Minions: seres amarillos desesperados por servir a un villano

Los simpáticos e ineficientes ayudantes de personajes malvados toman el protagonismo para salvar a su raza.

LA TROIKA. Bob, Kevin y Stuart quieren llegar a una convención de villanos por el bien de sus congéneres. LA TROIKA. Bob, Kevin y Stuart quieren llegar a una convención de villanos por el bien de sus congéneres.
02 Julio 2015
Estamos rodeados. Las imágenes de los pequeños seres ovoides amarillos, de uno o dos ojos protegidos por antiparras, se popularizaron alrededor de todo el mundo y en todos los soportes imaginables: están reproducidos en llaveros, ropa, tapas de celulares, artículos de librería, accesorios de computación y varios más que incluyen hasta zapatos. Miles de ellos nos miran simpáticos, sorprendidos o tristes y se muestran tan indefensos y desvalidos que nadie podría resistir a la tentación de protegerlos.

Si “Los Minions” (de ellos se trata) existiesen en realidad, muy probablemente cada casa tendría uno o más de mascota. Ayudantes arrebatados que siempre están al borde del fracaso; aspirantes de malvado que nunca llegan a serlo; prototipos frustrados de un criminal insensible, estos simpatiquísimos (y cuantiosos) personajes ganaron terreno por mérito propio y dejaron de ocupar roles secundarios de la saga de películas “Mi villano favorito” para protagonizar la suya propia, que hoy llega a las salas de la Argentina con una gran expectativa.

Es que esta animación guiña el ojo tanto a los más chicos (embelesados por la creación en sí) como a los grandes (desde hace tiempo, siempre hay algo en la historia de estos productos cinematográficos que la hace atractiva para los adultos), pasando por todas las edades intermedias. Así, el concepto de entretenimiento para toda la familia se desarrolla ampliamente, con la conciencia de los productores de que no son los niños quienes pagan las entradas.

En su filme se presentan como habitantes de la tierra desde antes de que los hombres estuviesen, siempre dedicados a servir a los malos como un Tiranosaurio Rex, un vampiro chupasangre, Napoleón y Genghis Khan. Al borde de la desaparición por sus errores y rechazado por anteriores jefes, se refugian en la Antártida para tratar de subsistir. A fines de la década del 60, tres minions aventureros recurren a Scarlett Overkill, la malévola de turno antes de conocer a Gru, quien los llevó a la pantalla.

“Los Minions” siguen el camino trazado por los pingüinos de “Madagascar” en la tendencia a independizarse. Otros grandes secundarios no llegaron a ello como los Oompa Loompas de “Charly y la fábrica de chocolate”. El mérito no es poco y todo indica que en poco tiempo más vendrá una segunda entrega.

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