06 Marzo 2004 Seguir en 
Un joven de 21 años fue condenado por el asesinato del cadete de una mensajería a quien habría querido robarle la bicicleta.El 24 de julio de 2001, tres delincuentes abordaron a Pablo Daniel Flores, de 20 años, y trataron de quitarle la bicicleta. La víctima no se resistió, pero igual lo mataron. Flores murió dos días después, por la lesión que sufrió en la cabeza.
A juicio llegó acusado solamente Alejandro "Pelao" Gutiérrez, puesto que sus cómplices no fueron identificados. Entre ellos había varios menores, según testigos, inclusive uno de 12 años.
En el debate no hubo testigos presenciales del hecho, y ese fue uno de los principales argumentos de la defensora oficial Teresa Carnival de Davio para pedir la absolución de Gutiérrez. Concretamente, la defensora consideró que no eran válidas como pruebas las actas policiales que daban cuenta de que, según fuentes confidenciales, el homicida sería Gutiérrez. La defensora oficial pidió además que, en el caso de que se lo considere culpable, se le imponga el mínimo de la pena prevista para este caso (diez años de prisión).
Carnival de Davio pidió que se tenga en cuenta que Gutiérrez forma parte de una familia muy humilde, con 11 hermanos que, al igual que él, son analfabetos y desempleados. Por su parte, el fiscal Edmundo Botto pidió que "El Pelao" fuera condenado a 14 años de prisión por "robo agravado seguido de muerte". En su opinión, las pruebas reunidas eran suficientes para considerarlo autor del hecho.
Sin aceptación
Los jueces Ana Lía Castillo de Ayusa, Miguel Iácono y Jorge Duhart finalmente, condenaron al "Pelao" Gutiérrez a ocho años de prisión por tentativa de robo agravado seguido de homicidio. Los magistrados no aceptaron el planteo de la defensora.En la sala de audiencias estaban sólo los familiares del acusado, quienes al escuchar la sentencia empezaron a llorar; una de sus hermanas se arrancó el rosario que llevaba en el cuello y lo tiró al piso.
A juicio llegó acusado solamente Alejandro "Pelao" Gutiérrez, puesto que sus cómplices no fueron identificados. Entre ellos había varios menores, según testigos, inclusive uno de 12 años.
En el debate no hubo testigos presenciales del hecho, y ese fue uno de los principales argumentos de la defensora oficial Teresa Carnival de Davio para pedir la absolución de Gutiérrez. Concretamente, la defensora consideró que no eran válidas como pruebas las actas policiales que daban cuenta de que, según fuentes confidenciales, el homicida sería Gutiérrez. La defensora oficial pidió además que, en el caso de que se lo considere culpable, se le imponga el mínimo de la pena prevista para este caso (diez años de prisión).
Carnival de Davio pidió que se tenga en cuenta que Gutiérrez forma parte de una familia muy humilde, con 11 hermanos que, al igual que él, son analfabetos y desempleados. Por su parte, el fiscal Edmundo Botto pidió que "El Pelao" fuera condenado a 14 años de prisión por "robo agravado seguido de muerte". En su opinión, las pruebas reunidas eran suficientes para considerarlo autor del hecho.
Sin aceptación
Los jueces Ana Lía Castillo de Ayusa, Miguel Iácono y Jorge Duhart finalmente, condenaron al "Pelao" Gutiérrez a ocho años de prisión por tentativa de robo agravado seguido de homicidio. Los magistrados no aceptaron el planteo de la defensora.En la sala de audiencias estaban sólo los familiares del acusado, quienes al escuchar la sentencia empezaron a llorar; una de sus hermanas se arrancó el rosario que llevaba en el cuello y lo tiró al piso.







