TRAGEDIA URBANA. Armanini, Aguirre y López, durante un ensayo. prensa “Y UN DÍA SU OLOR CAMBIÓ”
11 Julio 2015 Seguir en 

Los acontecimientos de diciembre de 2013, cuando los saqueos conmocionaron Tucumán, han motivado ya dos obras de teatro: la de Carlos Alsina “Supelmelcado La Otla Patlia”, puesta el año pasado, y la de Rafael Nofal, “Y un día su olor cambió”, que se estrenará esta noche, en el Alberdi y dentro del Julio Cultural.
El nuevo texto es dirigido por Manuel Maccarini, con Manina Aguirre, Tuly López e Indio Armanini. Pero el proceso creador no se limita a un elenco, sino que la idea es un puesta en la cual la actuación interactúe con otros elementos artísticos y aportes estéticos: así la escenografía es de Sergio Gatica; el maquillaje, de Gabriela Papa; la música, de Mario Ramírez; el vestuario, de Sandra Mora y la iluminación, de Nicolás Aráoz.
“Atravesamos la ruptura del orden en una sociedad que está contenida por ciertas reglas. Soy pesimista: creo que el ser humano tiene una poderosa criminalidad implícita en su ser y la bestia que despertó nunca muere, sino que está a la espera de la próxima oportunidad de atacar”, destacó el director.
Maccarini sostuvo que en su apuesta se potenció la simbología de cada elemento escénico y la construcción mítica de tiempos y lugares. “Armamos un rompecabezas con todas las piezas mezcladas, hasta construir un retrato casi cubista de lo vivido que abra muchas líneas de lectura”, dijo.
Sin nombres
Los personajes no tienen nombre propio, sino que sus identidades se vinculan con quienes son o con lo que vivieron. Así, López es “la mujer que no duerme”, arquetipo de la vigilia tensa y trágica desde la noche hasta la madrugada, con saltos en el relato temporal, y que sintetiza un contexto cultural, social, religioso, psicológico, sexual y folclórico al borde del estallido.
“El desconcierto y la desolación que vivimos en esos días fue como un abismo, hubo algo muy intenso y marcó un quiebre. Se abrieron muchos caminos e infiernos en la vida de cada uno. Mi personaje es una chica de barrio que es impulsada a situaciones impredecibles”, explicó.
Aguirre remarcó que “la sociedad fue atravesada por estos acontecimientos, y ahora hace catarsis a través de esta obra”. La actriz representa a “la mujer con perdigones”. “Soy la vecina vieja que lo sabe todo del lugar, que tiene la simplicidad de ser atenta y cariñosa por fuera, aunque Maccarini siempre nos llena de un contenido que habla más de lo que muestra. Para trabajar con él, hay que ser un cubo vacío”, destacó.
Armanini es “el hombre que cuida la calle”, y para componerlo pasó por “un proceso muy largo y con distintas instancias para profundizar el sentido emotivo que tiene este personaje, un tipo común”. Acerca de lo vivido en aquellas noches de hace año y medio, el actor resaltó: “nos afectó a todos como sociedad y plasmar lo acontecido en una obra de arte significa expresar muchas cosas que todavía están adentro”.
DEBUTAN HOY
• A las 22, en la sala de danza del teatro Alberdi (Jujuy 99).
El nuevo texto es dirigido por Manuel Maccarini, con Manina Aguirre, Tuly López e Indio Armanini. Pero el proceso creador no se limita a un elenco, sino que la idea es un puesta en la cual la actuación interactúe con otros elementos artísticos y aportes estéticos: así la escenografía es de Sergio Gatica; el maquillaje, de Gabriela Papa; la música, de Mario Ramírez; el vestuario, de Sandra Mora y la iluminación, de Nicolás Aráoz.
“Atravesamos la ruptura del orden en una sociedad que está contenida por ciertas reglas. Soy pesimista: creo que el ser humano tiene una poderosa criminalidad implícita en su ser y la bestia que despertó nunca muere, sino que está a la espera de la próxima oportunidad de atacar”, destacó el director.
Maccarini sostuvo que en su apuesta se potenció la simbología de cada elemento escénico y la construcción mítica de tiempos y lugares. “Armamos un rompecabezas con todas las piezas mezcladas, hasta construir un retrato casi cubista de lo vivido que abra muchas líneas de lectura”, dijo.
Sin nombres
Los personajes no tienen nombre propio, sino que sus identidades se vinculan con quienes son o con lo que vivieron. Así, López es “la mujer que no duerme”, arquetipo de la vigilia tensa y trágica desde la noche hasta la madrugada, con saltos en el relato temporal, y que sintetiza un contexto cultural, social, religioso, psicológico, sexual y folclórico al borde del estallido.
“El desconcierto y la desolación que vivimos en esos días fue como un abismo, hubo algo muy intenso y marcó un quiebre. Se abrieron muchos caminos e infiernos en la vida de cada uno. Mi personaje es una chica de barrio que es impulsada a situaciones impredecibles”, explicó.
Aguirre remarcó que “la sociedad fue atravesada por estos acontecimientos, y ahora hace catarsis a través de esta obra”. La actriz representa a “la mujer con perdigones”. “Soy la vecina vieja que lo sabe todo del lugar, que tiene la simplicidad de ser atenta y cariñosa por fuera, aunque Maccarini siempre nos llena de un contenido que habla más de lo que muestra. Para trabajar con él, hay que ser un cubo vacío”, destacó.
Armanini es “el hombre que cuida la calle”, y para componerlo pasó por “un proceso muy largo y con distintas instancias para profundizar el sentido emotivo que tiene este personaje, un tipo común”. Acerca de lo vivido en aquellas noches de hace año y medio, el actor resaltó: “nos afectó a todos como sociedad y plasmar lo acontecido en una obra de arte significa expresar muchas cosas que todavía están adentro”.
DEBUTAN HOY
• A las 22, en la sala de danza del teatro Alberdi (Jujuy 99).







