El Potrero de Clavillo, una promesa aún incumplida

LA  GACETA
Por LA GACETA 10 Agosto 2015
El refranero encierra una sabiduría popular que surge de la observación de las cosas, de las conductas humanas, de la realidad. “Poco confiable como promesa i’ político” le vendría bien a un proyecto que comenzó a ilusionar a los tucumanos del sur de la provincia el 25 de septiembre de 1974. De tanto en tanto, esta eterna esperanza renace, como sucedió el año pasado, con el proyecto de del dique El Potrero del Clavillo.

En nuestra edición del 31 de enero pasado, informamos que existía la posibilidad de que la República China financiara el emprendimiento. Se indicaba que el ministro de Planificación Federal y el secretario de Obras Públicas de la Nación se habían entrevistado con directivos de la empresa China Machinery Engineering Corporation (CMEC), que manifestaron su interés en continuar participando en proyectos de infraestructura en la Argentina. “En particular, los chinos tienen en la mira el plan de 15 obras estratégicas nacionales, en el cual se encuentra incluida una obra que interesa espacialmente a los tucumanos: el proyecto hidroeléctrico de Potrero del Clavillo, informó el oficialismo. En caso de que llegara a concretarse esta obra, este proyecto sería el segundo que vincularía a esta firma con nuestra provincia”, señalaba nuestra crónica periodística.

El 3 de agosto pasado, publicamos una entrevista al geofísico alemán Sascha Bölling, que fue contratado para estudiar con su equipo el subsuelo de las laderas del Aconquija, entre Alpachiri (Tucumán) y Las Estancias (Catamarca), labor indispensable para hacer posible construcción del dique. Sobre el proyecto del embalse, el experto señaló que comprende, por un lado la construcción de la represa para la generación de energía eléctrica, ubicada en la zona alta, a unos 1.800 metros sobre el nivel del mar. “Hay otra que se tiene que levantar en El Naranjal, cerca nomás de Alpachiri, a los 1.200 m.s.n.m. Esta última va a servir para riego. El agua de arriba vendrá hacia abajo por tuberías, pasando por la hidroeléctrica, a través de una caída de 600 metros. Para una turbina es un lujo y le va a permitir producir energía eléctrica en abundancia. El impacto ambiental va a ser mínimo porque, excepto por los dos nudos de las presas y la superficie a inundar, el resto todo es subterráneo. En lo económico sobran las bondades”.

La presa estaba concebida como un polo energético del Noroeste. Iba a regar 40.000 hectáreas; brindaría agua para uso industrial; protegería al sur de Tucumán de las temibles crecidas de los ríos del Aconquija y abriría al turismo una zona virtualmente inexplorada: las altas cumbres nevadas, praderas de tipo alpino y selvas de una riqueza forestal inusitada. El aprovechamiento del Potrero del Clavillo, localizado sobre las faldas orientales del Aconquija, en el límite entre Tucumán y Catamarca, iba a aportar una potencia de 339.000 kw, con una generación de 445 millones de kw anuales. La paralización del proyecto fue ordenada por el ministro de Economía de la Nación, José Alfredo Martínez de Hoz, durante el último gobierno militar, que priorizó la construcción de la presa de Yaciretá. El argumento que se empleó fue que el NOA era un consumidor modesto.

Sería importante que el próximo gobierno concretara finalmente esta obra hidráulica de envergadura que beneficiará a Tucumán y no siga defraudando las esperanzas de los comprovincianos del sur de la provincia.

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