18 Enero 2004 Seguir en 
LOS ANGELES.- Mientras su filme de animación tradicional "Tierra de osos" se ha convertido en uno de los éxitos de la temporada navideña en América Latina (en EEUU obtuvo peores resultados), y acaba de difundir el cierre de sus estudios dedicados a esta especialidad en Orlando (Florida), la Walt Disney Co. se prepara para eliminar paulatinamente su división de dibujos animados con lápices, tinta y pintura. A lo largo de este 2004, piensa también cerrar su delegación en Tokio. En menos de cinco años, su plantilla de dibujantes y animadores se ha reducido de 2.000 a 600, mientras aumentó la de especialistas en animación informatizada.
Y es que las cifras dan la razón a los amantes de las formas generadas por computadora. "Buscando a Nemo" fue el filme más visto en todo el mundo el año pasado, y junto con "La maldición del Perla Negra", se convirtió en un negocio redondo para Disney. Aunque la película de los simpáticos pececitos es exactamente una obra de Pixar, el estudio de John Lasseter asociado a Disney, en los últimos años la propia compañía del ratón Mickey invirtió en formación de personal especializado en animación por computadora, incluyendo fondos y animaciones complicadas de este origen en sus películas al estilo tradicional, como "El rey Leon", "Mulan" o "La bella y la bestia".
A los actuales dirigentes de la Disney, empresa en la que ya no queda ningún descendiente de su original fundador, poco les importa que globalmente sigan siendo uno de los estudios con más beneficios de todo Hollywood.
Saben que la animación tradicional es más cara y lenta que la informática, de manera que no les ha temblado el pulso a la hora de cerrar su delegación en Orlando, de donde salieron una buena parte de los originales usados en law exitosas películas "Lilo & Stitch", "Mulan" y la reciente "Tierra de osos" (que todavía se exhibe en Tucumán), y recolocar o mandar al paro a 258 personas.
El objetivo es dejar una única oficina en Burbank (California) dedicada a la animación manual. El reino de lo virtual ha comenzado. (Especial)
Y es que las cifras dan la razón a los amantes de las formas generadas por computadora. "Buscando a Nemo" fue el filme más visto en todo el mundo el año pasado, y junto con "La maldición del Perla Negra", se convirtió en un negocio redondo para Disney. Aunque la película de los simpáticos pececitos es exactamente una obra de Pixar, el estudio de John Lasseter asociado a Disney, en los últimos años la propia compañía del ratón Mickey invirtió en formación de personal especializado en animación por computadora, incluyendo fondos y animaciones complicadas de este origen en sus películas al estilo tradicional, como "El rey Leon", "Mulan" o "La bella y la bestia".
A los actuales dirigentes de la Disney, empresa en la que ya no queda ningún descendiente de su original fundador, poco les importa que globalmente sigan siendo uno de los estudios con más beneficios de todo Hollywood.
Saben que la animación tradicional es más cara y lenta que la informática, de manera que no les ha temblado el pulso a la hora de cerrar su delegación en Orlando, de donde salieron una buena parte de los originales usados en law exitosas películas "Lilo & Stitch", "Mulan" y la reciente "Tierra de osos" (que todavía se exhibe en Tucumán), y recolocar o mandar al paro a 258 personas.
El objetivo es dejar una única oficina en Burbank (California) dedicada a la animación manual. El reino de lo virtual ha comenzado. (Especial)







