15 Mayo 2015 Seguir en 

BUENOS AIRES.- Dicen que para ser torero hay que poner el alma en el ruedo. Pero en ocasiones se debe dejar mucho más que eso, ya que el peligro está latente en cada momento ante la potencia e inteligencia de un toro.
A eso lo terminó comprendiendo Saúl Jiménez Fortes, quien en Madrid se jugaba mucho con una sola corrida en su poder. "En un momento crítico de su carrera no tenía más remedio que apostar a la ruleta rusa. Y apostó tan fuerte que el sexto toro lo corneó salvajemente en el cuello después de una agarrada espeluznante", indica Marca.
El torero se jugó la vida y deberá seguirlo haciendo. La herida en su cuello es grave y el pronóstico de su evolución, reservado.
Mirá el momento en que sucedió esto.











