EN CÓRDOBA. La ceremonia de beatificación del cura Brochero, en 2013, en el pueblo que lleva su nombre. DYN

El papa Francisco confirmó ayer que el sacerdote argentino José Gabriel Brochero será canonizado en el Vaticano el 16 de octubre, en el marco del Jubileo Extraordinario de la Misericordia. Será en el primer santo nacido y muerto en nuestro país.
Junto con el cura Brochero también será ungido santo el niño mexicano José Sánchez del Río, que se convirtió en mártir a los 14 años, cuando participaba en la Guerra Cristera en su país, que enfrentó a católicos alzados en armas y tropas gubernamentales por restricciones a la libertad religiosa. “Será una fiesta de América Latina, con un argentino y un mexicano canonizados por el papa Francisco”, se entusiasmó el obispo de Cruz del Eje, Santiago Olivero.
Se confirmó, también que la Madre Teresa de Calcuta será canonizada el 4 de septiembre.
El cura
El sacerdote argentino nacido el 16 de marzo de 1840 y fallecido el 26 de enero de 1914, fue beatificado en septiembre de 2013. Había sido declarado “venerable” por Juan Pablo II en 2004. El inicio de su causa había sido autorizado ya en 1967.
El primer milagro certificado de Brochero fue el de Nicolás Flores, que revirtió un cuadro inicial de posible “vida vegetativa” tras un accidente.
Luego, en septiembre del año pasado, una junta de siete médicos determinó que “no hay explicación científica” en el caso de la niña de San Juan, Camila Brusotti, recuperada de múltiples heridas que derivaron en un infarto masivo en el hemisferio cerebral derecho. Así se determinó su “segundo milagro”.
El primer santo oficializado por el Vaticano y nacido en Argentina es San Héctor Valdivielso Sáez, también conocido como San Benito de Jesús (1910-1934), que a los cuatro años fue llevado por sus padres a España donde fue ejecutado durante la Revolución de Asturias, previa a la Guerra Civil Española.
Según detalla Télam, fue beatificado el 29 de abril de 1990 por el papa Juan Pablo II; y canonizado el 21 de noviembre de 1999 por el mismo pontífice.
La madre
La madre Teresa de Calcuta representa para muchos el máximo exponente del buen samaritano, luego de que con su orden de las Misioneras de la Caridad cuidara de forma incansable de los más pobres, los marginados y los enfermos terminales de Calcuta, recuerda DPA.
Cuando la monja falleció, en 1997, ya era adorada como si de una santa se tratase. A finales del año pasado, el papa Francisco aprobó una decisión que le atribuía un segundo milagro, por lo que, tan solo seis años después de su beatificación, será canonizada. Se trata de uno de los proceso más rápidos de los tiempos modernos.
“De pequeña estatura y una fe de piedra, a la madre Teresa de Calcuta se le encomendó la misión de proclamar el amor de dios por la humanidad, especialmente por los más pobres”, escribió el Vaticano sobre ella.
Nació como Agnes Gonxha Bojaxhiu el 26 de agosto de 1910 en Skopje, la actual Macedonia. Sus padres eran de origen albanés. Con 18 años entró en la orden irlandesa de las Hermanas de Loreto, desde donde partió como novicia a la India. Adoptó el nombre de madre Teresa y fundó las “Misioneras de la Caridad” en 1950.
Alegría en el Episcopado







