El Negrito, la mítica cumbre es un imán irresistible para los amantes de la montaña

Su cima se encuentra a 4.660 metros sobre el nivel del mar y es casi el techo de Tucumán.

GENTILEZA RUMBO NORTE GENTILEZA RUMBO NORTE
Tucumán atesora entre sus cerros más elevados a la cumbre de El Negrito, en cercanías de Tafí del Valle. A 4.660 metros sobre el nivel del mar (MSNM), en el medio de las Cumbres Calchaquíes, al oeste de la provincia, es el destino final de los amantes del trekking o el punto de partida de quienes se inician en el montañismo de alta exigencia y entrenan allí para grandes desafíos.

La senda arranca en El Infiernillo, el punto más elevado de la ruta provincial 307, a 3.000 MSNM, en un precaria casa, en donde se pueden dejar los vehículos. El "camino de las 4 x 4" es la vía más utilizada. Su denominación engaña porque aún tratándose de un camino marcado presenta algunas dificultades extras, como zonas de piedras sueltas, que se suman a los tramos de marcada pendiente, por lo que es necesario asistirse con bastones 

"Los ranchos quedaron atrás
las nubes muy cerca ya están
a ver si se apuna el dolor
subo, subo..." (Fragmento de la vidala tucumana "Subo" del "Chivo" Valladares y Manuel Castilla).

Estas palabras describen con exactitud el ascenso. Todo subida y concentración, ensimismamiento. La montaña y uno; acompañados por el sol, el viento y una vista maravillosa, casi inexplicable. 

A la hora de partir se acarician las nubes y enseguida aparece los primeros síntomas del apunamiento del que hay que cuidarse. Para algunos se vuelve insoportable, mientras otros lo toleran y pueden avanzar sin contratiempos. "Lo ideal es hacer la travesía en dos días pero también se puede en una jornada, con mucho esfuerzo. Si alguien se apuna lo ideal es no exigirlo y acompañarlo a bajar, casi el único remedio efectivo, sin tener que recurrir a medicamentos", explica a LA GACETA el guía Martín Merino.


Es común que los caminantes se encuentren con llamas. Curiosas, desde lejos observan con atención los pasos cortos de los esforzados aventureros. Otros miran desde las alturas, como los jotes de cabeza negra y los teros. Escondidas, disimuladas entre los pastizales, las lagartijas escapan en cuanto sienten los pasos de los caminantes. Inseparables, el viento y el sol obligan a usar gorras, guantes y cremas para que no se lastime la piel de la cara. Los anteojos con buen filtro UV son imprescindibles, además de ropa adecuada y liviana, sobre todo.

Los curiosos preguntan a esa altura qué son esas curiosas formas, como musgos, color verde esmeralda que se aferran a las piedras, a ambos lados de la senda. Es la yareta, que crece sólo a más de 3.000 MSNM que colonizó las alturas y es capaz de resistir la cruedad del clima. Algunos la llaman "la leña de las alturas" porque debido a su resina -que evita que se evapore la humedad que acumula de la niebla- se puede encender un buen fuego, al secarse. 

Aunque algunos no lo sepan, el cordón montañoso en el que se encuentra El Negrito forma parte del Parque Provincial Cumbres Calchaquíes, de 40.000 hectáreas, que está formado íntegramente por propiedades privadas, por lo que sus dueños están obligados a conservar su flora y fauna. Es difícil ver a chinchillones y pumas, pero están allí. Los que sí se dejan ver son las guanacos que en manadas, cada vez más reducidas, recorren la zona. Sin embargo, los reyes son los cóndores. En cámara lenta, planeando, suspendidos por el viento, surcan el cielo en busca de alguna presa.

Reparadoras "alfombras" verdes
Luego de cuatro horas de inacabable subida ya escasea el agua pero la montaña regala vertientes que dieron vida a alfombras verdes conocidas como "vegas". Con agua cristalina, estos oásis son ideales para detener la marcha y recuperar energías. Nunca debe descuidarse la alimentación durante la caminata, con frutas secas, pero la parada para almorzar es indispensable. Siempre liviana, debe estar acompañada con alimentos de rápida digestión que ayuden a recuperar las sales perdidas, como fiambres o un preparado de arroz o fideos con atún. 

Una escena habitual en la zona es la presencia de enduristas. Su paso genera un impacto ambiental de múltiples aristas. La contaminación acústica y el deterioro del suelo son las consecuencias más inmediatas que generan perjuicios en la flora y en la fauna. La ausencia de una política provincial específica para ordenar esta actividad recreativa -en menor escala, de rescate y asistencia- ha dado vía libre a un accionar alejado de la necesaria conservación.

