24 Junio 2015 Seguir en 

AMÁN.- Insurgentes de Estado Islámico de Irak y Siria (ISIS) destruyeron dos antiguos santuarios que consideran sacrílegos en Palmira, la ciudad bíblica siria de 2.000 años y Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. El reporte fue el primero sobre daños provocados por los yihadistas a edificaciones en Palmira desde que en mayo tomaron el control de la ciudad, conocida también como Tadmur. Desde entonces, las fuerzas sirias bombardearon la ciudad y los militantes acamparon en su interior. Fotos tomadas antes y después de los episodios mostraron a varios terroristas transportando explosivos y los santuarios -que no pertenecen al patrimonio monumental de tiempos romanos- reducidos a escombros.
El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, un grupo con sede en Gran Bretaña que monitoriza el conflicto, aseguró que los yihadistas plantaron minas en Palmira, acaso para destruir el lugar o para disuadir a las fuerzas del Gobierno de Bashar Al Assad para que no avancen hacia el poblado.
El jefe de antigüedades de Siria, Abdul Maamoun Abdulkarim, advirtió que “en todas las regiones donde llegan, cuando ven tumbas las destruyen, pues las consideran sacrílegas y un retorno al paganismo”. Pero reveló que cientos de estatuas fueron llevadas desde la ciudad a lugares seguros antes de que los militantes tomaran el control de Palmira. El ISIS controla grandes territorios en Irak y Siria, donde instaló un califato.
Terroristas del grupo destruyeron decenas de santuarios en Irak y Siria, muchos de ellos pertenecientes a la secta sufí, una escuela mística del Islam a la que se oponen salafistas puritanos de donde provienen muchos de los combatientes del ISIS y de Al Qaeda. (Reuters)
El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, un grupo con sede en Gran Bretaña que monitoriza el conflicto, aseguró que los yihadistas plantaron minas en Palmira, acaso para destruir el lugar o para disuadir a las fuerzas del Gobierno de Bashar Al Assad para que no avancen hacia el poblado.
El jefe de antigüedades de Siria, Abdul Maamoun Abdulkarim, advirtió que “en todas las regiones donde llegan, cuando ven tumbas las destruyen, pues las consideran sacrílegas y un retorno al paganismo”. Pero reveló que cientos de estatuas fueron llevadas desde la ciudad a lugares seguros antes de que los militantes tomaran el control de Palmira. El ISIS controla grandes territorios en Irak y Siria, donde instaló un califato.
Terroristas del grupo destruyeron decenas de santuarios en Irak y Siria, muchos de ellos pertenecientes a la secta sufí, una escuela mística del Islam a la que se oponen salafistas puritanos de donde provienen muchos de los combatientes del ISIS y de Al Qaeda. (Reuters)







