sido secuestrado por la Brigada Norte. Argañaraz estuvo detenido el año pasado a disposición del juez federal Felipe Terán, cuando Gendarmería encontró en su casa un costoso auto Alfa Romeo vinculado al escándalo de las 4x4. El vehículo estaba bajo la custodia de la Fiscalía VII.
Fueron cuatro los policías de esa dependencia que declararon ante Asís por la extraña desaparición del auto que estaba secuestrado. Troncoso, según trascendió, negó rotundamente haber recibido esos escritos, y aclaró que entre sus funciones no está esa tarea. Además, dijo que la firma inserta junto al sello de la fiscalía en el libro de registro de la Brigada Norte no es la suya, por lo que solicitó que se realice una pericia caligráfica.
Identificación
Los policías dijeron que el expediente que se les puso a la vista no es el mismo que en mayo del año pasado se elaboró cuando se secuestró el auto, que no tenía ningún número de identificación porque todos habían sido limados. Saber qué pasó con ese auto se convirtió en una prioridad para la fiscal Asís. Ocurre que existiría un documento que aparentemente sería un oficio de la fiscalía de Estofán, en el que se entregaría un auto de similares características a Marta Beatriz Castro, la esposa de Gerardo "Loco" Artaza.
Este estuvo detenido, además, por el robo de un auto Ford Fiesta verde. Hay un vehículo idéntico secuestrado actualmente, pero no se sabe si es el mismo, ni si son dos o más los que se vinculan al nombre de Artaza y a la Fiscalía VII. Las dudas sobre la actuación policial en torno del caso fueron planteadas por el mismo Estofán cuando hace dos semanas estalló el escándalo por la desaparición del auto que estaba bajo su custodia como fiscal. "Hay que preguntarle a la Policía", le dijo a LA GACETA en esos días. Pero en sus declaraciones judiciales los policías revirtieron la pregunta, y rechazaron tener responsabilidades.







