09 Marzo 2004 Seguir en 
La Policía halló un cuerpo con un tiro en la nuca, que estaba tirado en un descampado de Lules. Los restos tendrían alrededor de dos meses en el lugar, por lo que quedó virtualmente descartado que se trate del remisero Claudio Pereyra, de Tafí del Valle.
Sin embargo, al buscar entre las denuncias de desaparición de personas, policías de Investigaciones descubrieron que el 1 de enero pasado se dejó constancia de la ausencia de Carlos Julio Salazar, un remisero de 55 años. Por eso, se estima que los restos podrían ser de él. La hija, Noemí Salazar, vio a su padre por última vez en los primeros minutos del 1 de enero. Tras el brindis de fin de año, el hombre subió al Ford Fiesta verde, patente AFU-714, que conducía y salió a trabajar. Pero nunca más se supo nada de él. El dueño del auto, Sergio Fabio, fue quien hizo la denuncia.
El mismo pantalón
Junto al cuerpo, se encontró un pantalón de jean beige; según la denuncia de ese color era el pantalón que tenía puesto Salazar al momento de desaparecer.
La investigación está al mando del comisario general Alfredo Jiménez y bajo la supervisión de la fiscal Adriana Reinoso Cuello. Salazar es diabético. Su hija, tras la desaparición, ya pensaba lo peor. "El nunca se fue así, sin avisar. Creemos que algo grave tiene que haber sucedido", había dicho. Aparentemente, su predicción se cumplió. Según la Policía, Salazar tenía una pareja en la zona de "La Bombilla", y anoche se intentaba ubicarla. "Sufría mucho por un desengaño amoroso y porque tenía constantes peleas con su ex mujer. Espero que este no haya sido el motivo de su desaparición", expresó la hija. Salazar era viudo, y hace 11 años había vuelto a casarse en segundas nupcias con María Rosa Morales, de quien se había separado hace más de ocho meses. Según los familiares, el remisero estaba muy triste por esa situación.
Aún no hay pistas del remisero desaparecido
La familia del remisero desaparecido Claudio Pereyra se constituirá hoy como querellante en la causa, mientras que las esperanzas de hallarlo con vida empiezan a desvanecerse con el paso del tiempo. La Policía inició un rastrillaje en la ruta a Tafí del Valle, de donde es el chofer, ante la posibilidad de que haya sido asesinado y arrojado en la zona.
Por el caso, está detenido Carlos Roberto Conti, de 21 años quien, según dijeron tres testigos, habría sido la persona que los habría llamado desde el celular de Pereyra poco después de que el chofer fue visto por última vez.
Pereyra desapareció el 25 de enero al mediodía, cuando salió en busca de tres pasajeros a los que tenía que llevar desde Tafí del Valle a Famaillá.
Nada más se supo de él hasta el jueves pasado, cuando a la madrugada fue incendiado, en San Juan al 4.600, el Ford Escort que conducía. Conti vive en Yerba Buena, pero tiene una casa en la villa turística. Según se informó, habría regresado de allí justamente el 25 de febrero.
Al declarar ante la fiscal Adriana Reinoso Cuello, Conti habría negado su participación en el hecho, aunque no pudo justificar los dichos de sus tres amigos sobre las llamadas telefónicas desde el celular de Pereyra. De todos modos, los datos serán corroborados por la compañía telefónica. La familia de Pereyra se presentará hoy en la causa con el patrocinio del abogado José Felipe Vignolo.
Los parientes del desaparecido aportarían pruebas respecto de que se habrían cambiado las ruedas y otros detalles del auto, lo que haría pensar en que el móvil del presunto crimen fue el robo.
Sin embargo, al buscar entre las denuncias de desaparición de personas, policías de Investigaciones descubrieron que el 1 de enero pasado se dejó constancia de la ausencia de Carlos Julio Salazar, un remisero de 55 años. Por eso, se estima que los restos podrían ser de él. La hija, Noemí Salazar, vio a su padre por última vez en los primeros minutos del 1 de enero. Tras el brindis de fin de año, el hombre subió al Ford Fiesta verde, patente AFU-714, que conducía y salió a trabajar. Pero nunca más se supo nada de él. El dueño del auto, Sergio Fabio, fue quien hizo la denuncia.
El mismo pantalón
Junto al cuerpo, se encontró un pantalón de jean beige; según la denuncia de ese color era el pantalón que tenía puesto Salazar al momento de desaparecer.
La investigación está al mando del comisario general Alfredo Jiménez y bajo la supervisión de la fiscal Adriana Reinoso Cuello. Salazar es diabético. Su hija, tras la desaparición, ya pensaba lo peor. "El nunca se fue así, sin avisar. Creemos que algo grave tiene que haber sucedido", había dicho. Aparentemente, su predicción se cumplió. Según la Policía, Salazar tenía una pareja en la zona de "La Bombilla", y anoche se intentaba ubicarla. "Sufría mucho por un desengaño amoroso y porque tenía constantes peleas con su ex mujer. Espero que este no haya sido el motivo de su desaparición", expresó la hija. Salazar era viudo, y hace 11 años había vuelto a casarse en segundas nupcias con María Rosa Morales, de quien se había separado hace más de ocho meses. Según los familiares, el remisero estaba muy triste por esa situación.
La familia del remisero desaparecido Claudio Pereyra se constituirá hoy como querellante en la causa, mientras que las esperanzas de hallarlo con vida empiezan a desvanecerse con el paso del tiempo. La Policía inició un rastrillaje en la ruta a Tafí del Valle, de donde es el chofer, ante la posibilidad de que haya sido asesinado y arrojado en la zona.
Por el caso, está detenido Carlos Roberto Conti, de 21 años quien, según dijeron tres testigos, habría sido la persona que los habría llamado desde el celular de Pereyra poco después de que el chofer fue visto por última vez.
Pereyra desapareció el 25 de enero al mediodía, cuando salió en busca de tres pasajeros a los que tenía que llevar desde Tafí del Valle a Famaillá.
Nada más se supo de él hasta el jueves pasado, cuando a la madrugada fue incendiado, en San Juan al 4.600, el Ford Escort que conducía. Conti vive en Yerba Buena, pero tiene una casa en la villa turística. Según se informó, habría regresado de allí justamente el 25 de febrero.
Al declarar ante la fiscal Adriana Reinoso Cuello, Conti habría negado su participación en el hecho, aunque no pudo justificar los dichos de sus tres amigos sobre las llamadas telefónicas desde el celular de Pereyra. De todos modos, los datos serán corroborados por la compañía telefónica. La familia de Pereyra se presentará hoy en la causa con el patrocinio del abogado José Felipe Vignolo.
Los parientes del desaparecido aportarían pruebas respecto de que se habrían cambiado las ruedas y otros detalles del auto, lo que haría pensar en que el móvil del presunto crimen fue el robo.