"Como amante del trekking, tuve la posibilidad de recorrer parques de países europeos. Son tan hermosos como los nuestros pero ahí existe una clara política de control porque es un capital intangible para la sociedad. Es necesario que se haga algo urgente; debería formar parte de las políticas del gobierno provincial", reflexionó José Luis Tissone, ex guardaparque y licenciado en turismo que recorre a menudo la alta montaña.   

"Es una lástima que en medio de tanta belleza y silencio, los caminantes nos encontremos con quienes practican el endurismo en lugares que no son apropiados y que deberían estar protegidos. Es molesto pero creo que la más perjudicada es la fauna de la zona. Por ejemplo, antes solíamos ver a manadas con cientos de guanacos que ahora escapan de los lugares en donde hay presencia humana", comenta Daniel Ramírez, un experimentado andinista.

Cumbre, a la vista 
Tras cinco horas y a lo lejos, aparece la cumbre de El Negrito. Las antenas en su cima marcan el destino. Allí se han instalado equipos de telefonía celular, de radio -para la intercomunicación de organismos que dependen del Estado provincial- y de televisión. También hay una casilla que alguna vez fue una estación meteorológica que hoy es utilizada como refugio y existen paneles solares.

Aunque el destino pareciera estar al alcance de la mano, nada más lejano. Aquí ya se camina a más de 4.000 MSNM, las vertientes están congeladas, el viento es un compañero inseparable y la senda es casi pura piedra. Conviene, por lo tanto, controlar la ansiedad y avanzar con tranquilidad, midiendo cada paso. 

Al mediodía, cuando el sol está en su cénit, se llega al pie del último y empinado tramo para llegar a la cima. Son los últimos 20 minutos más emotivos puesto que este cerro es casi el techo de Tucumán. Las piernas ya sienten los 12 kilómetros de caminata en permanente subida pero la alegría siempre puede más. El punto más elevado de la senda tiene una particularidad. Desde allí se puede ver hacia el llano tucumano y hacia el Valle del Yocavil o de Santa María, hacia el oeste, en Catamarca. Y con nitidez el río homónimo, casi siempre sin nubes.  


Llegar a la cima del mítico El Negrito supone un gozo inexplicable porque arriba sólo hay un diáfano cielo celeste profundo. El viento es distinto o así se siente. El aire sabe a plenitud, hincha el pecho y dan ganas de abrir los brazos y agradecer. Pero no hay mucho tiempo para relajarse. Dentro de una casilla se encuentra el libro de visitantes que conviene firmar para dejar el testimonio de haber llegado. Y a bajar.

Se debe tener un particular cuidado al descender. Hay que cuidar en dónde se pisa, siempre. La ayuda de los bastones es importante. Con estos simples consejos, los tobillos y las rodillas lo agradecerán al final de la jornada que será, sin duda, inolvidable.

Datos del ascenso 
Dificultad: alta
Duración de la expedición con exigencia: un día. Alrededor de 14 horas, ida y vuelta. 
Duración de la expedición a ritmo de aclimatación: dos días.
Clima: máxima 25º con una mínima de -10º (en invierno) 
Desniveles: 3.000 MSNM la partida a 4.660 MSNM en la cima
Kilómetros: 24, ida y vuelta

Aves típicas 
- Cóndor
- Jote cabeza negra
- Carpintero andino
- Gallaretas
- Bandurrita andina
- Teros
- Guayatas

Fauna:
- Llama 
- Guanacos
- Chinchillones (en áreas rocosas)
- Zorros
- Gatos andinos

Indumentaria y equipo escencial
- Cabeza: gorra o sombrero
- Anteoos de sol indispensables con proteccion UV de buena calidad
- Cuello polar o de otro tipo para cubrir del viento y del sol
- Torso: camiseta térmica, buzo micropolar, rompevientos y campera de abrigo que no sea pesada y compactable
- Piernas: calza larga y arriba un pantalón de trekking desmontable
- Pies: medias liner (primera piel), media sintéetica de trekking (ideal con puntera) 
- Zapatillas de trekking pero ideal botas para proteger el tobillo 
- Manos: guantes primera piel y polar para arriba 
- Bastones: ideal que sean dos 
- Mochila: de 30 litros está bien para una jornada

Alimentación para un día 
- Marcha con caramelos de miel, frutas secas (pazas, almendras y nueces) aportan energía sin sobrecarga
- Almuerzo: lata de atún en agua, galletas o arroz con atún o los infaltables sanguches de jamón crudo y queso
- Dos días: fídeos y arroz
- Hidratación: agua es lo principal. Auxilio con sobres de sales de hidratación.

Tamaño texto
Comentarios