DESAZÓN. Albano Becica quería seguir radicado en Tucumán por motivos personales, pero no podrá cumplir ese objetivo. la gaceta / foto de inés quinteros orio (archivo)
27 Diciembre 2015 Seguir en 

Con el correr de los días, el tema de los refuerzos parece complicarse cada vez más en San Martín. Las gestiones que un día parecen estar cerradas, al día siguiente se escurren como agua entre los dedos. Eso pasó con la anunciada vuelta de Albano Becica a La Ciudadela. A pesar de que Sebastián Pena había mostrado interés en que el “Cabezón” sea el enganche para la próxima temporada, los dirigentes no lograron acordar el tema económico con Rubén Gramajo, representante del volante cordobés.
Gramajo, que se encontraba en “La Docta”, confirmó que mañana viajará a Buenos Aires para formalizar la vinculación de Becica a Tristán Suárez. “Sólo falta que se firmen los papeles, incluso ya hablé con el técnico Pedro Damián Monzón, quien fue el principal impulsor para que Albano llegue a ese club. El jugador se había entusiasmado con la posibilidad de volver a San Martín, pero al final no se pudo concretar ese anhelo”, señaló el representante.
Gramajo confesó que, en lo personal, hizo todo lo posible para darle el gusto al futbolista. “En las primeras conversaciones me quedó la impresión de que las tratativas podían llegar a un buen puerto porque las diferencias que existían no eran muchas. La última vez que me llamaron fue la semana pasada y quedaron en volver a hablarme para darle un corte definitivo al tema. Pero lo cierto es que no me llamaron más”, indicó.
Una fuente cercana a la entidad de La Ciudadela confió que a Becica se le había realizado un ofrecimiento formal que, en un primer momento, no satisfizo a Gramajo. Luego apareció un hincha “santo” que se comprometió a aportar un dinero mensual para elevar la oferta. Cuando todo parecía indicar que el arreglo contractual se había concretado, al día siguiente se volvió a foja cero porque las partes no lograron cerrar el tema económico.
Esta situación cambió los planes del futbolista, que se encuentra de vacaciones en Brasil, y le dio el visto bueno a Gramajo para sellar el acuerdo con los dirigentes de Tristán Suárez. Y así, la posibilidad de ver nuevamente a Becica con la camiseta “albirroja” se esfumó.
Gramajo, que se encontraba en “La Docta”, confirmó que mañana viajará a Buenos Aires para formalizar la vinculación de Becica a Tristán Suárez. “Sólo falta que se firmen los papeles, incluso ya hablé con el técnico Pedro Damián Monzón, quien fue el principal impulsor para que Albano llegue a ese club. El jugador se había entusiasmado con la posibilidad de volver a San Martín, pero al final no se pudo concretar ese anhelo”, señaló el representante.
Gramajo confesó que, en lo personal, hizo todo lo posible para darle el gusto al futbolista. “En las primeras conversaciones me quedó la impresión de que las tratativas podían llegar a un buen puerto porque las diferencias que existían no eran muchas. La última vez que me llamaron fue la semana pasada y quedaron en volver a hablarme para darle un corte definitivo al tema. Pero lo cierto es que no me llamaron más”, indicó.
Una fuente cercana a la entidad de La Ciudadela confió que a Becica se le había realizado un ofrecimiento formal que, en un primer momento, no satisfizo a Gramajo. Luego apareció un hincha “santo” que se comprometió a aportar un dinero mensual para elevar la oferta. Cuando todo parecía indicar que el arreglo contractual se había concretado, al día siguiente se volvió a foja cero porque las partes no lograron cerrar el tema económico.
Esta situación cambió los planes del futbolista, que se encuentra de vacaciones en Brasil, y le dio el visto bueno a Gramajo para sellar el acuerdo con los dirigentes de Tristán Suárez. Y así, la posibilidad de ver nuevamente a Becica con la camiseta “albirroja” se esfumó.







