Cinco tucumanos participaron de los "602K", el ultratriatlón más extremo del país

Los triatletas llevaron al extremo su resistencia en Villa General Belgrano para soportar en tres días 10 kilómetros de nado, 500 de bicicleta y 92 de pedestrismo.

SONRISA EXTREMA. Sirimaldi y Zelaya lograron el segundo y tercer puesto con tiempos acumulados de 30h24m y de 32h13m, respectivamente. SONRISA EXTREMA. Sirimaldi y Zelaya lograron el segundo y tercer puesto con tiempos acumulados de 30h24m y de 32h13m, respectivamente.
04 Mayo 2015

Hicieron de su voluntad el músculo más fuerte de su cuerpo y empujaron sus límites hasta el extremo. Hasta donde conviven los miedos, los demonios y los fantasmas; donde la mente es el gran rival a vencer; donde el espíritu mueve a las piernas cuando ya no dan más; donde rendirse no es una opción; y donde lo imposible se hace realidad.

Cinco tucumanos participaron de la segunda edición del ultratriatlón 602K de Villa General Belgrano, una prueba extrema de autosuficiencia de tres días (del 13 al 15 de marzo) que comprende: 10 kilómetros de natación en aguas abiertas; 500 de bicicleta; y 92 de pedestrismo. Y, como si el desafío no fuese demasiado, se exige a los competidores culminar cada etapa en menos de 14 horas.

"Se empieza compitiendo con el cuerpo y se termina corriendo con el alma y la cabeza", sintetiza Juan José Sirimaldi, quien finalizó segundo en la general con 30h24m. "Sabía que iba a andar bien, pero se ha dado mejor de lo que esperaba. Fue una carrera espectacular. Muchos te dicen: 'vos estas loco', pero es una locura sana", se excusa el empleado público, de 37 años, que desde 2010 se aventuró en el mundo del triatlón.



"Cabeza de hierro"

La prueba no es para improvisados. Sólo 19 atletas participaron este año, de los cuales ocho se inscribieron para el medio ultratriatlón (301K). Al ser tan pocos y las jornadas tan largas (arrancan a las 7 y finalizan a las 21) se crean lazos muy fuertes de convivencia. De allí que la frase ritual de la carrera sea: "llegamos como desconocidos, competiremos como amigos, y nos iremos como hermanos".

Daniel Zelaya, de 38 años, se quedó con el tercer puesto en los 602K, con 32h13m. Consiguió el récord de la competencia en pedestrismo con 8h57m y, además, se dio el gusto de cruzar la meta con su hija, de ocho meses, en brazos. "Hay que tener una cabeza de hierro. Son 12 horas compitiendo y después las ocho ya no te funciona. Sabía que iba a ser una carrera extrema y exigente. Participé para ver hasta dónde podía llegar. No la veía tan inalcanzable. Podés tener un buen físico, pero si no tenes una buena cabeza, no va. Mi hija estaba en la meta y era lo que me llevaba adelante", confesó el doctor, que participa de triatlones desde hace 20 años.

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Sobra motivación

Una fractura en el pie y una infección odontológica no le permitió al triatleta Sergio Centeno entrenar plenamente para la carrera pedestre. Sin embargo, el concepcionence de 44 años no estaba dispuesto a desertar antes de intentarlo. Debía cumplir una promesa que realizó por un accidente que sufrió su nieto. "Más allá de que a uno le gusta todo esto, prometí que todo el esfuerzo lo haría para que él se cure. Fui con una motivación muy grande. Jamás se me cruzó por la cabeza abandonar. Más allá de todo, me sentí muy bien físicamente. La base está en los años de competencia que uno tiene", relató el profesor de educación física, que finalizó octavo con 38h14m.



En 2014, el médico cirujano Jorge Rodríguez completó el ultratriatlón. Pero en febrero de este año, mientras entrenaba, fue asaltado y apuñalado en Concepción. Sufrió la fractura de una costilla y estuvo un mes con reposo. A pesar de ello, viajó y terminó la primera jornada con éxito (10 kilómetros de natación y 200 de bicicleta), pero una falla mecánica en su bici lo marginó de la competencia el segundo día.

El concepcionence de 44 años confesó que posee una dura enfermedad y que eso lo motiva de sobremanera para asistir a pruebas tan duras, por lo que ya está pensando en la revancha. "Completar una carrera así da satisfacción. Yo tengo una enfermedad crónica. Tengo que disfrutar mientras puedo. El cuerpo no sé hasta cuándo me dará", dijo.

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“El límite te lo ponés vos”

El único tucumano en participar en la distancia de los 301K fue Sebastián Maldonado, quien concluyó segundo con un tiempo de 16h08m. "Es una carrera súper movilizadora. La hazaña esta buena, pero la experiencia en lo emocional es lo que más enriquece", reveló el instructor y estudiante de Educación Física.



Maldonado, de 34 años, viajó a Córdoba acompañado de su mujer y su hijo, de dos años. Y al finalizar la carrera los abrazó y no logró contener las lágrimas. "Quiero enseñarle a mi hijo que nada es imposible. Que sea un soñador, que las cosas imposibles se pueden lograr. Soy un convenido de que los límites que nos ponemos en la vida son de la cabeza y están mucho más lejos de lo que imaginamos. Cuando me doy cuenta de que se puede lograr, voy corriendo mi límite físico y mental. Y a eso lo utilizo como herramienta para mi vida personal", manifestó.

UNO X UNO

JUAN JOSÉ SIRIMALDI – 37 años
Es empleado público, tiene cuatro hijos y vive en el Barrio Perón. Corre triatlones desde 2010 y su fuerte es la bicicleta. Completó 6 competencias Ironman y más de una decena de medias ultraman, entre otros logros. Afirma que el apoyo de la familia es fundamental.

DANIEL ZELAYA – 38 años

Es médico clínico y legal. Es triatleta desde los 18 años y oriundo de Concepción. Completó dos Ironman y este año ganó el Marathon Cruce de los Andes Extreme 506K con el equipo "Tucumán Team". Considera que hay un gran nivel de triatletas en el NOA.

SERGIO CENTENO – 44 años
Profesor de educación física y oriundo de Concepción. Tiene cinco hijos y un nieto. Realiza triatlones desde los 18 años. Completó tres Ironman. Entrena a un grupo de jóvenes atletas. Asegura que la mente manda todo y que eso se fortalece con el entrenamiento.

JORGE RODRÍGUEZ – 44 años
Médico cirujano y profesor de Educación Física. Se inició en carreras de aventura en 2004 y desde 2010 es triatleta. Sólo el año pasado participó de dos ultraman y completó dos competencias Ironman en una semana. Motivó a otros triatletas a participar en Córdoba.

SEBASTIÁN MALDONADO – 34 años
Instructor de un gimnasio y estudiante de Educación Física. Está casado y tiene un hijo. Completó su primer triatlón en 2010 y concluyó una prueba Ironman en 2012. Considera que en los entrenamientos se dan los éxitos. Anunció que quiere correr los 602K.

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