“Se trata de trabajar cada vez más”

El maestro coreógrafo Julio López preseleccionó bailarines para que participen del Certamen Nacional de Danza.

MAESTRO Y ALUMNOS. López se comunica con sencillez y claridad infrecuentes en un referente de su talla. LA GACETA / FOTOS DE JOSÉ NUNO. MAESTRO Y ALUMNOS. López se comunica con sencillez y claridad infrecuentes en un referente de su talla. LA GACETA / FOTOS DE JOSÉ NUNO.
12 Abril 2016

Se estiran en el suelo como si no tuvieran articulaciones. Son varias bailarinas y un bailarín que se preparan, en el Estudio Bajo Jardín, para participar en una clase muy especial, porque pueden ser preseleccionados para participar en el Certamen Nacional de Danza Julio Bocca, que otorga importantes becas de estudio en clásico y en contemporáneo.

Alejandra Deza conducirá la clase de ballet clásico en la barra, y más tarde será la de contemporáneo, a cargo de Marcela González Cortés. Pero es el maestro coreógrafo Julio López quien analizará cada movimiento, cada posición y cada gesto. Antes, conversó con LA GACETA.

- ¿Cuál es el nivel que se exige en el certamen?

- El más alto posible. De todas maneras el criterio es priorizar que haya una relación entre las condiciones y la edad (cuanto más joven mejor) porque para entrar en una compañía y evolucionar se necesitan cuatro o cinco años, dependiendo del talento. Es un proceso largo y las condiciones de nuestro país son difíciles. A veces los chicos no tienen esa obsesión que teníamos antaño, cuando trabajábamos en otra cosa para pagarnos las clases.

- Es la cuarta vez que viene a Tucumán en esta misión del Consejo Argentino de la Danza. Pero no sólo selecciona sino que también aconseja.

- Y vengo de tres provincias. Antes, la selección se hacía con videos, pero yo sugerí que era mejor tener contacto con los bailarines. Creo que hay carencias, y a veces el consejo de un profesional es importante. En Buenos Aires hay más competencia pero hay más facilidades. Creo que hay que concientizar a los alumnos, los padres y los maestros porque a aquellos que tienen un pequeño talento hay que acompañarlos con el mejor maestro. Sobre todo porque son adolescentes: hay que tener mucho cuidado. Soy muy cuidadoso en la selección.

- ¿ Cuál es el objetivo del certamen? ¿Hay un cupo?

- Es un estímulo que los obliga a trabajar. Las instancias son varias y la selección final es en Buenos Aires. No hay cupo. En la primera selección salen 30; después 20, cinco y tres.

- ¿En qué consisten las becas?

- Un mes de estudio en Nueva York, en el American Ballet Theatre; un año en el Instituto del Teatro Colón y un año en el Instituto del Teatro San Martín, en Buenos Aires, en los tres casos con todo pago. En otros concursos hay que pagar todo. Otra característica es que es sólo para Argentina (antes venían de afuera y ganaban). Es muy interesante porque hay chicos de 14 años que piden hacer esta evaluación sin concursar y a veces he detectado bailarines que no llegan a la edad (de 15 a 18 años) muy dotados.

- ¿Qué significa esta etapa en su trayectoria?

- Nunca di clase; soy coreógrafo (recontraexigente) pero dar clase es de una responsabilidad tremenda. Si bien cuando pongo obras voy corrigiendo y enseñando, aquí en Argentina y en Sudamérica no se valoriza la profesión del coreógrafo, que es el que hace crecer la disciplina.

- ¿Cómo ve el panorama de la danza en Argentina?

- Difícil, en el sentido de que hay muchísimos estudiantes, pero no estamos en buen nivel en general. No estamos hablando sólo de los Bocca o los Guerra. Desde el punto de vista creativo está todo muy chato. En materia de valores, son argentinas las primeras bailarinas de la Ópera de París, Ludmila Pagliero; Marianela Núñez del Royal Ballet en Londres y Paloma Herrera lo fue del American Ballet Theatre, en Nueva York. En danza se trata de trabajar cada vez más, pero pasa que tampoco hay salida laboral buena. El maestro López concluye: “a los alumnos hay que meterles en la cabeza que a los 15 tienen que estar estudiando a full. Por otro lado, tengo cierto reparo con la participación precoz en concursos internacionales; creo que el bailarín debe llegar a ellos con cierto nivel. Necesita madurez en la danza y emocional, acompañamiento, y aceptar consejos de lo que le conviene”.

Fueron elegidos tres alumnos

La Fundación Bajo Jardín agradeció y felicitó a todos los participantes -maestros y alumnos- de la prueba llevada a cabo el sábado, e informó que resultaron preseleccionados los estudiantes Valentina Víscido, Lourdes Carrasco y Salvador Arbeloa en técnica clásica, y en técnica contemporánea, también Valentina Víscido.

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