El alcoholismo entre la juventud es un fenómeno cultural creciente que está teniendo graves consecuencias en nuestra sociedad. En Tucumán el consumo suele iniciarse alrededor de los 13 años, pero no hay que olvidar que esa es la media; algunos empiezan, pues, mucho antes. Y hay también otros datos inquietantes: por una parte, en las guardias hospitalarias ingresa cada vez un mayor número de jóvenes alcoholizados; por otra, la entidad Alcohólicos Anónimos hizo saber que, mientras años atrás sólo se presentaban pedidos de ayuda de personas mayores de 40 años, en la actualidad un tercio de esas peticiones corresponden a jóvenes. Además, el número de chicas que ingiere alcohol es superior al de los chicos; en cambio, estos beben más cantidad. El 71% de los jóvenes entre 14 y 18 años lo ha probado; 6 de cada 10 se han emborrachado alguna vez y 1 de cada 3 lo han hecho en los últimos 30 días. Tucumán tiene, también uno de los niveles más altos de consumo de alcohol: más del 60% de los estudiantes de nivel medio se embriaga y ocho de cada 10 mezclan las bebidas con energizantes. Los datos surgen de la última encuesta hecha por la Sedronar (Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico) entre estudiantes secundarios.
Semejantes guarismos deberían hacernos reflexionar, una vez más, sobre la falta de programas y acciones que permitan bajar esos números. Está demostrado que el alcohol produce graves efectos físicos, psíquicos y sociales. Recordemos, además, que es ilegal consumirlo antes de los 18 años. Sin embargo, todo el mundo sabe que si un joven menor de edad desea beber alcohol, consigue hacerlo por mucho que esté prohibido su consumo. De hecho, los jóvenes se reúnen en la calle y obtienen sin dificultad bebidas alcohólicas. La venta de alcohol a menores en quioscos y drugstores sigue siendo el mayor dolor de cabeza para el Instituto Provincial de Lucha contra el Alcoholismo (IPLA). Según las autoridades de este organismo, más del 90% de los boliches cumple con la prohibición de expenderles estas bebidas a los chicos, pero no pasa lo mismo con los drugstores. Sólo la mitad cumple. Por eso, creemos, sería necesario, en primer lugar, ofrecer a los jóvenes información sobre los efectos de la ingesta de alcohol; y, en segundo lugar, sancionar adecuadamente las conductas inciviles. Otro problema a resolver, según los expertos en adicciones, es que hoy el alcohol está integrado a la diversión y no existe ningún cuestionamiento al respecto. Los adolescentes, dentro de su grupo de pares son presionados para consumir. Es su forma de integrarse y relacionarse. Tal como lo explicó crudamente el toxicólogo Alfredo Córdoba en una nota que publicamos días atrás: “Hoy los chicos toman con un objetivo: volarse la cabeza. Se bebe mucha cantidad de alcohol y usan bebidas de alta graduación alcohólica. A veces, las mezclan con otras drogas. Los casos de intoxicación alcohólica son más severos y se producen a edades más tempranas”. Por esa razón, para combatir esa tendencia precoz al alcoholismo se requiere la acción consecuente de quienes velan por la salud juvenil. Como es lógico, esto requiere diálogo, control y continuidad y empieza por la familia, a la que se agrega la acción de las autoridades, los programas de organizaciones sociales y la participación responsable del comercio. Tampoco están ajenas las empresas productoras de bebidas alcohólicas, que muchas veces incitan al consumo a través de elaboradas publicidades, sin advertir de las nefastas consecuencias que tiene el beber en exceso. Del ejemplo de toda la sociedad civil es de donde los jóvenes podrán aprender mejor a vivir con una mayor calidad de vida.
Semejantes guarismos deberían hacernos reflexionar, una vez más, sobre la falta de programas y acciones que permitan bajar esos números. Está demostrado que el alcohol produce graves efectos físicos, psíquicos y sociales. Recordemos, además, que es ilegal consumirlo antes de los 18 años. Sin embargo, todo el mundo sabe que si un joven menor de edad desea beber alcohol, consigue hacerlo por mucho que esté prohibido su consumo. De hecho, los jóvenes se reúnen en la calle y obtienen sin dificultad bebidas alcohólicas. La venta de alcohol a menores en quioscos y drugstores sigue siendo el mayor dolor de cabeza para el Instituto Provincial de Lucha contra el Alcoholismo (IPLA). Según las autoridades de este organismo, más del 90% de los boliches cumple con la prohibición de expenderles estas bebidas a los chicos, pero no pasa lo mismo con los drugstores. Sólo la mitad cumple. Por eso, creemos, sería necesario, en primer lugar, ofrecer a los jóvenes información sobre los efectos de la ingesta de alcohol; y, en segundo lugar, sancionar adecuadamente las conductas inciviles. Otro problema a resolver, según los expertos en adicciones, es que hoy el alcohol está integrado a la diversión y no existe ningún cuestionamiento al respecto. Los adolescentes, dentro de su grupo de pares son presionados para consumir. Es su forma de integrarse y relacionarse. Tal como lo explicó crudamente el toxicólogo Alfredo Córdoba en una nota que publicamos días atrás: “Hoy los chicos toman con un objetivo: volarse la cabeza. Se bebe mucha cantidad de alcohol y usan bebidas de alta graduación alcohólica. A veces, las mezclan con otras drogas. Los casos de intoxicación alcohólica son más severos y se producen a edades más tempranas”. Por esa razón, para combatir esa tendencia precoz al alcoholismo se requiere la acción consecuente de quienes velan por la salud juvenil. Como es lógico, esto requiere diálogo, control y continuidad y empieza por la familia, a la que se agrega la acción de las autoridades, los programas de organizaciones sociales y la participación responsable del comercio. Tampoco están ajenas las empresas productoras de bebidas alcohólicas, que muchas veces incitan al consumo a través de elaboradas publicidades, sin advertir de las nefastas consecuencias que tiene el beber en exceso. Del ejemplo de toda la sociedad civil es de donde los jóvenes podrán aprender mejor a vivir con una mayor calidad de vida.





