
BUENOS AIRES.- El ministro de Economía, Axel Kicillof, salió al cruce de funcionarios del propio oficialismo que habían advertido por el escaso nivel de las reservas internacionales y sostuvo que si estas “son muchas o pocas es una cuestión relativa”.
Kicillof aseguró que “el mercado no desconfía de la capacidad de pago y del nivel de reservas de la Argentina” y atribuyó a operaciones mediáticas las informaciones sobre que las reservas son insuficientes. Sus declaraciones tuvieron lugar tras las expresiones del presidente del Banco Central, Alejandro Vanoli, y de la ministra de Economía bonaerense, Silvina Batakis, quienes señalaron que había escasez de reservas como para levantar el cepo cambiario.
El miércoles, Vanoli había admitido que se necesitaba un nivel de reservas “muy superior al actual” para quitar las regulaciones cambiarias, y aseguró que es “una mentira” la promesa de Mauricio Macri de eliminar el cepo a partir del 10 de diciembre si es elegido presidente. “Cumplir esa promesa implicaría tener una cantidad de divisas para afrontar toda la demanda, que surgiría si se liberan todos los controles, todas las importaciones. Eso implicaría tener una cantidad de reservas muy superior a las que se tiene hoy”, explicó. Las restricciones al mercado de cambios comenzaron en octubre de 2011, tras las elecciones generales en las que la presidenta Cristina Fernández fue reelecta.
Por otra parte, Kicillof aseguró que en octubre se pagará el Boden 2015 y que luego de eso las reservas no serán inferiores a las del cierre del año pasado, cuando rondaron los 31.000 millones de dólares. “Estas son operaciones mediáticas. Todos los días suenan alarmas de incendios que después no se producen y provienen de una usina que lo que quiere es que la Argentina se vuelva a endeudar como en los 90”, expresó a las radios Blue y La Red. “Estamos en época electoral y muchos piensan que si perturban la economía van a sacar más votos”, se quejó. En ese sentido, recordó “los pronósticos sobre el nivel de reservas que hacían los consultores privados el año pasado” y afirmó que “son para hacerse un picnic” por lo desacertados que estuvieron. “Hoy tenemos casi 34.000 millones de reservas y el año pasado cerramos con 31.000 millones”, precisó.
Consultado si con el pago del Boden 2015 en octubre caerían las reservas, comentó que de los “más de 6.000 millones de dólares (que se deben abonar por ese título), buena parte corresponde a tenedores que están en la Argentina y (esos dólares) se van a quedar en la Argentina, lo que no significa una pérdida de reservas”.

“Están haciendo ruido y siempre les sale mal, porque el mercado no desconfía de la capacidad de pago ni del nivel de reservas de la Argentina. Eso quedó demostrado en diciembre del año pasado cuando propusimos pagar por adelantado el Boden 2015 y sólo se presentaron 100 millones de dólares” en títulos de tenedores que aceptaron ese canje. “Aún si la mitad del bono se lo llevan al exterior (es decir alrededor de 3.000 millones de dólares), las reservas quedarían igual que al cierre el año pasado”, expresó.
Kicillof afirmó, además, que hay signos de reactivación, al punto que “no hay consultora privada que diga que la Argentina va a caer”, sino por el contrario “reconocen que los despachos de cemento crecen igual que la obra privada, la venta en supermercados, el turismo. Todo indica que vamos a estar mejor que el año pasado”, aseguró. “Eso se debe -explicó- al conjunto de medidas contracíclicas aplicadas desde 2014, cuando anticipamos que el contexto internacional iba a empeorar, como ocurrió con la crisis en Brasil y la baja de precio de los productos de exportación”. (DyN-Télam)








