Gibson vaticina que lo peor de "La pasión" aún está por venir

El actor exhibió el filme a 4.500 pastores evangélicos reunidos en Orlando, Florida. A la prensa no se le permitió el acceso.

23 Enero 2004
ORLANDO, EE.UU.- La controversia que ha seguido durante meses a la película de Mel Gibson acerca de la muerte de Jesucristo podría ser persecución o tal vez sólo publicidad inspirada. Sin embargo, el mismo cineasta predijo ayer: "lo peor está todavía por venir".
Dos días después que un funcionario del Vaticano de alto rango negó que el Papa Juan Pablo II haya dado su visto bueno al filme, "La pasión de Cristo", Gibson exhibió el filme a otro público, esta vez ante 4.500 pastores evangélicos reunidos en Orlando, Florida. Tal como sucedió en pasadas proyecciones, a la prensa no se le permitió el acceso. La película, que relata la últimas 12 horas de la vida de Jesucristo, ha sido criticada por algunos grupos judíos que temen que su historia pueda fomentar el antisemitismo porque retrata a las autoridades judías como grandes responsables de la muerte de Cristo.
El martes pasado, el más estrecho colaborador del Papa desmintió versiones de que el Pontífice había elogiado la exactitud bíblica. "El santo padre no expresó a nadie su opinión de este filme", indicó.
Gibson no mencionó las declaraciones del funcionario del Vaticano cuando se dirigió a los pastores. Les agradeció por sus oraciones, pero advirtió: "Anticipo que lo peor está por venir. Espero estar equivocado".
Gibson dijo que la película se gestó en su imaginación durante 12 años, cuando meditaba los relatos del Evangelio acerca del Dios que se hizo hombre para redimir los pecados de la humanidad.
"Pudo haberlo hecho pinchándose uno de sus dedos y derramando un poco de sangre. No lo hizo; quería recorrer todo el camino", dijo.
Gibson, quien siempre se declaró profundamente creyente, dirigió la cinta pero no actúa en ella. El australiano financió la producción con unos 30 millones de dólares de su propio bolsillo y la distribuye con su socia Newmarketfilms. La cinta es protagonizada por James Caviezel en el papel de Jesús y Monica Bellucci como María Magdalena. (DPA)

Tamaño texto
Comentarios