El caricaturista Liniers triunfa en Estados Unidos

El argentino Ricardo Siri a acaparado la atención de los norteamericanos.

SATISFECHO. Liniers logró conquistar al público estadounidense. Benjamin Norman para The New York Times SATISFECHO. Liniers logró conquistar al público estadounidense. Benjamin Norman para The New York Times
14 Noviembre 2015
Jonathan Wolfe / The New York Times

El caricaturista argentino Ricardo Siri, mejor conocido por su segundo nombre, Liniers, estaba, recientemente, repasando parte de su trabajo, que era proyectado en una pantalla para un pequeño pero extasiado público en la Sociedad de Ilustradores de Nueva York. Cuando llegó a una tira cómica que empieza en blanco y negro pero estalla en color después de que un hombre recibe un beso de una mujer que pasaba junto a él, la multitud estalló en suspiros. “Muchas de mis tiras hacen que las mujeres, principalmente, reaccionen con un ‘ahhh’. Ese es mi superpoder”, dijo.

En los últimos años, Liniers, muy conocido entre los caricaturistas en Latinoamérica, ha estado atrayendo a fanáticos en Estados Unidos; una rareza para un caricaturista extranjero. Ha dibujado tres portadas para “The New Yorker” desde el año pasado -la más reciente es una parodia de los hipsters, que muestra a una joven que usa la barba de su pareja como bufanda- y le han publicado dos libros en Estados Unidos durante el último mes: “Written and drawn by Henrietta” (Toon Books), un libro para niños lanzado en inglés y español; y “Macanudo #3” (Enchanted Lion), una recopilación de su tira cómica “Macanudo”, que publicó durante 13 años en el diario La Nación.)

“Cuando empecé la tira todo era horrible”, comentó Liniers, de 41 años, en una entrevista reciente en la oficina de su casa editorial en SoHo al inicio de una gira de presentación de su libro en la costa este de EEUU. “Las torres se cayeron aquí, y en Argentina hubo una enorme caída económica en picada y tuvimos cinco presidentes en una semana. Así que quise crear algo optimista como un acto de resistencia, como una revolución positiva”, explicó.

En “Macanudo”, las líneas argumentales regularmente no pasan de la frase final, si es que existe, y los personajes y el tipo de humor pueden cambiar diariamente. Pingüinos, gnomos y una aceituna llamada Oliverio son solo un puñado de las criaturas que salen y entran en la tira.

“Me gusta sorprender. Cuando los lectores abren el periódico, no quiero que sepan qué les espera”, agregó.

Gráficamente, el estilo de la tira fue influenciado por “Maus” de Art Spiegelman y “Life in hell” de Matt Groening. (El propio Liniers aparece en “Macanudo” como un conejo blanco.) El humor de la tira, según el caricaturista, fue influenciado por “The Far Side”, “Calvin and Hobbes” y los cómics argentinos.

Liniers surgió de la vibrante tradición de la caricatura en Argentina, donde el arte de los cómics tuvo su auge en las revistas de humor después de la Segunda Guerra Mundial y sigue siendo popular actualmente. Tal vez la más famosa fuera de la Argentina es “Mafalda”, de Joaquín Salvador Lavado, más conocido como Quino. A pesar de que hace 40 años que ya no se dibuja, “Mafalda todavía puede encontrarse en librerías de toda Latinoamérica y de Europa.

Humor alocado

Aunque popular, “Macanudo” es un poco inusual; su humor alocado y su intención pueden ser elusivos. “Al principio, los periódicos no la querían”, confesó Angie Erhart del Campo, esposa de Liniers y cofundadora de La Editorial Común, que publica sus libros y los de otros artistas gráficos. “No es una tira cómica como ‘Peanuts’ o ‘Calvin and Hobbes’ que tiene personajes habituales. Muchas personas mayores aún no lo comprenden. Los amigos de los padres de Ricardo se me acercan y dicen: ‘Sé que él es famoso, pero aún no lo entiendo’”.

Liniers creció en Buenos Aires. Asistió a una escuela bilingüe por decisión de su padre, abogado y anglófilo. En su juventud, el caricaturista viajó a EEUU, y siempre estuvo en contacto con la literatura y los cómics de ese país. De hecho, los leía en inglés.

Los cómics argentinos tienden a ofrecer un comentario social mordaz o golpes al sistema político. Juan Sasturain, escritor y copresentador del programa de televisión “Plop!: caete de risa” (canal Encuentro), comentó que los cómics habían sido una distracción. Pero desde los años 70, la página de cómics de los diarios “ha hablado sobre las mismas cosas que la primera plana”.

Y, sin embargo, “Macanudo” también revierte esta tendencia.

Sasturain, quien ha colaborado en un libro con Liniers, dijo que el caricaturista “ha ido mucho más allá de la tradición argentina. Ha adoptado una cultura gráfica y le gusta la cultura contemporánea, y ha creado todo un mundo donde ni siquiera existen la política o los puntos sociológicos estrictos”.

Françoise Mouly, editora de arte en The New Yorker y fundadora de Toon Books, se topó por primera vez con la obra de Liniers en París hace unos seis años. Mouly contó que en ese momento pensó que los libros infantiles serían una extensión natural de su estilo frecuentemente íntimo, y le encargó dos a Liniers para Toon Books: “The big wet balloon” (2013) y ahora “Written and drawn by Henrietta”.

En cuanto a “Macanudo”, Mouly considera que era un golpe para un caricaturista extranjero ser publicado en Estados Unidos, donde casi nunca llega nada, porque ya hay disponible mucho arte en formato de cómics.

Cumpliendo un sueño

Liniers lo entiende; después de más de una década de caricaturas, finalmente está publicando libros en Estados Unidos, cumpliendo su sueño de trabajar junto a los caricaturistas norteamericanos a los que adora.

“La tira cómica diaria es 100 por ciento un invento estadounidense”, dijo. “El formato es como el jazz”, agregó.
 
Su obra, sin embargo, surge de y se ve influenciada por la cultura latinoamericana. Por eso atrae al público norteamericano con la imagen familiar de una tira cómica diaria pero ofreciendo una experiencia inesperada: un vistazo a Buenos Aires, a su enormidad, a su extravagancia y a su caos.

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